La Catedral de Cuenca ha acogido este domingo la celebración del Corpus Christi con una notable asistencia de fieles, nazarenos, autoridades civiles y militares, así como representantes de la Junta de Cofradías. La ceremonia ha estado presidida por el deán de la Catedral, Gonzalo Marín, ante la ausencia del obispo José María Yanguas, desplazado a Madrid con motivo de la visita del Papa a España.
Una Catedral llena para una de las grandes celebraciones del año
Minutos antes de las seis de la tarde, la Catedral ha comenzado a recibir a numerosos asistentes que quisieron participar en una de las festividades más importantes del calendario litúrgico.

Entre ellos destacaban los niños que recientemente han recibido la Primera Comunión, situados en los primeros bancos del templo y aportando una imagen especialmente significativa durante la celebración.

La eucaristía ha estado presidida por Gonzalo Marín, nuevo deán de la Catedral y párroco de la iglesia de El Salvador, quien dirigió la ceremonia en sustitución del obispo diocesano.

Música sacra para acompañar la celebración
Uno de los momentos más destacados del oficio ha sido el acompañamiento musical ofrecido por el Coro de la Capilla de Música de la Catedral, bajo la dirección de José Antonio Fernández.

Sus interpretaciones aportaron solemnidad a una ceremonia marcada por el recogimiento de los asistentes y el carácter festivo de la jornada.

Entre los presentes se encontraban miembros de la Comisión Ejecutiva y de la Junta de Diputación de la Junta de Cofradías de Semana Santa de Cuenca, además de representantes institucionales y mandos militares que quisieron sumarse a la celebración.

La procesión tomó el relevo tras la misa
Concluida la misa, las puertas de la Catedral se han abierto para dar paso a la procesión del Corpus Christi. La Custodia ha iniciado su recorrido por las calles del Casco Antiguo acompañada por autoridades, nazarenos y numerosos fieles que han querido participar en esta tradicional manifestación pública de fe.

La comitiva ha avanzado por el recorrido previsto entre muestras de respeto y devoción, en una tarde en la que el centro histórico ha vuelto a convertirse en escenario de una de las tradiciones religiosas más arraigadas de la ciudad.
Una cita que mantiene su arraigo
La jornada ha dejado la imagen de una celebración respaldada por una amplia participación ciudadana y por la presencia de las principales instituciones vinculadas a la vida religiosa conquense. El Corpus Christi ha vuelto así a reunir a varias generaciones de fieles en torno a una tradición que sigue ocupando un lugar destacado en el calendario festivo de Cuenca.
/Fotos: Corpus Christi Cuenca/ Néstor Robayna/



