La configuración de los grupos de Segunda RFEF para la próxima temporada, a falta de confirmación oficial, dibuja un escenario de gran competitividad para la Unión Balompédica Conquense, que volverá a medirse a históricos rivales de Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León en un grupo marcado por la igualdad y los desplazamientos de media distancia.
La previsión mantiene la estructura habitual de los últimos cursos, con la presencia conjunta de equipos castellanomanchegos y madrileños, a los que se suman clubes de tradición como el Numancia o la Gimnástica Segoviana, lo que anticipa una liga especialmente exigente desde la primera jornada.
Un grupo con muchos frentes abiertos
Entre los rivales previstos destacan equipos como el CF Talavera de la Reina, el CD Guadalajara, el Calvo Sotelo Puertollano CF y el Atlético Albacete, junto a potentes filiales como el Atlético de Madrid C, el Getafe CF B o el Real Valladolid Promesas.
También figuran clubes con gran solera en la categoría como la RSD Alcalá, el CDA Navalcarnero, el UD San Sebastián de los Reyes o la Salamanca CF UDS.
Desde Castilla y León, el grupo se completaría con conjuntos como el Real Ávila CF, la Gimnástica Segoviana, el Atlético Astorga y el Atlético Tordesillas, además del CD Calamocha y el histórico CD Numancia.
Un curso de máxima igualdad
De confirmarse esta composición, el conjunto conquense afrontará una temporada de gran exigencia competitiva, con numerosos derbis regionales y un alto nivel de filiales de clubes profesionales, lo que obligará a una regularidad máxima desde el inicio para aspirar a los puestos de privilegio.
La oficialidad del grupo se espera en los próximos días, cuando la federación haga pública la composición definitiva de los grupos de la categoría.
