La Diputación de Cuenca ha recibido esta mañana en Jadraque el reconocimiento a la responsabilidad social demográfica rural de Castilla-La Mancha que sido reconocida a propuesta del Ayuntamiento de Cañete por el Proyecto Arraigo. El dirigente provincial ha destacado que en este 2026 se ha frenado la sangría demográfica que viene sufriendo la provincia en los últimos años después de consolidar la tendencia y estar por encima de los 200.000 habitantes, reconocimientos como este refuerzan el optimismo que está creciendo para seguir creyendo.
En esta cuestión ha querido remarcar el cambio de rumbo que vivió la Diputación de Cuenca en 2019 cuando optó por la colaboración institucional, “no como sucedía en tiempos pretéritos”. A juicio de Martínez Chana en esta alianza no sobra nadie y son muy importantes los ayuntamientos, el Gobierno regional con la ley de lucha contra la despoblación, los Grupos de Desarrollo Rural, los sindicatos, CEOE-CEPYME Cuenca y toda la sociedad civil.
Martínez Chana considera que hay que continuar afrontando retos y no está todo hecho, pero también ha querido ser ambicioso y marcarse el objetivo de llegar a los 205.000 vecinos en la provincia de Cuenca. En esta estrategia es fundamental el mantenimiento de servicios públicos y la inversión pública para dinamizar la economía. También proyectos frescos e innovadores como Arraigo que ha atraído al 10 por ciento de los nuevos vecinos que han llegado a la provincia en los últimos años.
En este acto han participado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro; el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega, y el alcalde de Jadraque, Héctor Gregorio. También han estado presentes autoridades de la provincia como la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, y el diputado de Reto Demográfico, Javier Cebrián,
