La presentación de la lista de convocados de la Selección Española de Fútbol para el Mundial 2026 dejó este año una imagen distinta a la habitual. Más allá de los nombres de los futbolistas, el vídeo oficial contó con la participación de S. M. el Rey Felipe VI y con ciudadanos de distintos sectores que simbolizan el tejido social del país: panaderos, taxistas, científicos, magistradas, cocineros y docentes, entre otros.
En ese mosaico de profesiones que acompañó la comunicación de la convocatoria, uno de los rostros corresponde a un profesor con raíces en la provincia de Cuenca. Su aparición ha tenido especial eco en su localidad natal, Horcajo de Santiago, cuyo Ayuntamiento ha celebrado públicamente su participación como un reconocimiento al trabajo educativo y a los valores transmitidos desde el ámbito docente.
Entre los seleccionados para representar a la educación estuvo Isidro López-Santacruz, más conocido como Tito, es profesor de Educación Física en el Colegio Villalkor, un centro concertado situado en Alcorcón (Madrid), donde desarrolla su labor desde hace años.
Una vida ligada al balón
Tito, nacido en Horcajo de Santiago y hoy profesor de Educación Física en el colegio Villalkor de Alcorcón desde septiembre de 2005, define el fútbol como su pasión. A sus 50 años, repasa una carrera que comenzó en la temporada 1992-1993 en el Tarancón juvenil y continuó en el Conquense Juvenil. Mientras cursaba Magisterio de Educación Física en Ciudad Real, compaginó los estudios con la Tercera División en el Almagro C.F. y el Bolaños de Calatrava.
El salto al fútbol sala le brindó sus mayores éxitos: ocho temporadas en el Incarlopsa Tarancón, con ascenso a Segunda División A, y seis en el Quintanar de la Orden, en Segunda B. Las lesiones de rodilla frenaron una trayectoria de casi dos décadas, aunque hoy mantiene vivo el vínculo competitivo en ligas locales de Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz.
Además ha sido durante más de 15 años entrenador de fútbol sala de edades comprendidas entre 5 y 18 años, compaginándolo con su labor docente
“Me considero una persona sencilla”, resume sobre sí mismo, con una definición que deja entrever su estilo discreto y alejado del protagonismo. “El fútbol ha sido mi vida”, afirma sin dudar.
Las lesiones, especialmente en las rodillas, marcaron parte de su recorrido deportivo, aunque nunca lo alejaron del deporte.
Vocación docente: “dura si quieres hacer las cosas bien”, pero profundamente satisfactoria
En el colegio Villalkor, Tito trabaja con niños de entre 6 y 12 años. Reconoce la exigencia de la enseñanza cuando se busca hacer las cosas con rigor, pero subraya su recompensa: el contacto cotidiano con los alumnos y la observación de su progreso, tanto físico como personal. “Cuando ves cómo van progresando, mejorando en comportamiento y actitud, piensas que un granito de arena siempre has aportado”, afirma en conversación con El Digital de Cuenca. El cariño de antiguos alumnos que regresan ya universitarios a saludarle confirma esa huella.

Sin referentes docentes en su familia, su camino siempre estuvo orientado a la actividad física. Si no hubiera sido maestro, se habría dedicado a la preparación física de élite. También reivindica sus raíces: la panadería familiar en Horcajo de Santiago, oficio que habría continuado de no mediar la oportunidad que le brindó el esfuerzo de sus padres.
El vídeo de la Selección: la sociedad convoca
La Real Federación Española de Fútbol decidió anunciar la convocatoria del Mundial con una pieza coral protagonizada por profesionales reales —taxistas, panaderos, miembros de la UME, docentes—, como homenaje a los oficios que “levantan el país”. La productora contactó con su colegio para representar la docencia y, entre una plantilla de más de 120 profesores, la dirección pensó en Tito por su perfil vinculado al fútbol.
