El Debate sobre el Estado del Municipio de Cuenca enfrenta a gobierno y oposición por la gestión municipal por estos temas

La oposición cuestiona el modelo de ciudad del equipo de gobierno mientras el Ejecutivo defiende su gestión y los avances en inversión, vivienda y saneamiento económico en el último pleno de la legislatura

Tras la intervención del alcalde en el Debate sobre el Estado del Municipio de Cuenca, el grupo Vox tomó la palabra para reaccionar al balance del equipo de gobierno con un tono crítico y un diagnóstico severo sobre la evolución de Cuenca. El portavoz de la formación, Rafael Rodríguez, enmarcó su intervención en la idea de que la ciudad atraviesa una etapa de estancamiento económico y demográfico, pese a su “posición estratégica” y a sus potencialidades. 

Desde esa premisa, Vox cuestionó el modelo de desarrollo actual, al que atribuye una dependencia excesiva del empleo público, un tejido empresarial debilitado y la pérdida continuada de población joven, elementos que —según sostuvo— dibujan un escenario de crecimiento limitado y consolidan la sensación de retroceso estructural en la capital. 

Diagnóstico de un Modelo Agotado

El modelo de desarrollo actual de Cuenca se muestra insuficiente, bajo la perspectiva de la formación Vox, para los desafíos del siglo XXI. En este sentido, ha esgrimido que se sustenta en una alta dependencia del empleo público y un turismo de paso que genera un bajo gasto por visitante. Además, su comercio tradicional lucha por sobrevivir ante los nuevos hábitos de consumo en línea y una reciente oleada de inseguridad. Como resultado, la ciudad importa los problemas de las grandes urbes sin adoptar sus ventajas económicas, lo que conduce a una creciente resignación.

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Rafael Rodríguez, ha señalado que, si bien la protección del patrimonio histórico es fundamental, no basta para dinamizar la economía. Se necesita una gestión municipal con «ambición empresarial» para atraer a residentes de renta media-alta, teletrabajadores, empresas tecnológicas y talento joven, revitalizando espacios clave como el casco antiguo y optimizando la conexión con la estación del AVE.

La Sombra de la Opacidad

Uno de los problemas más graves que se denuncian es la falta de transparencia en la gestión municipal. Un reciente análisis de los índices de Dintra sitúa a Cuenca en el último lugar en transparencia entre las 52 capitales de provincia españolas, cumpliendo apenas con un tercio de los indicadores evaluados. Esta situación contrasta drásticamente con la ordenanza de transparencia aprobada por unanimidad en 2017, que prometía la publicación de todos los contratos y gastos.

Según las críticas, siete años después, el resultado ha sido el opuesto, con una opacidad especialmente notoria en áreas sensibles como contratos de servicios y participación ciudadana. Esta falta de transparencia activa limita la capacidad de fiscalización de la oposición y los ciudadanos, convirtiendo la democracia local en un «ritual» mientras las decisiones importantes se toman lejos del escrutinio público, justo cuando se gestionan fondos europeos que exigen control social y participación.

Problemas Estructurales a la Vista de Todos

Más allá de la gestión administrativa, los problemas estructurales de la ciudad se han hecho evidentes. Recientes y repetidas averías en la red de abastecimiento de agua han puesto de manifiesto la obsolescencia de las infraestructuras. Rodríguez argumenta que parchear las tuberías no es una solución y que la situación refleja una «falta de inversión estructural sostenida a lo largo de años». Aunque se ha reconocido la implicación personal del alcalde en la gestión de estas crisis, se insiste en la necesidad de una inversión a largo plazo.

A estos problemas subterráneos se suma la degradación visible del espacio público: suciedad, grafitis que perduran años y la presencia de roedores en las calles. Esta realidad alimenta un mensaje peligroso entre la ciudadanía: la idea de que «Cuenca ya no tiene solución».

Propuestas para un Futuro Próspero

Frente a este diagnóstico, se han planteado soluciones proactivas centradas en atraer renta externa y generar valor añadido. Se proponen cinco motores de desarrollo que ya han funcionado en otras ciudades:

  1. Teletrabajo y Talento Remoto: Captar profesionales que puedan trabajar a distancia, aprovechando la vivienda asequible y la calidad de vida de Cuenca.
  2. Turismo de Alto Valor: Competir por calidad en lugar de volumen, enfocándose en turismo cultural, gastronómico, de congresos y de naturaleza.
  3. Economía del Conocimiento: Atraer pequeñas firmas tecnológicas y creativas ofreciendo un ecosistema ágil y una burocracia eficiente.
  4. Bienestar para la Tercera Edad: Posicionar a Cuenca como un lugar ideal para vivir la etapa de jubilación, adaptando los servicios a sus necesidades.
  5. Rehabilitación del Casco Antiguo: Impulsar la recuperación de edificios históricos por parte de la iniciativa privada para generar empleo, valor patrimonial y revitalizar la zona residencialmente.

