Este domingo, el Parque de San Julián volverá a llenarse de deporte, solidaridad y convivencia. Entre corredores, familias y voluntarios, una voz se encargará de poner ritmo a una jornada que ya se ha convertido en una referencia para la inclusión en Cuenca. Será la de Mario Ezno, comunicador, artista y creador de contenidos conquense, que asumirá la presentación y animación de la IV Carrera Inclusiva AMIAB 2026. Una cita en la que asegura sentirse orgulloso de participar por el mensaje que transmite y por el compromiso de una organización que lleva años trabajando por las personas con discapacidad y la inclusión social.
Una cita que va mucho más allá del deporte
La IV Carrera Inclusiva AMIAB volverá a reunir este domingo a cientos de personas en torno a un objetivo común: demostrar que el deporte puede ser una poderosa herramienta de integración y convivencia. Para Mario Ezno, formar parte de esta iniciativa tiene un significado especial. «Lo primero de todo creo que sería participar en una carrera por la inclusión, eso es fundamental», afirma durante su conversación con El Digital de Cuenca.
El artista conquense será uno de los rostros más visibles de la jornada. Su misión será presentar las diferentes actividades, animar a los participantes y coordinar buena parte de la producción técnica del evento. «Me han encomendado la labor de presentar la carrera, animarla y montar todo el equipo técnico para este evento», explica.
La colaboración surge tras conocer de cerca el trabajo que desarrolla AMIAB, una entidad que, según destaca, mantiene una intensa actividad durante todo el año para fomentar la inclusión y la sensibilización social. «Hacen un montón de eventos y la verdad es que da gusto ver cómo trabajan. Además, apuestan por la gente de aquí y eso también es importante», señala.
«Participar en una carrera por la inclusión es algo fundamental y me siento orgulloso de formar parte de ella»
Un Parque de San Julián abierto a todos
La jornada arrancará con una carrera infantil de aproximadamente un kilómetro de recorrido, en la que todos los participantes recibirán un diploma y un obsequio, independientemente de la posición en la que crucen la meta. Posteriormente llegará la prueba general, diseñada para que cualquier persona pueda participar con independencia de sus capacidades físicas.
«Va a haber gente que venga a correr en silla de ruedas, habrá participantes de todo tipo y todo está pensado para que todo el mundo pueda participar», explica Ezno. La organización también ha preparado sorteos, regalos y actividades paralelas que convertirán la mañana en una auténtica fiesta de la inclusión. Una vez concluidas las pruebas deportivas, los asistentes podrán compartir una gran paella popular para la que se prevé la asistencia de unas 400 personas.
Además, la Guardia Civil colaborará en la jornada con diferentes actividades divulgativas y de apoyo, mientras que la retransmisión contará con imágenes aéreas y recursos técnicos que permitirán seguir el desarrollo de la carrera desde distintos puntos del recorrido.

«Me siento orgulloso y contento por cosas como estas»
Más allá de la organización del evento, Mario Ezno pone el foco en otro aspecto que considera especialmente relevante: la apuesta de entidades de referencia por profesionales de la provincia.
«Me siento orgulloso, me siento contento por cosas como estas», asegura.
El comunicador considera que iniciativas como la Carrera Inclusiva AMIAB ponen de manifiesto la capacidad de Cuenca para organizar eventos de gran repercusión social. «Fíjate en Cuenca qué bien hacemos las cosas cuando le echamos un poco de voluntad y un poco de ganas. Hacer este tipo de actividades me parece estupendo». Su satisfacción es doble: por el carácter inclusivo del evento y porque organizaciones de alcance nacional continúen contando con talento local para desarrollar proyectos de gran visibilidad.
Una carrera profesional construida paso a paso
Si algo caracteriza la trayectoria de Mario Ezno es la constancia. Lejos de definirse como alguien que haya alcanzado la popularidad de forma repentina, prefiere hablar de un crecimiento progresivo basado en el trabajo diario. «No soy una persona que haya pegado un pelotazo de un día para otro. Veo que todos los años voy uno o dos escalones más arriba y voy poco a poco».
Una filosofía que le ha permitido consolidar su presencia en escenarios, eventos y espectáculos de toda España sin perder la conexión con sus orígenes. De hecho, uno de los cambios más importantes que ha experimentado durante el último año ha sido el incremento de su actividad profesional dentro de Castilla-La Mancha. «Estoy trabajando en pueblos de Cuenca, de Albacete, de Ciudad Real y de Guadalajara. Estoy creciendo dentro de mi tierra». Ese arraigo le ha permitido reducir desplazamientos constantes y disfrutar de algo que antes era mucho más complicado. «Me está permitiendo estar más tranquilo, más cerca de mi familia, de mis padres y de mi gente».
De Huete al reconocimiento nacional
Aunque su nombre es cada vez más conocido dentro y fuera de Castilla-La Mancha, Mario Ezno mantiene intacta la conexión con Huete, con Cuenca y con el mundo rural que forma parte de su identidad. Ese vínculo quedó reflejado recientemente en una de las aventuras que más repercusión ha tenido en redes sociales: el viaje en Vespino que realizó junto a tres amigos desde Cuenca hasta Málaga.
Lo que comenzó como una ocurrencia entre amigos terminó convirtiéndose en un fenómeno viral con más de 17 millones de reproducciones. Sin embargo, más allá de los números, lo que más recuerda es la experiencia humana. «Empezamos a pasar por pueblos donde no habíamos estado nunca y nos dimos cuenta de que había una España que normalmente no vemos».
La lentitud del viaje, obligada por las características de los ciclomotores, permitió descubrir localidades alejadas de las grandes rutas y establecer un contacto directo con vecinos que incluso salían a recibirles a la entrada de los municipios. «Había sitios donde llevaban toda la mañana esperando para vernos pasar y te recibían con un café o unas pastas. Ha sido una experiencia brutal». La repercusión obtenida ha llevado al grupo a plantearse nuevas rutas por otros puntos de la geografía española.
Humor castellanomanchego y tecnología: la fórmula de Mario Ezno
Otro de los factores que explican su creciente popularidad es la singular propuesta artística que ha desarrollado en los últimos años. Sus espectáculos mezclan humor, personajes, títeres, inteligencia artificial, pantallas y realización audiovisual en directo, una combinación poco habitual que ha conseguido conectar con públicos de todas las edades.
Sin embargo, Ezno tiene claro cuál es el ingrediente principal de la fórmula. «Es un humor sencillo, blanco, de risa fácil, como somos nosotros». Una cercanía que ha convertido a personajes como Manolo en auténticos referentes para miles de seguidores y que le permite mantener una relación directa con el público allá donde actúa.
Cuando este domingo se dé la salida a la IV Carrera Inclusiva AMIAB en el Parque de San Julián, Mario Ezno no será simplemente el encargado de poner voz a la jornada. Estará representando una forma de entender el espectáculo y la comunicación basada en la cercanía, el compromiso y el orgullo de pertenecer a una tierra que conoce bien.
Mientras continúa sumando proyectos, recorriendo pueblos y ampliando horizontes profesionales, el conquense afronta una nueva cita con la misma filosofía que le ha acompañado desde sus inicios: trabajar cada día, crecer paso a paso y no olvidar nunca de dónde viene. Y precisamente por eso, porque sigue mirando a Cuenca como punto de partida y de regreso, su historia conecta cada vez con más personas dentro y fuera de Castilla-La Mancha.