El REBI Cuenca se despide de la Copa del Rey tras una gris actuación ante Nava

Cayeron por 30-27

El REBI Cuenca dijo adiós a la Copa del Rey en los cuartos de final disputados en Alicante tras caer por 30-27 ante un Viveros Herol Nava que fue mejor durante gran parte del encuentro y que terminó llevándose la victoria con total merecimiento. Los de Lidio Jiménez volvieron a mostrar su peor versión lejos de casa, confirmando una preocupante tendencia que les ha acompañado durante toda la temporada y que les ha llevado a ganar únicamente en Guadalajara como visitantes.

Frente a ellos apareció un Nava que, pese a tener en el horizonte el decisivo play-out por la permanencia ante Agustinos, afrontó la cita copera con máxima intensidad y concentración. Los segovianos supieron competir mejor en los momentos decisivos y aprovecharon los numerosos errores de un conjunto conquense especialmente desacertado en una segunda mitad para olvidar.

Igualdad máxima antes del descanso

El encuentro arrancó con mejores sensaciones para el conjunto navero. Un parcial inicial de 2-0 pudo incluso haber sido mayor, pero el REBI logró mantenerse con vida gracias a las intervenciones de Arguillas, que respondió al buen inicio de Patotski bajo los palos de Nava.

Poco a poco los conquenses fueron encontrando mejores situaciones ofensivas. La lectura defensiva de Mendes, muy atento para anticiparse a los ataques rivales y lanzar los contraataques, permitió a los de Lidio Jiménez tomar la iniciativa. Perbela firmó el 3-4 en el minuto nueve, primera ventaja para el REBI, mientras que Mendes establecía el 4-6 en el minuto once, máxima renta de los conquenses durante el choque.

Sin embargo, cuando parecía que el cuadro manchego podía abrir brecha, comenzaron a aparecer los problemas. Dos lanzamientos de siete metros errados, varias pérdidas y hasta cuatro exclusiones, dos de ellas para Tavares, impidieron que el REBI consolidara su ventaja.

Herranz sostiene a Nava

El conjunto segoviano, con una defensa 5:1 muy activa, encontró en Pablo Herranz una vía constante de producción ofensiva desde la posición de pivote. El jugador navero castigó repetidamente la defensa conquense y fue el encargado de anotar varios de los últimos tantos de su equipo en el primer acto.

Aun así, la igualdad fue la nota dominante durante los primeros treinta minutos. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el partido y se llegó al descanso con un ajustado 13-13 después de que Fede Pizarro cerrara la primera mitad con un espectacular lanzamiento a la escuadra.

El apoyo de una afición ejemplar

En las gradas del pabellón alicantino también se jugó otro partido. Cerca de un centenar de aficionados conquenses acompañaron al equipo y no dejaron de animar durante todo el encuentro, intentando empujar a los suyos en los momentos más complicados.

La respuesta desde la pista, sin embargo, no estuvo a la altura del esfuerzo realizado por la afición, que volvió a demostrar su fidelidad pese a la distancia y al horario.

Martins cambia el partido

La segunda mitad comenzó con un gol de Perbela que devolvía momentáneamente la ventaja al REBI Cuenca. Fue un espejismo. Nava reaccionó de inmediato y empezó a imponer un ritmo que los conquenses ya no pudieron seguir.

Uno de los factores decisivos llegó en la portería local. Martins sustituyó a Patotski tras el descanso y se convirtió en protagonista. El guardameta navero apareció en los momentos clave para sostener a los suyos y desesperar a los atacantes conquenses.

Mientras el REBI acumulaba pérdidas, precipitaciones y errores de lanzamiento, Nava fue creciendo hasta alcanzar una ventaja de cuatro goles con el 24-20 firmado por Marugán.

Un final para olvidar

Aun con todo, el REBI tuvo una última oportunidad para meterse de lleno en el encuentro. Los de Lidio Jiménez lograron reducir la diferencia hasta los dos goles e incluso dispusieron de una acción para colocarse a uno. Sin embargo, Martins volvió a aparecer para detener una vaselina de Moscariello que pudo cambiar el rumbo del choque.

Aquella acción terminó de hundir las opciones conquenses. Los minutos finales fueron un cúmulo de errores para un equipo completamente desdibujado, incapaz de encontrar soluciones ofensivas y superado por un rival que creyó más en la victoria.

El resultado final de 30-27 reflejó la superioridad mostrada por Nava en la segunda mitad y puso fin a la aventura copera de un REBI Cuenca que volvió a evidenciar sus enormes dificultades lejos de El Sargal. Una derrota dolorosa, tanto por la forma como por el momento, que deja muchas dudas antes de afrontar el tramo decisivo de la temporada.

/Fotos de Néstor Robayna/

Carlos Massó

Graduado en Periodismo y Diplomado en Trabajo Social. Natural de Carrascosa de Haro vive y disfruta de Cuenca, donde nació en un bonito año como fue el 1988. Informar, trabajar, luchar y soñar.
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