El Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado de forma inicial en su pleno ordinario del mes de junio el nuevo borrador de la ordenanza municipal que regulará la aplicación agronómica de purines, estiércoles y lodos de depuración en el término municipal.
El concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Alberto Castellano, ha explicado que el texto establece un marco “claro” de regulación con el objetivo de prevenir riesgos sanitarios y ambientales.
“Se trata de proteger a la población, especialmente a la más vulnerable”, ha defendido, al detallar que la norma fija zonas de exclusión de hasta 1.000 metros respecto a núcleos urbanos y elementos sensibles.
“MIL METROS COMO DISTANCIA DE SEGURIDAD”
La ordenanza establece una franja de protección de 1.000 metros en torno a viviendas, centros educativos, sanitarios o instalaciones sensibles, además de restricciones climáticas y de aplicación en terrenos inundados, nevados o con riesgo de escorrentía.
También prohíbe el vertido directo de estos residuos a cauces, cunetas o redes de saneamiento, y regula el transporte por caminos rurales evitando su paso por núcleos urbanos.
VOX PROPONE FLEXIBILIZAR LAS DISTANCIAS
El portavoz de Vox, Rafael Rodríguez, ha planteado una modificación para introducir una distancia “mínima de 1.000 metros ampliable si se justifica”.
“Lo que proponemos es que la distancia de exclusión mínima sea de 1.000 metros y con un perímetro superior si se justifica por la administración”, ha señalado.
Sin embargo, el equipo de gobierno ha rechazado la modificación al considerar que no es viable técnicamente en este punto del procedimiento.
EL PP PIDE UN INFORME DE IMPACTO
Desde el Partido Popular, el concejal Agustín Segarra ha pedido un informe específico sobre el impacto de la medida en el sector agrario.
“Podríamos encontrarnos con un mapa afectado en un porcentaje muy amplio”, ha advertido, reclamando conocer cómo afectará la ordenanza a los agricultores.
El grupo popular ha optado finalmente por la abstención.
“UNA NORMA NECESARIA, AUNQUE LLEGA TARDE”
Desde Cuenca en Marcha, Pablo García ha valorado positivamente la llegada de la ordenanza, aunque ha reconocido que “llega quizá más tarde de lo deseado, pero también más vale tarde que nunca ”.
“Cuenca necesita una regulación clara sobre la aplicación de purines, estiércoles y lodos”, ha defendido, destacando el trabajo previo de colectivos y grupos municipales.
EL GOBIERNO DEFIENDE LAS DISTANCIAS
El concejal Alberto Castellano ha justificado la fijación de los 1.000 metros como una medida de “protección reforzada”, asegurando que el criterio técnico avala la proporcionalidad del modelo.
El concejal de Medio Ambiente, Alberto Castellano Barragán, ha agradecido las aportaciones realizadas y ha defendido que la propuesta de Vox sobre la distancia de protección “viene a decir prácticamente lo mismo”, ya que la ordenanza establece una franja de 1.000 metros que, según ha explicado, equivale a “una zona o área de terreno continua que mide exactamente un kilómetro de separación entre sus bordes paralelos”.
En relación con la posibilidad de fijar una distancia “mínima ampliable”, ha señalado que, una vez emitidos los informes técnicos y jurídicos, ese cambio “no es posible en este momento”, por lo que debería volver a ser evaluado por los servicios técnicos. Castellano ha añadido que el Ayuntamiento ha esperado a la aprobación del decreto autonómico para evitar contradicciones normativas y ha defendido que la ordenanza municipal es “más generosa en las distancias” que la regulación regional, con incrementos significativos en todos los parámetros, como los 1.000 metros establecidos para captaciones de consumo humano o zonas de baño frente a distancias inferiores fijadas por la Junta. Según ha subrayado, el objetivo es “garantizar y proteger a vecinas y vecinos de cualquiera de los riesgos” asociados a estas prácticas, sin dejar de respetar la actividad agrícola y ganadera del municipio.
RESULTADO DE LA VOTACIÓN
El punto ha salido adelante con 13 votos a favor y 11 abstenciones, quedando aprobada de forma inicial la ordenanza.