Para llevar a cabo estas propuestas, el portavoz de Vox exige un cambio en la gestión municipal, incluyendo la creación de una oficina ejecutiva para la captación de inversiones, la implementación de «licencias exprés» en 30 días, y una ventanilla única para emprendedores. Asimismo, se propone un pacto institucional a largo plazo (2027-2035) y la creación de una oficina de retorno y atracción de talento para recuperar a los jóvenes que tuvieron que emigrar.

En su segundo turno de réplica. La formación Vox ha señalado la necesidad de impulsar un pacto institucional de ciudad para Cuenca con horizonte 2027-2035 en la que se debería implicar al Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Comunidades, la Universidad, el tejido empresarial y la sociedad civil, con objetivos medibles y alejados, en la medida de lo posible, del enfrentamiento partidista.

Rodríguez sostuvo que una ciudad “no se transforma en un mandato de cuatro años” y criticó la práctica de realizar grandes anuncios desde la Junta de Gobierno Local sin cronograma ni presupuesto definidos. A su juicio, esa dinámica acaba generando “desencanto y pasotismo” entre la ciudadanía.

Críticas a la lentitud administrativa y defensa de una mentalidad emprendedora

Durante su intervención, el portavoz alertó de lo que definió como una “cultura del expediente y el proyecto infinito”, al considerar que los trámites prolongados y los proyectos que no llegan a ejecutarse pueden ahuyentar oportunidades económicas y emprendedoras para Cuenca.

Frente a ello, defendió aplicar “sentido común” para obtener beneficios concretos para la ciudadanía: más empleo cualificado, más población joven, más actividad comercial, rehabilitación de vivienda, mayores ingresos municipales sin subir impuestos y una mejora de la autoestima colectiva.

También vinculó el futuro de la ciudad a la capacidad de atraer población trabajadora, incluida inmigración legal, con el objetivo de crecer económica y demográficamente. Según afirmó, Cuenca necesita una base económica sólida para sostener el bienestar, los servicios públicos y la conservación de su patrimonio histórico.

Teletrabajo, vivienda y oportunidades para ciudades medianas

El portavoz subrayó la oportunidad que, a su juicio, representa el teletrabajo para ciudades pequeñas y medianas como Cuenca. Argumentó que el elevado coste de la vivienda en las grandes ciudades puede favorecer que municipios bien situados capten nuevos residentes y actividad económica.

En ese sentido, planteó varias preguntas que, según dijo, deberían guiar el liderazgo local: cuántos proyectos llegan a Cuenca, cuánto se tarda en abrir una empresa, cuántos jóvenes se quedan, cuánta inversión privada se moviliza y cuántos edificios vacíos vuelven a tener vida.

El edil advirtió de que estas oportunidades “no van a estar ahí abiertas para siempre” y contrapuso dos escenarios: que Cuenca continúe “administrando su decadencia amable” o que dé un salto para convertirse en una referencia de vida productiva con calidad.

Referencias a otros grupos municipales y al futuro político

En la parte final de su intervención, el portavoz se dirigió a otros representantes municipales. En primer lugar, aludió a la señora Tirado, a quien agradeció el recuerdo compartido al compañero Isidoro Gómez Cavero. También interpretó que, si en las próximas elecciones municipales la agrupación de electores Cuenca nos Une obtuviera representación y si se produjera un cambio político en la Junta de Gobierno de Castilla-La Mancha, dicha formación apoyaría igualmente un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Cuenca.

Asimismo, se dirigió a la señora Portillo para expresar acuerdo con su planteamiento de que la ciudad debe mejorar “sin perder la esencia”. A partir de esa afirmación, vinculó su posición con una moción que su grupo municipal presentaría en el pleno ordinario posterior para instar a la Junta de Comunidades a declarar el jardinillo de la Plaza de la Hispanidad como jardín histórico, con el fin de que pudiera beneficiarse de la conservación y protección asociadas a los bienes de interés cultural.

