Hace justo un año, María Moreno Caballero se convertía en una de las protagonistas de la actualidad educativa en Cuenca. La joven de San Clemente lograba la mejor calificación de la provincia en la PAU organizada por la Universidad de Castilla-La Mancha, con un 13,825 sobre 14 que la situó entre las notas más destacadas de la región.
Ahora, cuando miles de estudiantes ultiman los preparativos para enfrentarse a la Prueba de Acceso a la Universidad que se celebrará los próximos 8, 9 y 10 de junio, María mira aquella experiencia con una perspectiva muy distinta. Doce meses después de aquel éxito académico, está a punto de concluir su primer curso universitario y reconoce que el examen que entonces parecía decisivo ha pasado a ocupar un lugar mucho más relativo en su trayectoria.
«La Selectividad parece enorme cuando la estás viviendo, pero luego te das cuenta de que es un examen más de los muchos que vas a tener», reflexiona en conversación con El Digital de Cuenca.
Tras obtener la mejor nota de la provincia, Moreno decidió dar un paso que la alejó de casa para comenzar una nueva etapa en la Universidad de Granada. Allí cursa el doble grado de Estudios Ingleses y Filología Hispánica, una titulación que escogió por su carácter especializado y por el prestigio académico de la institución.
«Desde siempre me gustaba muchísimo el inglés», explica. La posibilidad de combinar ambas disciplinas en un programa ofertado únicamente en cinco universidades españolas terminó de convencerla.
Un año de independencia y aprendizaje
Más allá de las aulas, el principal cambio de este primer año ha sido aprender a desenvolverse sola. Vivir lejos de San Clemente, organizar el día a día y construir nuevas amistades han formado parte de una experiencia que define como «un mundo nuevo».
María afrontó esta etapa sin expectativas demasiado rígidas. Prefirió llegar a Granada y descubrir por sí misma cómo era realmente la vida universitaria. El balance, asegura, es muy positivo. «Hay asignaturas más densas y otras que te gustan tanto que no te importa pasar horas estudiándolas», comenta.
Aunque el doble grado exige un importante esfuerzo y combina clases de mañana y tarde, asegura estar «muy contenta» con la decisión tomada. Además, destaca que la universidad le ha permitido descubrir facetas que van más allá de los exámenes y los apuntes, a través de conferencias, actividades y espacios de debate que complementan la formación académica.
Contra lo que muchas personas podrían pensar, tampoco ha percibido un salto tan brusco en la exigencia respecto a Bachillerato. De hecho, valora positivamente la posibilidad de liberar parte de la materia mediante pruebas parciales a lo largo del curso.
Descubriendo nuevas vocaciones
Si algo le ha sorprendido durante estos meses ha sido el descubrimiento de la lingüística, una rama que hasta ahora apenas conocía y que ha despertado especialmente su interés.
Entre las materias que más le han llamado la atención cita la asignatura El Español Actual, Norma y Uso, centrada en analizar las diferencias entre las normas establecidas por instituciones como la RAE y el uso real que hacen los hablantes de la lengua.
También ha descubierto nuevas salidas profesionales vinculadas a sus estudios. Además de la docencia, la edición, la traducción o la investigación, destaca el crecimiento de campos como la lingüística computacional, donde los filólogos participan en el desarrollo y entrenamiento de asistentes conversacionales y sistemas de procesamiento del lenguaje. Por ahora, sin embargo, prefiere no cerrar puertas. «Todavía es pronto para decidirme», reconoce.
Un año después de convertirse en la mejor nota de la PAU de Cuenca, María Moreno sigue convencida de que eligió el camino correcto. Y mientras los futuros universitarios cuentan las horas para enfrentarse a sus exámenes, ella afronta ya la recta final de un primer curso que ha confirmado que, efectivamente, la Selectividad era solo el comienzo.