La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en La Alberca de Záncara se prepara para acometer las esperadas obras de restauración en la zona anexa a la iglesia de Santa Ana, conocida como «el convento», que fue afectada por un incendio el pasado 7 de diciembre de 2025.
El incendio declarado poco antes del mediodía en el Convento de Santa Ana de La Alberca de Záncara, presuntamente originado por un fallo en el sistema de calefacción, afectó gravemente a la sacristía y se propagó rápidamente a las estancias superiores, donde se ubicaba el Museo de la Santa Cruz.
El fuego generó una intensa columna de humo que alertó a los vecinos, algunos de los cuales ya habían percibido olor durante la segunda misa sin advertir entonces la gravedad de la situación. La rápida actuación de los presentes fue clave para evitar daños mayores, logrando poner a salvo la imagen de la Santa Cruz, patrona del municipio, que fue trasladada en una procesión improvisada hasta la iglesia parroquial situada en la parte alta del pueblo, mientras el incendio afectaba de lleno a diversas dependencias del convento y a piezas de gran valor devocional y patrimonial.

La intervención, la primera desde el suceso, se centrará en reparar los daños estructurales y estéticos causados por el fuego y la infiltración de agua. Román Jiménez, párroco de la localidad, ha detallado los planes y ha hecho un llamamiento a la colaboración para poder llevarlos a cabo.
El incendio, que tuvo lugar fuera del templo principal, afectó específicamente a una habitación situada sobre la sacristía. «Hay que poner el tejado y después acondicionar un poquito la habitación» afectada por las llamas, ha explicado Jiménez en una conversación con El Digital de Cuenca. El agua que ha caído desde entonces, al no haber cubierta, ha provocado un grave deterioro en la sacristía inferior. «Está muy sucia el yeso y la pintura de la sacristía por las aguas, y a ver si eso ofrece peligro», añadió el párroco, subrayando la urgencia de la intervención.
Un museo de recuerdos populares
La estancia afectada albergaba un pequeño museo dedicado a la patrona del pueblo, la Santa Cruz. Según Jiménez, los objetos que se perdieron no tenían un gran valor histórico, sino más bien un valor sentimental para los vecinos. «Eran más recuerdos del pueblo, de cómo se desarrolla la fiesta, las personas que han intervenido», aclara, matizando que no se trataba de piezas de gran valor patrimonial.
A pesar de ello, la restauración es un motivo de gran satisfacción para la comunidad. «Aprecian muchísimo el local de la iglesia porque es donde reside, casi todo el año, la imagen de la patrona de la Santa Cruz y para las personas pues tienen un gran valor y una estima grande», señala el párroco. La intervención es vista como un paso necesario para recuperar un espacio querido y cerrar la herida dejada por el incendio.
Búsqueda de financiación y plazos inciertos
El coste total de las obras se estima en unos 80.000 euros. Para hacer frente a esta inversión, la parroquia ha lanzado un llamamiento a la colaboración a través de las redes sociales y ha solicitado ayuda a organismos como la Diputación. «Esperamos que tengamos también ayuda, pues de la Diputación o de algún organismo así», comenta Jiménez.
La parroquia no espera recaudar la totalidad del importe a través de donaciones particulares, pero confía en que la generosidad de los fieles aporte una base sólida. «Si se recaudan 10, 12, 15 (mil euros), pues bueno, pues algo tenemos», afirmó con esperanza. Los interesados en colaborar pueden realizar sus aportaciones en las cuentas bancarias de la parroquia, especificando que la ayuda es «para el convento».

El inicio de las obras, sin embargo, aún no tiene una fecha concreta y depende de la disponibilidad de los albañiles. «Estamos deseando por el buen tiempo, para terminar la obra antes de que vengan otra vez lluvias», expresa el párroco, aunque ve poco probable que los trabajos puedan comenzar a finales de mayo. La duración de la obra también es incierta, ya que dependerá del ritmo que marquen los profesionales.
Con esta iniciativa, la parroquia de la Santa Cruz busca no solo reparar los daños materiales, sino también restaurar un lugar de gran valor sentimental y devocional para los vecinos, reafirmando el compromiso de la comunidad con la preservación de su patrimonio.