En el marco del debate sobre el estado de la ciudad, el grupo municipal ‘Cuenca en Marcha’ ha presentado una visión crítica pero constructiva de la gestión actual. Si bien reconoce avances logrados a través de acuerdos con el equipo de gobierno, subraya que la ciudad de Cuenca enfrenta todavía numerosos desafíos cruciales que requieren acción urgente y decisiones valientes. El debate plantea una pregunta fundamental: ¿viven mejor los conquenses hoy que hace un año? La respuesta, según la formación, es compleja y depende del área que se analice.

Avances Fruto del Acuerdo y la Persistencia

La portavoz de ‘Cuenca en Marcha’, María Ángeles García, ha comenzado su intervención destacando los logros obtenidos gracias a su labor de oposición útil. Los presupuestos de 2026, aprobados inicialmente el pasado viernes 20 de junio de 2026, son un claro ejemplo de esta colaboración. Incorporan propuestas clave del grupo en materia de vivienda, inversiones en barrios, accesibilidad y mejora urbana.

Estos acuerdos, según la portavoz, «no son casualidad» sino «fruto del esfuerzo, de la encabezonamiento y del trabajo de Cuenca en Marcha». Este hecho demuestra que, cuando se escucha a la oposición, es posible que la ciudad avance. Sin embargo, pese a estos pactos, la formación considera que «no basta» y que el estado de la ciudad sigue presentando «demasiadas asignaturas pendientes».

Los Grandes Retos: Vivienda, Barrios y Accesibilidad

La principal preocupación para la juventud conquense es el acceso a la vivienda. El problema no se limita al precio de compra, sino que se extiende a «alquileres imposibles» y a la existencia de numerosas viviendas vacías. Esta situación impide la emancipación de los jóvenes, incluso de aquellos con empleo, lo que representa una «pérdida de futuro» para la ciudad.

‘Cuenca en Marcha’ valora positivamente la inclusión en los presupuestos de un plan de vivienda municipal y la tramitación para declarar Cuenca como «zona residencial tensionada», una decisión ahora en manos de la Junta de Comunidades. Asimismo, se ha recordado la modificación de la ordenanza fiscal del IBI, impulsada por el grupo y en vigor desde 2025, que establece un recargo de hasta el 150% a los grandes tenedores con viviendas desocupadas. A pesar de estos avances en el plano jurídico, se exige urgencia en la ejecución: «No basta con anunciar un plan, hay que ejecutarlo».

Barrios: El Olvido de las Pequeñas Necesidades

El mantenimiento urbano es otro de los grandes retos. Un recorrido por cualquier barrio evidencia aceras deterioradas, mobiliario envejecido y falta de espacios con sombra, problemas que, acumulados, merman la calidad de vida. Se critica una visión de ciudad centrada en «grandes proyectos y pequeñas necesidades olvidadas», cuando la urbe se construye desde los detalles cotidianos como «el banco que falta o la farola que no funciona».

Accesibilidad: Cuenca Suspende

En materia de accesibilidad, el diagnóstico es contundente: «Cuenca suspende». Aceras imposibles, bordillos sin rebajar y barreras arquitectónicas obligan a muchas personas con movilidad reducida a planificar sus desplazamientos. La accesibilidad, argumenta el grupo, no debe ser una actuación puntual, sino un «criterio permanente» en cada obra, porque «una ciudad accesible es una ciudad mejor para todos».

Movilidad y Transparencia: Errores y Oportunidades

La movilidad sigue siendo uno de los mayores problemas. Se recuerda la «fatídica reestructuración» del transporte urbano de hace menos de un año, que resultó en un fracaso con un coste económico de más de 20.000 euros entre señalética y contratos de información. Se critica que estas decisiones se tomen «desde un despacho» sin escuchar a los usuarios.

El problema de fondo, según la intervención, es un modelo de ciudad expansivo y poco compacto, compartido por los gobiernos del Partido Socialista y el Partido Popular durante décadas. La ubicación de infraestructuras clave como la estación del AVE o el nuevo hospital, alejados del núcleo urbano, fomenta el uso del vehículo privado y evidencia una planificación deficiente.

Transparencia: Últimos en el Ranking

Otro punto crítico es la transparencia. El Ayuntamiento de Cuenca ocupa el último puesto entre las capitales de provincia españolas en los principales rankings de transparencia. Esta situación «debería preocuparnos mucho», ya que la transparencia no es solo cumplir una ley, sino generar confianza. Aunque se ha contratado personal para esta área fruto de los acuerdos presupuestarios, se exige un plan integral para que Cuenca deje de ser «traslúcida» y se convierta en «transparente de verdad».

