La celebración del Solsticio de Verano arrancó este viernes en el Casco Antiguo de Cuenca con uno de los actos más significativos del programa festivo: el homenaje a José María de la Cruz Pérez y José Eugenio Caracena Racionero, dos vecinos profundamente vinculados a la vida social, cultural y asociativa del barrio. El acto, celebrado en el Mirador de Ronda, congregó a numerosos vecinos y contó con la presencia de representantes de la corporación municipal.
La tarde comenzó a las 20:00 horas con el reconocimiento público a ambos homenajeados, una iniciativa impulsada por la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo para poner en valor la trayectoria de personas que han contribuido al desarrollo y la identidad de este emblemático barrio de la ciudad.
Entre los asistentes se encontraban los concejales de Barrios y Deportes del Ayuntamiento de Cuenca, integrantes del equipo de Gobierno municipal, así como varios ediles de los grupos de la oposición, que quisieron acompañar a los homenajeados en un acto marcado por el cariño y el reconocimiento ciudadano.
Dos trayectorias ligadas al corazón de Cuenca
José María de la Cruz Pérez, conocido popularmente como «Chema», ha estado estrechamente ligado a la vida institucional de la capital conquense a través de su labor como jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Cuenca. Su trabajo durante décadas ha contribuido a preservar y difundir numerosas tradiciones y actos representativos de la ciudad, convirtiéndose en una figura muy respetada tanto dentro como fuera de la administración local.
Por su parte, José Eugenio Caracena Racionero ha sido durante más de tres décadas uno de los rostros más conocidos del comercio tradicional del Casco Antiguo. Al frente de la histórica Carnicería Caracena, fundada en 1933 en la calle Alfonso VIII, ha desempeñado un papel fundamental en el mantenimiento de la actividad económica y social de una de las zonas más emblemáticas de Cuenca. Su reciente jubilación ha puesto fin a una trayectoria profesional marcada por la cercanía con los vecinos y el compromiso con el barrio.
El pregón da paso a las fiestas del Solsticio
Tras la entrega de los reconocimientos, la vecina histórica del barrio Pilar Suárez Menéndez fue la encargada de pronunciar el pregón inaugural de las fiestas. En su intervención recordó la importancia de mantener vivas las tradiciones y destacó el carácter participativo que ha distinguido siempre a las celebraciones del Solsticio de Verano en el Casco Antiguo.
El pregón sirvió como punto de partida oficial de un programa que busca reforzar la convivencia vecinal y abrir las actividades a todos los conquenses y visitantes que deseen sumarse a la celebración.
Hoguera, convivencia y música para cerrar la jornada
A las 21:00 horas tuvo lugar la tradicional Hoguera del Solsticio, uno de los momentos más simbólicos de estas fiestas. Junto al encendido del fuego se celebró la habitual cena de «sobaquillo», una costumbre muy arraigada entre los residentes del barrio en la que cada participante aporta su propia comida para compartir una velada de convivencia.
La programación del viernes concluyó a las 22:00 horas con el popular Guateque Yeyé, que llenó el Mirador de Ronda de música, baile y nostalgia al ritmo de los grandes éxitos de las décadas de los años sesenta y setenta.
Una fiesta que reconoce a quienes hacen barrio
El homenaje a José María de la Cruz Pérez y José Eugenio Caracena Racionero volvió a poner de manifiesto el papel fundamental que desempeñan los vecinos en la conservación de la identidad del Casco Antiguo de Cuenca. Entre recuerdos, aplausos y muestras de afecto, el acto inaugural del Solsticio de Verano sirvió para reconocer a dos personas que, desde ámbitos muy distintos, han contribuido a fortalecer el tejido social y la vida cotidiana de uno de los rincones más representativos de la ciudad.
/Fotos de Néstor Robayna/




















































