El 29 de abril de 1959 la Sierra de Cuenca fue escenario de una de las mayores tragedias de la aviación civil en España. Un avión Douglas DC-3 de Iberia se estrelló contra el Pico del Telégrafo, entre los términos municipales de Valdemeca y Huerta del Marquesado, provocando la muerte de las 28 personas que viajaban a bordo, entre ellas el reconocido gimnasta español Joaquín Blume, una de las grandes figuras del deporte nacional de la época.
El impacto del aparato, que quedó completamente destruido en una zona de difícil acceso de la serranía conquense, generó una profunda conmoción en todo el país. Las labores de rescate se vieron condicionadas por la orografía del terreno y las condiciones meteorológicas adversas, lo que dificultó la recuperación de los restos del fuselaje y de las víctimas.

Entre los fallecidos se encontraba Joaquín Blume Carreras (Barcelona, 1933), campeón de España de gimnasia artística durante una década consecutiva y considerado uno de los grandes referentes de la gimnasia europea de los años cincuenta. Su fallecimiento truncó una carrera deportiva que había alcanzado proyección internacional tras su triunfo en el Campeonato de Europa de París de 1957.
Un enclave convertido en lugar de memoria
El lugar del accidente, conocido también como Collado Bajo o Cruz de Blume, se ha convertido con el paso del tiempo en un punto de memoria colectiva. En la cima se erigió un monumento con una cruz en recuerdo de las víctimas, donde figuran los nombres de los fallecidos y que cada año recibe visitas y homenajes.
La tragedia marcó profundamente a las localidades de Valdemeca y Huerta del Marquesado, que participaron activamente en las labores de auxilio y rescate, y que hoy mantienen vivo el recuerdo del suceso a través de rutas y actos conmemorativos.

La Marcha Blume: deporte y homenaje en la serranía conquense
En recuerdo del gimnasta y del resto de víctimas, desde 2006 se celebra la conocida Marcha Blume, una ruta senderista que une Huerta del Marquesado con el Pico del Telégrafo. El recorrido, de carácter no competitivo, se ha consolidado como una de las actividades más emblemáticas del calendario deportivo y social de la comarca.
Cada último fin de semana de abril, cientos de participantes ascienden hasta el lugar del impacto, donde se realiza una ofrenda floral en el monumento. La iniciativa ha crecido año tras año, convirtiéndose en un acto de convivencia y recuerdo que refuerza el vínculo entre deporte, naturaleza y memoria histórica.

Joaquín Blume: un legado más allá del deporte
El legado de Joaquín Blume también se mantiene vivo en el ámbito deportivo nacional. El Centro de Alto Rendimiento de Madrid lleva su nombre en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución al desarrollo de la gimnasia en España.
Su figura continúa siendo referencia para nuevas generaciones de deportistas, no solo por sus logros competitivos, sino por el impacto que su pérdida tuvo en la historia del deporte español.
Una tragedia que permanece en la memoria
Más de seis décadas después, el accidente del Pico del Telégrafo sigue siendo uno de los episodios más recordados de la aviación en España. El paraje donde ocurrió, hoy integrado en rutas de senderismo y actividades conmemorativas, mantiene viva la memoria de las víctimas y el recuerdo de una de las grandes tragedias del siglo XX en la provincia de Cuenca.
/Fotos de Europa Press/
