El Ferrocarril: Símbolo de los Anuncios Incumplidos

El cierre de la línea de tren convencional es calificado como un «error histórico». Años después, la ciudad no ha ganado nada a cambio: «No tenemos el tren regional, no se han desarrollado los terrenos, no existe el gran proyecto prometido». Insistir en el convenio con Adif, que no cuenta con la mayoría necesaria para ser aprobado, es «prolongar la parálisis». Por ello, «Cuenca en Marcha» pide al equipo de gobierno retirar el convenio, impulsar el desarrollo de los terrenos según el planeamiento vigente (Peri 9) y, en paralelo, seguir defendiendo la recuperación de las conexiones ferroviarias.

En conclusión, la portavoz ha instado a reconocer la situación real de la ciudad para poder definir un rumbo claro. «Cuenca en Marcha» se compromete a seguir una «política útil», negociando acuerdos que mejoren la vida de los vecinos, pero siendo exigente y crítico ante la inacción. La vivienda, los barrios, la accesibilidad, la movilidad sostenible y la transparencia son las cuentas pendientes que necesitan «decisiones valientes» para que la ciudad no siga perdiendo oportunidades.

Los retos pendientes: Vivienda y ejecución presupuestaria

En el segundo turno de réplica, la formación de Cuenca en Marcha, la portavoz ha identificado el acceso a la vivienda como uno de los principales desafíos que enfrenta la ciudad. Aunque es un problema de alcance estatal, ha recalcado que Cuenca «tiene que resolver también el problema de la vivienda» para que la gente pueda acceder a alquileres a precios más adecuados. En este sentido, ha recordado que su grupo ha sido clave en la inclusión de un plan de vivienda en los últimos presupuestos, fruto de acuerdos con el equipo de gobierno.

Sin embargo, el principal obstáculo, según García, es la falta de ejecución de estos compromisos. «El problema de fondo […] es la capacidad de ejecutar por parte del equipo de gobierno ese tipo de compromisos. Y eso en gran parte no se ha hecho», lamentó. El grupo municipal se ha comprometido a «estar ahí dando la vara» para asegurar que este plan de vivienda se lleve a cabo y no se convierta en un mero titular electoral o en «una posibilidad de futuro» que nunca se materializa.

La movilidad urbana, una asignatura pendiente

Otro de los puntos críticos abordados es el transporte urbano. El portavoz ha recordado que el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) se originó a partir de una moción de su grupo en el mandato anterior, la cual fue retomada en varias ocasiones, incluso en los acuerdos presupuestarios. A pesar de que se ha licitado un contrato, ha exigido que «se tiene que hacer realidad cuanto antes».

Una de las claves de este plan, según se incluyó en la moción original, es que debe ser participativo. «Una de las partes fundamentales de ese plan de movilidad urbana sostenible es escuchar a la ciudadanía», subrayó, instando a que este proceso se ponga en marcha en lo que resta del año.

Una «oposición útil» centrada en lo cotidiano

El grupo se define como una «oposición útil», dispuesta a llegar a acuerdos con el equipo de gobierno siempre que estos busquen mejorar la calidad de vida de los vecinos de Cuenca. «Nos hemos opuesto cuando hay que oponerse», afirmó, pero también han sido una fuerza motriz para muchas de las iniciativas positivas de los últimos años gracias a su «empeño» en las negociaciones presupuestarias.

En su conclusión, la portavoz ha reafirmado el compromiso de su grupo de fiscalizar el cumplimiento de los acuerdos firmados y de seguir poniendo el foco en «lo cotidiano»: el mantenimiento de los barrios, las inversiones en infraestructuras locales y la mejora de la accesibilidad, en lugar de centrarse únicamente en las grandes infraestructuras que suelen acaparar la atención política.

La concejala de ‘Cuenca Nos Une’, Marta Tirado, dedicó sus primeras palabras a Isidoro Gómez Cavero, fundador de la agrupación, quien recientemente dejó su acta por motivos de salud. Su intervención situó el legado de Gómez Cavero —»poner a Cuenca por delante de cualquier otra consideración»— como la piedra angular del proyecto político de «Cuenca nos une» y del actual equipo de gobierno.

«Si algo ha aportado Cuenca nos une durante estos años ha sido estabilidad», afirmó la concejal, argumentando que esta ha sido la «mayor contribución a esta ciudad». Según su discurso, la agrupación nació para superar la «confrontación permanente» y la «política del no» que, a su juicio, lastraron a la ciudad durante demasiado tiempo. La decisión de apoyar al partido que gobernase la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, aunque «criticada y caricaturizada» en su momento, se defendió como una cuestión de «sentido común» que ha demostrado ser «extraordinariamente positiva para los intereses de los conquenses».