Tito, representando la vocación y el pulso del país, fue el encargado de pronunciar dos de nombres más importantes del combinado nacional: la joven estrella del F.C. Barcelona, Pau Cubarsí, y el lateral del Tottenham, Pedro Porro.
Para él, ser elegido entre miles de docentes de España es un privilegio casi increíble: “Soy un privilegiado”. Considera que el vídeo tenía el objetivo explícito de recordar que todas las profesiones forman parte del tejido social que empuja a la Selección, otorgando visibilidad y respeto a labores cotidianas que sostienen a la comunidad.
Un secreto difícil de guardar
Tito intentó mantener en secreto su participación para sorprender a su familia el lunes 25 de mayo (fecha de publicación del vídeo). Reservado, evitó dar detalles incluso a los más cercanos por la posibilidad de no salir en el montaje final. En el colegio pidió discreción; a quienes preguntaban, hablaba vagamente de “un anuncio que quizá salía en televisión”.
La difusión se aceleró a través de grupos de WhatsApp, amistades y comentarios en el colegio y el pueblo: “se enteraron antes de que pudiera volver a casa por la tarde”. Entre el lunes 25 y el martes siguiente, recibió un aluvión de llamadas y mensajes, con menciones en redes sociales y felicitaciones desde entrenamientos de padres, alumnos de secundaria y antiguos compañeros —incluso desde Estados Unidos—.
Orgullo local, comunidad educativa y reconocimiento
El Ayuntamiento de Horcajo de Santiago le pidió permiso para publicar un mensaje de reconocimiento en redes, que finalmente difundió, felicitando a Tito y al colegio Villalkor (cooperativa educativa Villalkor). Él agradeció el gesto por su tono y por la visibilidad concedida. Reivindica el “Orgullo horcajeño” y recuerda a Eulogio, fundador y director de la cooperativa educativa con raíces en Horcajo, ya fallecido.
El impacto del vídeo sirve para poner en el centro la importancia del respeto a la profesión docente. Tito lamenta la pérdida de parte del reconocimiento social y de la autoridad que antes se asociaba a los maestros. Defiende que su labor es una de las más relevantes del país, porque “está en tus manos mejorar la sociedad”. También subraya la cooperación entre sectores: “si nos ayudamos unos a otros, la importancia de unos y otros se potencia”.
Mirada futbolera: Barça, Iniesta, Pedri y el Mundial
Aunque insiste en que lo esencial era participar más allá de los nombres de la lista, confiesa su simpatía por el Barcelona y su admiración por Andrés Iniesta, por su humildad, valores y calidad. Entre los actuales, destaca a Pedri, por su parecido estilístico con Iniesta.
Sobre el Mundial, diferencia corazón y cabeza: el primero sueña con España campeona; el segundo advierte la dificultad. Señala que lesiones y estados de forma serán determinantes y que en eliminatorias a partido único “cualquier mínimo detalle te echa fuera”. Recuerda el Mundial de 2010: España no fue siempre superior y hubo momentos de sufrimiento resueltos por eficacia y dinámica positiva. Sitúa a España “en la terna” de favoritas junto a Argentina, Brasil, Francia, Alemania, Países Bajos y Portugal, sin descartar sorpresas. Con la Eurocopa reciente en el palmarés, ve opciones, pero pide cabeza fría: “ojalá”.
La historia de Tito encapsula cómo el fútbol atraviesa la vida cotidiana y conecta a comunidades enteras: del aula al campo, de la panadería familiar a la cooperativa educativa, del orgullo local al altavoz nacional. Su participación en un vídeo en el que la sociedad “convoca” a la Selección simboliza un reconocimiento necesario a profesiones que sostienen el país. Entre vocación docente, pasión deportiva y arraigo comunitario, su caso invita a preguntarse cómo fortalecer el respeto social por la enseñanza y cómo seguir tejiendo vínculos entre deporte y ciudadanía. La lección, al menos para él, es clara: todos suman, y el éxito también se mide por la sociedad que acompaña.