El ambicioso plan de un pueblo de Cuenca para transformar su bodega más antigua en un motor cultural y turístico

El Ayuntamiento de El Provencio ha iniciado las obras de rehabilitación de la histórica primera cooperativa del municipio, un proyecto ambicioso que busca transformar un edificio en ruinas en un vibrante espacio multifuncional y un nuevo atractivo contra la despoblación

El sonido de las obras ha vuelto a un lugar emblemático para los vecinos de este pueblo de Cuenca. La antigua bodega de la primera cooperativa del municipio, un edificio cargado de historia y recuerdos para generaciones, ha comenzado su proceso de resurrección. Los trabajos, iniciados el martes 26 de mayo, se centran en una primera fase crucial: la restauración completa de la cubierta, cuyo grave deterioro ponía en riesgo la totalidad de la estructura. Este paso inicial, financiado con una inversión de 50.000 euros, es la piedra angular de un plan que aspira a dotar a la localidad de un nuevo foco cultural, social y turístico.

El alcalde, Julián Barchín, ha explicado a El Digital de Cuenca que este proyecto supone la segunda fase de recuperación del antiguo complejo cooperativo vinculado a la actual Bodegas Campos Reales. El Ayuntamiento adquirió hace años cerca de 5.000 metros cuadrados de estos terrenos a la cooperativa con el objetivo de conservar parte del patrimonio industrial vitivinícola del municipio.

Según ha detallado el regidor, la actuación actual cuenta con un presupuesto de 50.000 euros financiados en un 80% por ADI Záncara y el resto por el Consistorio provenciano. Los trabajos se centran exclusivamente en la recuperación de la cubierta de madera, una de las zonas más deterioradas del inmueble tras años de abandono y los daños sufridos por temporales y lluvias recientes.

De esta manera, Barchín explica la importancia sentimental y patrimonial del proyecto. «Es la primera cooperativa de El Provencio. Son nuestros padres, son nuestros abuelos», comenta, subrayando la «obligación de tener que mantener estos espacios». La iniciativa surge tras la adquisición por parte del consistorio de unos 5.000 metros cuadrados de la antigua bodega, contigua a las instalaciones de Vinos Camforrales.

Una cooperativa nacida en torno a 1950

La bodega, construida aproximadamente en torno al año 1950, fue la primera cooperativa vinícola conocida de El Provencio bajo el nombre de Santiago Apóstol. Para el alcalde, el edificio representa “el esfuerzo y el trabajo de nuestros padres y abuelos”, además de un símbolo del cooperativismo agrícola que marcó el desarrollo económico del municipio durante décadas.

Barchín ha destacado el valor patrimonial de las instalaciones, que todavía conservan elementos originales como depósitos tradicionales, tapas de fermentación antiguas y una estructura interior de madera propia de la arquitectura industrial de la época.

Foto: Bodega El Provencio/ Cedida

“El patrimonio no es algo viejo; son oportunidades”, ha señalado el alcalde, quien defiende que conservar estos espacios puede convertirse en una herramienta contra la despoblación y en un nuevo atractivo turístico para la comarca.

Un espacio de oportunidades

Más allá del valor histórico, el proyecto destaca por su enorme potencial. Una vez asegurada la estructura con la nueva cubierta, el consistorio planea acondicionar progresivamente el interior para albergar una gran variedad de usos. La bodega, que cuenta con depósitos subterráneos y elevados, así como grandes naves, ofrece un espacio diáfano capaz de acoger eventos para más de 400 personas.

Foto: Bodega El Provencio/ Cedida

Entre las posibilidades más destacadas se encuentra la creación del Museo Alfonso Parra. «Tenemos más de mil obras de su familia que podríamos empezar a mostrar en nuestro pueblo», señala Barchín. Este sería el quinto museo de la localidad, consolidando una importante oferta cultural que ya incluye una ruta de arte al aire libre catalogada entre las diez más importantes de España. Además, se contempla habilitar estancias para el uso de asociaciones locales y para la organización de actividades municipales.

Impacto económico y lucha contra la despoblación

El Ayuntamiento confía en que la rehabilitación de la bodega tendrá un impacto directo en la economía local. El alcalde pone como ejemplo el éxito de la hospedería cercana, que en sus dos años de funcionamiento ha atraído a más de 5.000 visitantes. «El que viene y se hospeda, se mueve, compra en nuestras tiendas, va a otros bares y restaurantes. Al final, hacemos comarca», afirma.

Foto: Recreación de las distintas fases del proyecto/ JM Triguero

La nueva infraestructura permitirá organizar eventos de mayor envergadura, atrayendo un turismo que genere actividad económica y empleo, tanto directo como indirecto. Aunque aún no se han realizado estimaciones concretas sobre la creación de puestos de trabajo, el proyecto se enmarca en una estrategia a largo plazo para «redondear todo el tema turístico» y ofrecer «argumentos para poder parar en El Provencio».

Fases del proyecto y visión de futuro

Desde el Ayuntamiento aseguran que la recuperación de la Bodega Vieja forma parte de una estrategia más amplia de revitalización patrimonial y turística iniciada hace años en el municipio. Según el alcalde, en la última década El Provencio ha destinado en torno a 3,5 millones de euros a proyectos relacionados con patrimonio, turismo y cultura.

La fase actual, que se centra exclusivamente en la reparación del tejado, es de máxima urgencia. El deterioro se había acelerado tras episodios como Filomena en 2021 y las intensas lluvias de marzo de 2025 y abril de 2026. «Si no arreglamos la cubierta, no podemos hacer ningún tipo de actuación interior», insiste el alcalde.

Foto: Bodega El Provencio/ Cedida

Está previsto que los trabajos de la cubierta finalicen antes de las fiestas de agosto de 2026. A partir de entonces, el edificio será seguro y podrá ser visitado. El siguiente paso será la limpieza, pintura y acondicionamiento interior, con la vista puesta en que antes de finalizar el año ya se puedan celebrar algunos actos. Para estas futuras actuaciones, el Ayuntamiento espera contar con el apoyo de administraciones como la Diputación Provincial y la Junta, reivindicando la importancia de destinar fondos a la recuperación del patrimonio rural.

Con este proyecto, El Provencio no solo salva un edificio del abandono, sino que lo transforma en un símbolo de futuro. Una apuesta decidida por el patrimonio como herramienta para dinamizar la vida del pueblo, atraer visitantes y, en definitiva, seguir escribiendo su historia.

“Cada euro invertido en patrimonio termina multiplicándose en el futuro”, ha concluido el alcalde, convencido de que la recuperación de la antigua cooperativa permitirá “dar una segunda vida” a un espacio histórico que hasta ahora permanecía cerrado y en riesgo de derrumbe.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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