Grandes Proyectos y Cooperación Interadministrativa

La intervención puso de relieve cómo la «alineación institucional» entre el Ayuntamiento, la Diputación Provincial, la Junta de Comunidades y el Gobierno de España ha permitido desbloquear proyectos históricos. Entre ellos se destacaron:

  • El nuevo Hospital Universitario: Considerado «la mayor inversión pública realizada jamás en nuestra provincia», con un coste de más de 225 millones de euros entre la obra y la urbanización.
  • Los remontes mecánicos al Casco Histórico: Una inversión de 15,7 millones de euros para resolver una «reivindicación histórica de más de 40 años».
  • El Plan por Cuenca: Un conjunto de actuaciones urbanísticas y ferroviarias para eliminar barreras y unir barrios.
  • Nuevas infraestructuras de seguridad y conocimiento: El Centro Nacional de Estudios Penitenciarios y la nueva Comisaría de Policía Nacional, que suman más de 24 millones de euros.
  • Polos de innovación y sostenibilidad: El Parque Científico y Tecnológico de Economía Circular (más de 25 millones de euros) y la nueva planta de tratamiento de residuos (más de 46 millones).

«Nada de esto habría sido posible desde la confrontación permanente», subrayó la concejal, insistiendo en que el éxito reside en «tender puentes» y priorizar que los proyectos salgan adelante por encima del «mérito» político.

Una Gestión de Gobierno en Coalición

Tirado también reconoció el papel de sus socios del Grupo Municipal Socialista y del alcalde, Darío Dolz. Admitió que gobernar en coalición «no siempre es fácil» y que ha habido «debates, diferencias y momentos de negociación intensa». Sin embargo, valoró la capacidad de ambas formaciones para «encontrar puntos de encuentro» desde la «lealtad» y la «responsabilidad», demostrando que «otra forma de hacer política municipal es posible».

Esta colaboración, según el discurso, no solo ha impulsado grandes infraestructuras, sino que también ha sentado las bases de un modelo de ciudad centrado en la gestión económica y la mejora de la vida cotidiana. Se hizo hincapié en la reducción de la deuda municipal de 61,5 millones de euros a 18 millones, con la previsión de bajarla a menos de 16 millones a final de ejercicio. «Este equipo de Gobierno ha demostrado que es posible hacer algo que durante años parecía imposible en el Ayuntamiento de Cuenca: invertir más y deber menos», sentenció.

Mirando al Futuro desde los Barrios

Más allá de las grandes cifras, el discurso reivindicó las actuaciones en los barrios (La Paz, Casablanca, Fuente del Oro, entre otros) y pedanías, con inversiones en accesibilidad, acerados, iluminación y parques. La inversión de un millón de euros en áreas infantiles y zonas de calistenia se presentó como un símbolo de un modelo de «ciudad pensada para las familias».

La intervención concluyó reafirmando la visión de ‘Cuenca nos une’: una política «menos ideológica y más práctica», centrada en los resultados y no en el «ruido». Aunque se reconoció que «queda mucho trabajo por hacer», el mensaje final fue de orgullo colectivo. «Hoy Cuenca está mejor que hace 7 años», afirmó la edil, atribuyendo los avances no a un partido, sino al «esfuerzo conjunto» de toda la sociedad conquense. Citando de nuevo a Isidoro Gómez Cavero, finalizó con la idea de que el objetivo de la política es simple: «dejar una ciudad mejor de la que recibimos».

La presidenta del Grupo Popular, Beatriz Jiménez, ha interpelado directamente al alcalde de Cuenca, Darío Dolz, sobre sus siete años al frente del consistorio. Jiménez ha acusado al primer edil de no haber aprovechado una «oportunidad histórica» para la ciudad, a pesar de haber contado con el apoyo de administraciones del mismo signo político (Gobierno de España, Junta de Comunidades y Diputación).

Un balance negativo basado en datos

La portavoz del Partido Popular ha comenzado su intervención con una pregunta directa: «¿De verdad cree usted que ha sido un buen alcalde para la ciudad de Cuenca?». Según Jiménez, los datos oficiales contradicen el optimismo del gobierno socialista. Ha señalado que Cuenca ha perdido población desde 2019, pasando de 54.700 a 53.600 habitantes, lo que dificulta alcanzar la previsión del propio alcalde de llegar a los 62.000 habitantes en 15 años.

