Rafael Plaza Checa repasa más de medio siglo de profesión tras recibir el reconocimiento de la Asociación de la Prensa de Jerez, que estrena un galardón con el que distingue su trayectoria en la radio y su defensa del periodismo local.

La Asociación de la Prensa de Jerez (APJ) ha creado un nuevo premio anual destinado a reconocer la trayectoria de periodistas y profesionales de la comunicación. En su primera edición, el jurado ha concedido por unanimidad el Premio Jerez de Periodismo a Rafael Plaza Checa, comunicador formado en Cuenca y estrechamente vinculado a la radio andaluza desde hace más de cinco décadas. Afincado en Jerez de la Frontera desde los años setenta, Plaza ha desarrollado una amplia carrera profesional en medios como Radio Jerez, Radio Cádiz, la SER en Castilla y León y el grupo PRISA, donde desempeñó distintas responsabilidades directivas y de comunicación.
El reconocimiento ha llevado al veterano periodista a recordar sus inicios en Cuenca, ciudad en la que estudió Magisterio y donde comenzó a despertar su vocación periodística en el histórico Diario de Cuenca, una redacción de la que salieron nombres destacados del periodismo nacional. El acta del jurado destaca «su extensa y brillante labor profesional», así como una trayectoria desarrollada tanto en el ámbito local como regional y nacional. Con motivo de este reconocimiento, Rafael Plaza Checa conversa con El Digital de Cuenca, sobre una vida dedicada al periodismo, sus años de formación en la capital conquense y el significado especial que tiene para él este premio otorgado por la Asociación de la Prensa de Jerez.

«El premio es de toda la gente con la que he convivido»
La concesión del Premio Jerez de Periodismo a un periodista formado en Cuenca sirve de punto de partida para esta conversación con Rafael Plaza Checa, en la que repasa su trayectoria profesional, su vínculo con Cuenca y Jerez de la Frontera, y su inminente regreso a la radio. El reconocimiento de la Asociación de la Prensa de Jerez le ha llevado, según confiesa, a hacer un repaso completo a su vida profesional. Pero, sobre todo, a poner en valor el entorno humano que ha acompañado cada etapa de su carrera.
Plaza Checa agradece el interés de El Digital de Cuenca y asegura que este reconocimiento «no solamente es mi trabajo, sino también el de toda la gente con la que he convivido durante tantos años de profesión». Además, subraya el vínculo emocional que mantiene con la provincia: «Cuenca tiene mucha importancia en este premio».
Vamos un poco a recapitular. El 22 de mayo la Asociación de la Prensa de Jerez te concede el Premio Jerez de Periodismo en su primera edición, un reconocimiento a tu trayectoria. Sí, el premio Jerez de periodismo. Exacto, por tu trayectoria. La primera convocatoria.
Y todo hace referencia a tu trayectoria en el periodismo local de allí, de Jerez. No, no, periodismo local… a toda mi trayectoria profesional, tanto local, como regional, como nacional. Este premio tiene además una particularidad: no es un premio al que se concurra, sino que es un jurado de periodistas quien decide otorgarlo. Y en este caso ha sido así.
Estoy encantado. Estoy encantado y recordando… sobre todo porque me ha servido para hacer un repaso a toda mi vida profesional. Y además en un momento óptimo, porque he decidido volver a la radio. Ah, qué bien. En septiembre u octubre, aproximadamente.
Sí, en septiembre u octubre. Compañeros me han convencido y tengo muchas ganas porque es el medio de mi vida. Vuelvo a lo que siempre he hecho: entrevistas muy trabajadas, muy elaboradas, con todos los recursos de la radio. Será para un periódico digital de Jerez con gran audiencia, La Voz del Sur, además de Onda Jerez Radio y una red de más de un centenar de emisoras municipales y cooperativas. Una etapa que afronta como una «superproducción» radiofónica.

Cuenca, el origen de una vocación
La conversación retrocede inevitablemente a los orígenes. A Cuenca. A la formación. Y al primer contacto con un oficio que marcaría su vida. Nacido en Honrubia, estudió Magisterio en Cuenca. Y fue en 1967 cuando entró en el Diario de Cuenca como corrector de pruebas, pasando poco después a redactor. Aquella incorporación tuvo un punto casi fortuito. La plaza quedó libre cuando el corrector habitual se marchó al servicio militar, y él decidió presentarse. Una prueba, una oportunidad… y el inicio de todo. «Ahí aprendí muchísimo del director, Ángel Ríos, y del redactor jefe, Antonio Hernández», recuerda. Aquel periódico, con nombres como Salvador Ortega o el jefe de taller Baldomero, marcó el inicio de su vocación definitiva.
Después vendría Barcelona, la formación en audiovisuales y el regreso al periodismo en Jerez, ya en Radio Jerez de la SER, donde desarrolló una amplia trayectoria como redactor, redactor jefe y posteriormente en puestos de dirección en distintos medios del grupo PRISA, incluido un Premio Ondas en el informativo regional andaluz.
«El primer contacto con la radio fue en Cuenca»
Pero hay un recuerdo que sigue especialmente vivo: su primer contacto con la radio se produjo en Cuenca, en una entrevista realizada por José Luis Agudo para Radio Nacional de España, tras una conferencia en La Normal. «Aquella fue la primera vez que hablé en la radio», señala. Y añade una idea que resume toda una vida: «Y desde entonces ya no pude dejarlo».
El periodismo local como escuela
A lo largo de la conversación, Rafael Plaza insiste en una idea: la importancia del periodismo local como base del oficio. Recuerda con nitidez los años de redacción, las noches de cierre, las largas jornadas que terminaban de madrugada y una forma de vivir el periodismo muy ligada al trabajo en equipo y a la calle. De aquella etapa en el Diario de Cuenca (antigua La Ofensiva) salieron nombres como Raúl del Pozo o Jesús de las Heras, referentes posteriores del periodismo nacional. También subraya el valor de los profesionales actuales en el ámbito local, a los que considera fundamentales para sostener la información en condiciones muchas veces precarias.
Una vida entre la radio y la memoria
El periodismo, para él, no se explica sin la radio. Tampoco sin las personas que han formado parte del camino. «Este premio no es solo mío, es de toda la gente con la que he convivido en la profesión», resume. Una idea que atraviesa toda su trayectoria y que conecta Cuenca, Jerez y cada etapa de su carrera.
El reconocimiento de la Asociación de la Prensa de Jerez no solo pone en valor una trayectoria extensa en el tiempo y en los medios, sino también una forma de entender el periodismo basada en la vocación, el oficio aprendido en redacción y la radio como espacio vital.
Antes de despedirse, Rafael Plaza deja una última idea que resume su relación con el oficio: el periodismo, dice, «es algo que no se deja nunca del todo». Y en su caso, parece una afirmación literal.
