La posible implantación de dos macroplantas de biometano en el término municipal de Torrejoncillo del Rey ha despertado una creciente preocupación entre vecinos y colectivos sociales, que reclaman mayor transparencia sobre ambos proyectos y alertan de sus posibles consecuencias ambientales, sociales y territoriales.
La inquietud quedó patente el pasado sábado durante una charla informativa organizada por la Asociación de Vecinos y Jubilados de Naharros, en la que participaron representantes de Pueblos Vivos Cuenca, organización adherida a Stop Ganadería Industrial, el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha Máximo Florín y Yolanda Oreja, integrante de Stop Biometano Belmonte de Tajo.
El encuentro reunió a numerosos vecinos de Torrejoncillo del Rey y de las pedanías de Villarejo Sobrehuerta, Horcajada de la Torre y Naharros, interesados en conocer el funcionamiento de este tipo de instalaciones y los posibles efectos que podrían tener sobre el territorio. Durante la jornada, los asistentes reclamaron una planificación adecuada, transparencia administrativa y el respeto a los límites ambientales de la comarca.
La preocupación ciudadana llega después de conocerse que existen dos empresas interesadas en desarrollar sendos proyectos de biometano en el municipio. Según informó la alcaldesa durante el último pleno celebrado el 19 de junio, una de las iniciativas ya dispone de un informe favorable de compatibilidad urbanística emitido por la Diputación Provincial, al carecer el Ayuntamiento de planeamiento urbanístico propio, lo que permite a la empresa iniciar ahora el procedimiento de evaluación ambiental ante la Junta de Castilla-La Mancha. La segunda propuesta se encuentra, por el momento, en una fase de contactos informativos con el Consistorio.
No obstante, durante la sesión plenaria no se hicieron públicos los nombres de las empresas promotoras, una circunstancia que ha sido criticada por la Asociación de Vecinos y Jubilados de Naharros, que reclama conocer todos los detalles de los proyectos para garantizar la participación de la ciudadanía.
Preocupación por los antecedentes ambientales
Durante la charla también se recordó que la comarca arrastra desde hace años problemas relacionados con la concentración de explotaciones ganaderas intensivas y la gestión de los purines, especialmente en el entorno de Huerta de la Obispalía.
Los participantes pusieron sobre la mesa varias resoluciones judiciales del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que anularon autorizaciones ambientales de explotaciones porcinas en Torrejoncillo del Rey y Huerta de la Obispalía por deficiencias en la evaluación de sus impactos ambientales y por no valorar adecuadamente los efectos acumulativos sobre las aguas subterráneas.
Asimismo, se hizo referencia a los últimos datos comunicados por el Ayuntamiento al Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC), que reflejan una concentración de nitratos de 85 miligramos por litro en el agua de abastecimiento, por encima del límite legal de 50 mg/l para el consumo humano, una situación que, según los colectivos, se mantiene desde 2022.
Denuncias por vertidos y petición de información
Durante el coloquio, vecinos de Villarejo Sobrehuerta denunciaron que continúan produciéndose vertidos de purines sobre parcelas agrícolas próximas al casco urbano, una práctica que, aseguran, provoca malos olores, proliferación de insectos y aumenta el riesgo de contaminación de los acuíferos.
Por su parte, Pueblos Vivos Cuenca insistió en que la ciudadanía debe disponer de toda la información antes de que avance la tramitación de las plantas, reclamando conocer el origen de los residuos que tratarían las instalaciones, el volumen previsto, el número de camiones asociados a su actividad, el destino del digestato y las medidas de control ambiental previstas.
Desde la plataforma subrayan que su oposición no se dirige a la tecnología del biogás en sí, sino al modelo de grandes plantas alimentadas con residuos procedentes de otros territorios, al considerar que este sistema puede incrementar la presión ambiental sobre el medio rural.
Los colectivos vecinales anunciaron que continuarán organizando actividades informativas para mantener a la población al tanto de la evolución de ambos proyectos y defender una mayor participación ciudadana en un proceso que consideran decisivo para el futuro del municipio.