«Hoy Cuenca tiene menos población, menos actividad económica y menos dinamismo que hace 7 años», afirmó Jiménez, subrayando que durante este periodo ha faltado «un proyecto de ciudad serio, planificado y consensuado». La portavoz ha criticado la gestión del alcalde, calificándola de improvisada y basada en «anuncios apresurados» que cambian constantemente en cuanto a uso, ubicación y financiación, citando como ejemplos el antiguo Hospital Virgen de la Luz, los terrenos de Adif, el centro de convenciones o la Plaza de Mercado.

Uno de los ejes de la crítica ha sido la «falta de transparencia y diálogo» del equipo de gobierno. Jiménez ha recordado que el Ayuntamiento de Cuenca ocupa el último puesto entre las capitales de provincia en los rankings de transparencia. Esta opacidad, según la popular, se ha manifestado en la gestión de proyectos clave como el Plan de Ordenación Municipal (POM), cuya aprobación inicial, anunciada como «inminente» en 2022, sigue sin producirse en 2026.

Asimismo, ha criticado la gestión del proyecto de la calle Carretería, destacando la falta de consenso y participación ciudadana. «No escuchar a la ciudadanía tiene consecuencias», advirtió, recordando el «caos» generado por la implantación del intercambiador de transportes, una medida que, según ella, fue rechazada por vecinos y oposición y que finalmente demostró ser un fracaso.

Cuestionamiento de la defensa de los servicios públicos

La líder de los ‘populares’ ha puesto en duda el compromiso del gobierno socialista con los servicios públicos. Recordó que durante el mandato de Dolz se ha cerrado y demolido el colegio público San Julián y el polideportivo Luis Yufera, sin que se hayan repuesto estas infraestructuras. «Ustedes como equipo de gobierno municipal han cerrado un colegio público y una instalación deportiva pública», sentenció.

También ha evaluado negativamente el mantenimiento urbano de la ciudad, preguntando retóricamente al alcalde si considera que Cuenca está en mejor estado que en 2019. Problemas como los grafitis, la suciedad, el mal estado del mobiliario urbano y la falta de control de las heces caninas siguen sin solución después de siete años de gobierno.

Una oportunidad perdida

Beatriz Jiménez concluyó su intervención reiterando que la gestión socialista ha supuesto una oportunidad perdida para Cuenca. Acusó al alcalde de gobernar «de espaldas a la ciudad», ignorando las propuestas del Partido Popular y de los ciudadanos para mejorar el empleo, la seguridad o la conciliación familiar.

Citando al presidente regional, Emiliano García-Page, quien se refirió a Cuenca como una ciudad que «resiste», mientras calificaba a otras como «dinámicas», Jiménez preguntó: «¿A qué está resistiendo Cuenca?». Su respuesta fue contundente: «Cuenca está resistiendo a las políticas socialistas que no tienen rumbo y que nos dejan sin oportunidades». Con esta reflexión, cerró su intervención, dejando en el aire la pregunta inicial sobre la valoración que el propio alcalde hace de su mandato.


Posteriormente, en su segunda intervención cargada de críticas hacia la gestión municipal, una representante de la oposición ha dibujado un panorama desolador de la ciudad de Cuenca, erigiéndose como portavoz de los ciudadanos que, según afirma, se sienten «cansados de no ser escuchados». El discurso, pronunciado el pasado 25 de junio de 2026, traslada el debate político desde las instituciones a la vida cotidiana de los conquenses. «¿Qué piensan de su gestión?», se pregunta la oradora dirigiéndose directamente al alcalde.

La intervención no se centró en la política abstracta, sino en «la calle, desde la acera sucia que lleva tiempo sin limpiarse, desde el contenedor roto, con malos olores, que rebosa basura día tras día». Se enumeraron problemas concretos que, según la ponente, definen la experiencia diaria de los ciudadanos: bancos rotos o desaparecidos, farolas que no alumbran, socavones en calzadas, y vallas que se convierten en «paisaje permanente». «Hoy soy la voz de vecinos que ven cómo su barrio se deteriora sin que nadie haga nada», sentenció.

