El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confiado este lunes en que finalmente se consiga una «razonable» Política Agrícola Común (PAC) gracias al «esfuerzo» que se está haciendo desde muchos sectores como el del campo, económicos y políticos.
Durante la inauguración en Las Labores (Ciudad Real) de la ampliación del centro de producción de la compañía ‘Pernod Ricard’, el presidente castellanomanchego ha afirmado que Castilla-La Mancha, en el mes de julio, defenderá uno de los pilares que justifican que la PAC «no puede venirse abajo».
«Creo que la mitad del desastre que supuso la primera propuesta de la Comisión Europea, ya se ha ido salvando y creemos objetivamente que podemos avanzar hasta el punto de conseguir una razonable PAC que en esta tierra significa muchas cosas, pero significa también la garantía para Europa de tener autonomía y soberanía alimentaria».
Una soberanía alimentaria –ha apuntado García-Page– que sólo «echamos de menos cuando la guerra de Ucrania o con el COVID», pero que «finalmente olvidamos cuando los momentos son más dulces en el comercio internacional».
Dicho esto, ha recordado que, en el caso de Castilla-La Mancha, «en la tarta de la riqueza», el campo, la agricultura la ganadería y toda la industria de transformación «pesa hoy más que hace 10 o 20 años», quizás «rompiendo manuales de economía» que decían que el sector primario tenía que retroceder en favor de la industria.
«Nosotros hemos convertido el campo realmente en una gran industria extraordinaria que, además, está teniendo cotas también de innovación extraordinaria y en esto también ha ayudado y mucho la Unión Europea a seguir más lejos».
De hecho, ha subrayado, este mes de junio Castilla-La Mancha llegará a liquidar 90 millones de euros más en la política agraria comunitaria, lo que significa –ha señalado–, que «ya en junio habremos superado el desembolso de la PAC en toda la región que fue de 650 millones de euros».
Esto pone de manifiesto que «la PAC que estamos ahora gestionando estuvo mejor negociada que la anterior» y «nos reta» –ha dicho– «a pelear con uñas y dientes para que se venga abajo la propuesta de la Comisión Europea en relación con la política agraria comunitaria».