El técnico conquense, vecino de Cañadillas desde 2008, considera que el barrio vive un momento de crecimiento y destaca el potencial que tendrá en los próximos años gracias a su desarrollo urbanístico y a la cercanía del nuevo hospital.
El entrenador del REBI Cuenca, Lidio Jiménez, será el encargado de pronunciar el pregón de las fiestas del barrio de Cañadillas. Vecino de esta zona de la ciudad desde 2008, afronta este reconocimiento con agradecimiento y orgullo. Antes de dar inicio a unas celebraciones que buscan recuperar el protagonismo de las tradicionales fiestas de barrio, conversa con El Digital de Cuenca sobre su vinculación con Cañadillas, la evolución de la zona y el futuro que imagina para uno de los barrios con mayor crecimiento de la capital.
«Que se hayan acordado de mí siempre está bien»
Preguntado por lo que supone ser el pregonero de las fiestas, Jiménez reconoce sentirse agradecido por la confianza depositada en él. «Siendo vecino de allí y viviendo en el barrio desde hace años, que se hayan acordado de mí siempre está bien. Supongo que habrán considerado importante que el pregón lo dé alguien vinculado al barrio. La gente te conoce y creo que eso tiene su importancia».
El entrenador del REBI Cuenca lleva residiendo en Cañadillas desde 2008 y asegura que ha sido testigo directo de la transformación de esta zona de la ciudad durante los últimos años.
Un barrio joven, tranquilo y con futuro
Para Jiménez, Cañadillas se ha consolidado como uno de los barrios con más potencial de Cuenca. «Es una zona muy tranquila, con mucha naturaleza, mucha gente joven y mucha actividad deportiva. Tiene amplias zonas verdes y la cercanía al río Júcar, algo que siempre es un atractivo».
No obstante, considera que todavía existen aspectos por mejorar, especialmente en materia comercial. «Quizá le falta un poco más de iniciativa en el aspecto comercial. Tenemos bares, pero apenas hay tiendas. Aun así, pienso que poco a poco la gente es consciente de la importancia que tiene Cañadillas y de las posibilidades de futuro que ofrece».

Un pregón inspirado en los valores del deporte
Sobre el contenido de su intervención, adelanta que estará muy vinculada a los valores que ha defendido durante toda su carrera deportiva. «Lo voy a relacionar con el deporte porque es mi ámbito profesional. En un deporte colectivo, trabajando juntos, con sacrificio, esfuerzo y unión, se pueden conseguir grandes cosas».
Además, considera que el barrio afronta una etapa de crecimiento importante. «Creo que Cañadillas es un barrio con mucho futuro. La proximidad al hospital hará que mucha gente venga a trabajar a esta zona y eso puede suponer un salto de calidad para el barrio y para los servicios que ofrece».
La recuperación de las fiestas de barrio
Jiménez también destaca la importancia de mantener vivas unas celebraciones que durante décadas formaron parte de la identidad de los barrios conquenses. «Hubo una época en la que se perdió un poco esa tradición, pero ahora se está recuperando porque la gente demanda este tipo de celebraciones».
Recuerda con nostalgia las fiestas de distintos barrios de la ciudad. «Cuando era joven acudíamos a las fiestas de La Fuente del Oro, San Fernando, Tiradores y muchos otros barrios. Siempre había muchísima gente y una gran participación». A su juicio, el trabajo de las asociaciones vecinales está siendo clave para devolver a estas celebraciones el protagonismo que tuvieron en el pasado.
Balance positivo para el REBI Cuenca
Aunque el motivo principal de la entrevista es su nombramiento como pregonero, Jiménez también hizo balance de la temporada del REBI Cuenca. «Ha sido una campaña complicada. Las lesiones nos marcaron desde el primer día y nos obligaron a reorganizar continuamente el equipo».
A pesar de las dificultades, el técnico considera cumplido el objetivo principal. «Nuestro objetivo fundamental era mantener la categoría y se consiguió. El equipo supo sobreponerse a todas las dificultades y la valoración es positiva».
Orgullo de barrio y participación vecinal
A pocos días de subir al escenario para abrir oficialmente las fiestas de Cañadillas, Lidio Jiménez tiene claro cuál será el mensaje que quiere transmitir a sus vecinos. «Me gustaría que los vecinos se sintieran orgullosos de su barrio. Cañadillas tiene mucho futuro y creo que entre todos podemos seguir ayudando a que crezca y mejore. Las fiestas son una oportunidad para encontrarnos, convivir y reforzar ese sentimiento de pertenencia que hace especiales a los barrios».
El entrenador anima además a los vecinos a implicarse en las celebraciones y a respaldar el trabajo de quienes las hacen posibles. «Que todos disfruten de estos días, participen en las actividades y apoyen a las personas que trabajan para sacar adelante estas celebraciones. Ojalá las fiestas sigan creciendo y contribuyan a mantener vivo ese espíritu de barrio que tantos buenos recuerdos ha dejado en Cuenca».