Una lista de promesas incumplidas y servicios deficientes

El cuerpo del discurso desgranó una serie de problemas que afectan a diversos sectores de la población, poniendo en tela de juicio la eficacia de la administración actual tras siete años de mandato. Entre las quejas más destacadas se encuentran:

  • Transporte y movilidad: Se criticó un transporte público «que no funciona», obligando a los peatones a usar el coche, y se mencionaron los «atascos provocados por una mala planificación».
  • Infraestructuras y servicios básicos: Se denunció la falta de inversión («ni un solo euro») en una red de abastecimiento de agua «obsoleta», así como el mal estado de las instalaciones deportivas.
  • Limpieza y seguridad: El discurso hizo hincapié en la proliferación de grafitis, la suciedad generalizada y la presencia de heces caninas, junto a una sensación de inseguridad agravada por la falta de iluminación.
  • Proyectos pendientes: Se recordó la promesa de unos «caminos escolares seguros» anunciados hace cinco años y que aún no se han materializado.

«La sensación que se repite en toda la ciudad es: aquí no se hace nada», afirmó la ponente, calificando el sentimiento de «generalizado» y no como una «percepción aislada». «Cuenca nunca ha estado tan mal como ahora», añadió con pesar.

La responsabilidad política tras siete años de gobierno

La crítica se dirigió inequívocamente al alcalde, instándole a asumir su responsabilidad en lugar de culpar a trabajadores, empresas concesionarias u otras administraciones. «Después de tantos años, la responsabilidad es suya. La urgencia de hoy es la dejadez de ayer», declaró.

Se hizo referencia a la gestión económica, recordando que la deuda que el actual gobierno socialista afirma reducir fue, en parte, consecuencia de un anterior «mal gobierno socialista» del que el alcalde formaba parte, y que fue una administración del Partido Popular la que inició su reducción. «Yo invito y los demás pagan», ironizó, describiendo lo que considera el modus operandi del Partido Socialista.


Por su parte, la 1ª Teniente de Alcalde del equipo de gobierno, Saray Portilo, defendió la gestión municipal con un discurso centrado en los logros alcanzados, la reducción de la deuda y la transformación urbana. La sesión, celebrada el 25 de junio de 2026, sirvió como un ejercicio de rendición de cuentas en el que se contrapusieron la visión del gobierno y las críticas de la oposición.

En su intervención, la portavoz destacó que, a pesar de un contexto complejo marcado por una crisis sanitaria y económica, el gobierno ha sentado las bases de un «proyecto de ciudad visible en cada barrio». 

Inversión Histórica y Transformación Urbana

Uno de los puntos centrales del discurso fue la inversión «histórica» de 22,5 millones de euros destinada a infraestructuras, revitalización de espacios urbanos y modernización de servicios. «Cada obra no es solo una mejora física, es empleo, es movimiento económico y es futuro», afirmó la portavoz.

Entre los proyectos destacados se encuentran:

  • La puesta en marcha del nuevo hospital, calificado como un «salto histórico» para la atención sanitaria.
  • El inicio del desarrollo de los terrenos ferroviarios para «coser una brecha urbana que llevaba décadas abierta».
  • Proyectos de accesibilidad al casco antiguo, que, según la portavoz, «facilitarán el acceso» a pesar de las críticas recibidas.
  • Planes de asfaltado, limpieza, renovación de acerados y mejoras de accesibilidad en barrios como La Paz, Tiradores y el parque de Fátima.
  • Actuaciones en las pedanías y la reapertura de las Casas Colgadas.

Portillo insistió en que estos avances «han venido a mejorar la ciudad y la vida de los conquenses», subrayando que el objetivo ha sido transformar Cuenca en una «ciudad moderna, dinámica y generadora de oportunidades, pero sin perder su esencia».

Saneamiento Económico sin Aumentar la Presión Fiscal

La gestión económica fue otro pilar de la defensa del gobierno. Portillo aseguró que se ha logrado un saneamiento «drástico» de las cuentas municipales, reduciendo la deuda de 61,5 millones de euros en 2019 a poco más de 18 millones al cierre del último ejercicio, con una previsión de bajar hasta los 15,5 millones.

En respuesta directa a las acusaciones de la oposición, negó rotundamente cualquier subida de impuestos desde 2019. «Ni uno solo de los impuestos ha subido», aseveró, explicando que el aumento de la recaudación se debe al crecimiento de la actividad económica —»más casas, más obras, más coches»— y no a una mayor presión fiscal. «Los datos matan al relato y sobre todo matan a sus mentiras», sentenció, recordando que fue el Partido Popular quien subió el IBI en 2017.

