El Jardinillo de San Francisco, uno de los espacios urbanos más emblemáticos y con mayor carga histórica de la capital conquense, ha sido incorporado por la Asociación Hispania Nostra a la Lista Roja del Patrimonio, un registro que reúne aquellos bienes culturales españoles que se encuentran en riesgo de desaparición, alteración o pérdida de sus valores patrimoniales.
La inclusión responde a la preocupación existente por el proyecto de remodelación previsto por el Ayuntamiento de Cuenca, una actuación que, según Hispania Nostra, podría alterar de forma irreversible este singular jardín histórico situado en la actual plaza de la Hispanidad, a las puertas del Casco Antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El Jardinillo de San Francisco constituye el último vestigio del urbanismo romántico del siglo XIX en el centro de la ciudad. Concebido a comienzos del siglo XX como un pequeño salón urbano de inspiración francesa e inglesa, conserva una configuración prácticamente intacta y alberga árboles centenarios de gran valor botánico, entre ellos dos cedros considerados los más antiguos de la ciudad, además de palmeras, pinos y otras especies que conforman un auténtico oasis verde en pleno centro urbano.

En su parte central se levanta el monumento diseñado por el escultor conquense Luis Marco Pérez, inaugurado en 1926 como homenaje a los soldados de la provincia fallecidos en la Guerra del Rif. La escultura, realizada en mármol, piedra y bronce, se considera una de las obras más representativas del artista y uno de los elementos patrimoniales más reconocibles del entorno.
Aunque el estado de conservación del conjunto escultórico es aceptable, Hispania Nostra advierte del deterioro de la histórica verja perimetral y, sobre todo, del riesgo que supondría la ejecución del proyecto municipal actualmente planteado.
Según la asociación, la actuación contempla desmontar la histórica forja de más de 120 años de antigüedad, abrir nuevos pasos peatonales que afectarían a la vegetación existente, modificar la configuración original del jardín y dejar más expuesta la escultura monumental. Además, consideran que la intervención pondría fin a tradiciones muy arraigadas entre los conquenses, como la instalación del Belén popular que se celebra en este espacio desde 1961.

Hispania Nostra sostiene igualmente que el proyecto no incorpora estudios específicos sobre el impacto en el arbolado, las especies vegetales o las consecuencias que tendría alterar la estructura de este espacio histórico, situado además en la zona de amortiguamiento del Conjunto Histórico de Cuenca.
La decisión de incluir el Jardinillo de San Francisco en la Lista Roja llega después de meses de movilización ciudadana y reabre el debate sobre el futuro de uno de los rincones más representativos de la capital, considerado por numerosos colectivos como un símbolo de la memoria colectiva y de la identidad urbana de Cuenca.
