Priego acogerá el sábado 6 de junio, desde las 19:30 horas, una actividad que permitirá a los asistentes descubrir algunos de los tesoros históricos y artesanales que han marcado la personalidad de esta localidad conquense. La propuesta incluye una visita monumental guiada, una degustación en una cueva bodega museo y un taller de alfarería tradicional. La iniciativa busca acercar a vecinos y visitantes algunos de los elementos que mejor definen la identidad de este municipio situado entre la Alcarria y la Serranía de Cuenca, un enclave donde la historia, el patrimonio y los oficios tradicionales continúan formando parte de la vida cotidiana.
Un paseo por siglos de historia
La actividad comenzará con un recorrido por algunos de los espacios más representativos del casco urbano. A través de una visita guiada, los participantes podrán conocer el legado histórico de una localidad que conserva importantes muestras de su pasado.

Priego cuenta con un destacado patrimonio monumental, fruto de su relevancia histórica dentro de la comarca. Iglesias, edificios tradicionales y rincones cargados de historia forman parte de un entramado urbano que ha sabido conservar su esencia a lo largo del tiempo.

El valor de las cuevas bodega
Uno de los atractivos de la jornada será la visita a una cueva bodega museo, un espacio que permite conocer una parte fundamental de la arquitectura popular de la zona. Estas construcciones excavadas en la roca fueron utilizadas durante generaciones para la conservación de alimentos y bebidas gracias a sus condiciones naturales de temperatura y humedad.

Hoy constituyen un importante recurso patrimonial y etnográfico que ayuda a comprender las formas de vida tradicionales del medio rural conquense. La experiencia incluirá además una degustación de vinos en este singular entorno subterráneo, donde historia y tradición se encuentran bajo tierra.
La alfarería como seña de identidad
La programación concluirá con un taller dedicado a la alfarería, una actividad inseparable de la historia de Priego y una de las tradiciones artesanas que mejor han resistido el paso del tiempo en la provincia de Cuenca. Si hay un elemento capaz de resumir la identidad pricense, ese es el barro. Durante siglos, los alfares de la localidad dieron forma a cántaros, tinajas, botijos y otros utensilios que viajaron por buena parte de la comarca, convirtiendo este oficio en uno de los pilares de la economía local y en una de las expresiones culturales más reconocibles del municipio.
Aquella tradición continúa hoy viva gracias al trabajo de Jesús Parra Luna, heredero de una larga saga de alfareros que ha sabido mantener encendido el torno y preservar unos conocimientos transmitidos de generación en generación. Su labor representa el vínculo entre el pasado y el presente de un oficio que forma parte de la memoria colectiva de Priego. En su taller, el barro sigue transformándose con la misma paciencia y destreza que emplearon sus antepasados. Cada pieza elaborada conserva la esencia de una tradición centenaria que ha sobrevivido a los cambios sociales y económicos sin perder su autenticidad. No se trata únicamente de artesanía, sino también de historia, identidad y una forma de entender el territorio.

Durante el taller incluido en esta actividad, los participantes tendrán la oportunidad de acercarse a este oficio ancestral, conocer algunas de sus técnicas más características y experimentar con sus propias manos un arte que ha contribuido a moldear el carácter pricense durante generaciones. Porque en Priego el barro no solo da forma a objetos; también cuenta la historia de un pueblo que ha sabido conservar una de sus tradiciones más valiosas.
Historia, naturaleza y tradición
Más allá de esta actividad, Priego se ha consolidado como uno de los municipios con mayor atractivo turístico del interior de la provincia. Su patrimonio histórico se complementa con espacios naturales de gran valor, entre ellos el Estrecho de Priego, una espectacular hoz modelada por el río Escabas que constituye uno de los paisajes más singulares de la comarca.

La combinación de historia, naturaleza y tradiciones convierte a esta localidad en un destino cada vez más apreciado por quienes buscan descubrir una Cuenca diferente, alejada de los circuitos más conocidos y estrechamente ligada a sus raíces.
Las personas interesadas en participar en esta propuesta cultural deberán tener en cuenta que las plazas son limitadas.