Políticas Sociales y Llamamiento a la Unidad

Más allá de las cifras, la intervención puso el foco en las políticas sociales, afirmando que «las personas siempre están en el centro». Se mencionó el refuerzo de servicios y la mejora en la atención a los colectivos más vulnerables. Asimismo, se destacó la apuesta por la cultura, el deporte y la participación ciudadana como elementos clave para la calidad de vida y la cohesión social.

A pesar del tono crítico hacia la oposición, Portillo tendió la mano para «trabajar conjuntamente por el avance y el progreso de nuestra ciudad», haciendo un llamamiento a la «altura de miras y madurez política».

Conclusión y Mirada al Futuro

El discurso concluyó con una reafirmación del proyecto de gobierno. Aunque se reconoció que «no todo está terminado», se transmitió la convicción de haber trabajado «con rigor, responsabilidad y vocación de servicio público». La portavoz defendió que Cuenca es hoy una ciudad «más viva, más activa y más preparada para el futuro», y aseguró que el equipo de gobierno seguirá trabajando en la misma línea, ya que el proyecto de cambio «continuará otros cinco más».

El pleno finaliza esta etapa legislativa con un balance que el equipo de gobierno presenta como un avance tangible, mientras que las críticas de la oposición plantean interrogantes sobre la efectividad y el alcance de dicha gestión, dejando a la ciudadanía la valoración final de estos años de mandato.

El Alcalde de Cuenca defiende su gestión y responde a las críticas de la oposición

En la última intervención que ha concluido con la intervención del alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha respondido a diversas críticas sobre la gestión municipal, abordando temas como el estado del casco histórico, la transparencia, la red de aguas y la política de vivienda. Asimismo, ha defendido su cercanía con los ciudadanos y su compromiso con la ciudad hasta el final de la legislatura.

Mantenimiento de la ciudad y gestión de impuestos

Ante las acusaciones sobre el estado del casco histórico, el alcalde ha asegurado que la ciudad patrimonio está «bien cuidada» y que se realizan «inversiones continuamente» tanto en inmuebles públicos como privados. Recordó la existencia de un mecanismo de ayudas del consorcio para la rehabilitación. De manera contundente, desmintió las afirmaciones sobre una subida de impuestos en los últimos siete años, calificándolas de «falsas totalmente».

En cuanto a la red de aguas, el regidor ha recordado la inversión de 40 millones de euros realizada en la pasada legislatura para la renovación del subsuelo y las canalizaciones. También ha especificado que se destinan 480.000 euros al mantenimiento cotidiano de la red de saneamiento y que las tuberías a las que se hace referencia tienen 20 años, no más. A pesar de los problemas puntuales como roturas por «golpe de ariete o sobrepresiones», agradeció el «trabajo denodado» del servicio de aguas y señaló que cambiar toda la red de abastecimiento de la ciudad tendría un coste inasumible.

Transparencia y retos futuros

El alcalde reconoció que se han implementado mecanismos para mejorar la transparencia, pero negó que hubiera una «falta de voluntad política» o instrucciones para ocultar información. «No hay ninguna instrucción política para que no se suban los expedientes», afirmó.

Mirando al futuro, se mostró de acuerdo con la oposición en la necesidad de avanzar en teletrabajo y en políticas de bienestar para la tercera edad. Identificó la vivienda como uno de los «retos fundamentales» que enfrenta no solo Cuenca, sino todas las ciudades y el medio rural en España, destacando la importancia de mejorar la «capacidad de habitacionalidad» para atraer a nuevos residentes. Agradeció las aportaciones constructivas de otros grupos, reconociendo que los acuerdos «no siempre son fáciles».

Una defensa personal y el juicio de la ciudadanía

En un tono más personal, el alcalde respondió a las críticas sobre su cercanía con los vecinos. «Usted no sabe lo que yo hago o no hago en el día a día», replicó Jiménez, sugiriendo que pasa más tiempo en Madrid que en Cuenca. Proveniente de una «familia muy humilde», subrayó que sus valores se basan en el respeto y el trabajo diario. «Paseo por la ciudad y los vecinos que quieren hablar conmigo hablan sin ningún problema», aseguró, explicando que dedica tiempo a escuchar quejas y sugerencias para intentar solucionarlas.

Finalmente, sobre si se considera un buen alcalde, dejó el veredicto en manos de la ciudadanía. «No sé si estoy siendo bueno, malo o regular, pero eso lo dirán los vecinos y vecinas de Cuenca» en las próximas elecciones. Concluyó reafirmando su compromiso: «Hasta el último día de esta legislatura, me voy a dejar la piel por esta ciudad».

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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