Uno de los certámenes de bandas de música más destacados del panorama nacional. Del jueves al sábado competirá en el XI Certamen de Bandas de Música de Sevilla después de más de seis meses de preparación y alrededor de setenta ensayos. En conversación con El Digital de Cuenca, su director, Julián Redondo López, afronta la cita convencida de que el mayor éxito ya está conseguido: el crecimiento musical de una banda que supera el centenar de componentes y mantiene una estrecha relación con Cuenca.
Sevilla, un escenario que quedaba por conquistar
La presencia de la Agrupación Musical San Clemente en el certamen sevillano no responde a una decisión improvisada. Redondo explica que la banda siempre ha entendido los concursos como una oportunidad para evolucionar y medirse con otras formaciones de primer nivel. «Históricamente somos una banda a la que le gusta acudir a certámenes y concursos porque nos ayudan a seguir avanzando y evolucionando», explica. En ese sentido, reconoce que el concurso sevillano era uno de los retos que la agrupación tenía pendientes y, cuando surgió la oportunidad, no dudaron en presentar su candidatura.
La designación supone un reconocimiento al trabajo desarrollado durante los últimos años por una formación que ha convertido los certámenes en una herramienta para seguir creciendo artística y musicalmente. La selección no era sencilla. Aunque inicialmente la organización contemplaba la participación de tres bandas, finalmente el certamen se amplió hasta seis formaciones. «Este año se ha completado el cupo y vamos a participar seis bandas, dos cada día, desde el jueves hasta el sábado», señala.

La Agrupación Musical San Clemente será la única representante de Castilla-La Mancha y compartirá cartel con cuatro bandas andaluzas y una valenciana: Banda Sinfónica de Tomares (Sevilla), Asociación Musical Utrerana de Sevilla, la Asociación Cultural Amigos de la Música de Herrera (Sevilla), la Corporación Musical Villa de Mancha Real (Jaén) y la Corporación Musical de la Pobla de Vallbona (Valencia).
Cómo será el certamen
El concurso reunirá a seis formaciones procedentes de distintos puntos de España. Cada banda abrirá su actuación con un pasodoble, interpretará una obra obligada —común para todas las participantes— y concluirá con una obra de libre elección. El jurado evaluará aspectos como la afinación, la calidad rítmica, la sonoridad, la interpretación y el resultado artístico global, lo que convierte la preparación previa en un aspecto determinante para afrontar el certamen con garantías.
Más de sesenta ensayos para llegar al mejor nivel
El trabajo comenzó en enero, cuando la dirección musical eligió el repertorio y puso en marcha un calendario de ensayos especialmente exigente. «Llevamos desde enero trabajando el repertorio. Han sido más de sesenta o setenta ensayos hasta llegar a julio, con muchísimo esfuerzo y dedicación por parte de todos los músicos».

Ese intenso calendario de trabajo ha permitido pulir cada detalle del repertorio elegido para una cita en la que el nivel de las bandas participantes volverá a ser especialmente elevado. Para Redondo, precisamente ahí reside el verdadero valor de este tipo de concursos.
«Llevamos más de sesenta ensayos desde enero; ese trabajo ya es el mayor premio».
La experiencia de Málaga como punto de partida
No será la primera vez que la formación sanclementina compita en un certamen nacional. El pasado año ya dejó una excelente imagen en Málaga. «Justo por estas fechas estuvimos allí compitiendo tres bandas y tuvimos la suerte, fruto también del trabajo de toda la agrupación, de conseguir el primer premio que tanto deseábamos.» Aquella experiencia sirve ahora como referencia, aunque el director insiste en que cada concurso es diferente y que la principal motivación sigue siendo el crecimiento musical.
Una banda consolidada y una cantera que no deja de crecer
Más allá de los concursos, la Agrupación Musical San Clemente mantiene una intensa actividad durante todo el año. La formación participa en procesiones, romerías y numerosas actuaciones, al tiempo que prepara conciertos y nuevos proyectos musicales. Esa actividad constante ha permitido consolidar una plantilla que supera el centenar de músicos. «La agrupación atraviesa un momento fantástico. Tenemos más de cien músicos y una escuela que supera los ciento cincuenta alumnos».
Precisamente la Escuela de Música, dirigida también por Juliano Redondo, constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto. Cada curso reúne entre 150 y 170 alumnos de todas las especialidades musicales, atendidos por un equipo de once profesores titulados. «Se trabaja muy bien la música desde la base y luego esos resultados terminan viéndose también en la agrupación».

Cuenca, una cita marcada en rojo
La Semana Santa ocupa un lugar muy especial en el calendario de la Agrupación Musical San Clemente. Desde hace años acompaña a la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de la Amargura con San Juan Apóstol en la Procesión del Silencio del Miércoles Santo de Cuenca.
«Después de tantos años desfilando en Cuenca, es una fecha marcada en rojo para nosotros. Nos encanta la Semana Santa, las marchas procesionales de nuestra tierra y disfrutamos muchísimo acompañando a la Hermandad.» Con el paso del tiempo, aquella colaboración ha ido mucho más allá de lo institucional. «Ya somos compañeros y amigos, y cada año vivimos esa procesión con muchísima ilusión».
«Después de tantos años desfilando en Cuenca, la Semana Santa es una fecha marcada en rojo para nosotros».
Tres generaciones de una misma pasión por la música
Hablar del apellido Redondo en San Clemente es hablar de una familia estrechamente vinculada a la dirección musical. Julián representa la tercera generación al frente de la Agrupación Musical. «Primero estuvo mi abuelo, después durante muchísimos años mi padre Tomás Redondo y desde 2020 tengo el honor de dirigir yo la banda.» Una responsabilidad que asume con orgullo y que considera la continuidad del legado familiar.
El verdadero premio se consigue mucho antes de subir al escenario
A pocos días de viajar a Sevilla, el director afronta el certamen con serenidad. Reconoce que cualquier banda aspira a obtener un buen resultado, pero insiste en que el éxito no depende únicamente del veredicto del jurado. «Quienes conocemos los certámenes sabemos que el mayor premio es todo el trabajo realizado durante los ensayos y el nivel que alcanza la banda para llegar a ellos. Si después llega un premio, nos alegraremos; si no, seguiremos trabajando para intentarlo de nuevo».

Antes de que suene la primera nota en Sevilla, la Agrupación Musical San Clemente ya siente que ha alcanzado una de sus principales metas. Los meses de trabajo, el compromiso de más de un centenar de músicos y el respaldo de una cantera que no deja de crecer avalan el gran momento que atraviesa la formación sanclementina. El veredicto llegará después. Pero, como resume Juliano Redondo, el auténtico premio ya se ha ido consiguiendo ensayo tras ensayo. Ahora solo queda subir al escenario y demostrarlo.
