Cada primavera, cuando llegan las noches de mayo, las guitarras vuelven a sonar por las calles de Cuenca. Las voces recorren el Casco Antiguo, las rondas regresan a balcones y plazas y la tradición vuelve a abrirse paso entre generaciones. Detrás de buena parte de esa recuperación cultural está el Grupo Rondadores, una de las formaciones más representativas del folclore conquense, que este 2026 celebra 25 años manteniendo viva la música popular de la provincia.
Lo que comenzó como una reunión de amigos aficionados a la ronda y a los mayos se ha convertido, con el paso del tiempo, en una referencia cultural dentro y fuera de Cuenca. Durante estos años, el grupo ha llevado el folclore conquense por numerosos puntos de España mientras defendía una tradición que, a comienzos de los años 2000, atravesaba uno de sus momentos más delicados.

Jesús Bascuñana, presidente de Los Rondadores, recuerda con especial cariño aquellos primeros pasos. «Los inicios fueron unos recuerdos bastante amables, porque juntarse con los amigos y tener una afición en común y empezar a desarrollarla, pues es muy agradable. La verdad es que fue muy bonito».
Aunque reconoce que los comienzos no fueron sencillos. «Costó una temporada hasta que el grupo empezó más o menos a funcionar y empezamos a salir a cantar los mayos por la ciudad».
Cuando las rondas estuvieron a punto de desaparecer
A principios de siglo, las rondas populares habían perdido gran parte de la presencia que tradicionalmente tuvieron en Cuenca. Precisamente esa preocupación por conservar las costumbres fue el origen de Los Rondadores. «En aquella época una de las razones fundamentales por las que nos juntamos unos cuantos es porque se estaba perdiendo aquella tradición».
Bascuñana recuerda que apenas quedaban agrupaciones que mantuvieran viva la ronda tradicional. «La Tuna mantenía la tradición, pero había muy poco movimiento. Veíamos que solamente un grupo saliera a rondar por Cuenca parecía poco y decidimos continuar nosotros». Aquellas primeras salidas eran completamente informales. No había apenas uniformidad, ni estructura, ni grandes medios, pero sí muchas ganas de recuperar una costumbre profundamente ligada a la identidad conquense.
Con el paso de los años, el proyecto fue creciendo hasta convertirse en una asociación cultural plenamente consolidada. «Poco a poco el grupo se fue consolidando y el trabajo empezó a dar frutos. Decidimos crear la asociación y tomarnos el trabajo un poco más en serio». Hoy, Los Rondadores cuentan con 15 integrantes y continúan incorporando nuevas voces. «Tenemos gente que ahora mismo no está todavía dentro del grupo como tal, pero sí están ensayando para poder formar parte del grupo en el futuro».
25 años de música popular y casi una veintena de actuaciones cada mayo
Actualmente, Los Rondadores mantienen una intensa actividad cultural durante todo el año. Solo durante el mes de mayo, el grupo puede llegar a realizar cerca de una veintena de actuaciones entre rondas callejeras, conciertos y participaciones en residencias y festivales. «Durante esta temporada de mayo podemos tener cerca de 18 o 19 actuaciones, doblando incluso algunos días».

Una actividad que exige constancia y compromiso por parte de todos los integrantes del grupo. «Llevar durante todo el año dos ensayos a la semana es un poco sacrificado, pero como nos gusta lo hacemos. El trabajo luego se nota en la calidad del grupo». Ese esfuerzo ha permitido que Los Rondadores sean hoy una presencia habitual en la vida cultural de Cuenca y una de las agrupaciones más reconocidas dentro del folclore tradicional castellanomanchego.
El Mayo de Cuenca y la memoria popular
Uno de los aspectos que más reivindica el grupo es la conservación de los mayos tradicionales de la provincia. Según explica Bascuñana, en muchos pueblos conquenses estas canciones tienen un carácter descriptivo y se dedican a la Virgen, a las mozas o a la Cruz. «Cogen la figura de la Virgen y poco a poco van describiendo sus rasgos y características. Lo mismo ocurre con las mozas».
Sin embargo, el conocido Mayo de Cuenca presenta diferencias importantes respecto a otros mayos tradicionales. «El Mayo de Cuenca no es un mayo descriptivo, es un mayo de autor». Según relata el presidente de Los Rondadores, esta composición quedó prácticamente perdida tras la Guerra Civil y posteriormente fue recuperada gracias al trabajo de Enrique de la Hoz y Chávarri, mientras que la armonización musical corrió a cargo del maestro Cabañas.
Además de conservar este patrimonio musical, el grupo ha llevado el folclore conquense por numerosos puntos del país. «Hemos participado en todas las provincias de Castilla-La Mancha, hemos estado en Canarias, País Vasco, Cantabria, Extremadura… prácticamente por toda España».

Una gala para homenajear a toda una generación
El acto central del 25 aniversario tendrá lugar este viernes 22 de mayo a las 20:00 horas con una gala especial en la que Los Rondadores compartirán escenario junto a la Asociación Riá pi ta . El evento servirá para reconocer a todas las personas que han formado parte de la historia del grupo durante estos 25 años: antiguos componentes, colaboradores, instituciones y amigos que han acompañado a la formación durante este tiempo. «Vamos a hacer un pequeño homenaje a los componentes que han pasado por el grupo y también a toda la gente que ha colaborado con nosotros durante estos 25 años».
Bascuñana también quiso lanzar una invitación a todos los conquenses para acompañarlos en una fecha tan especial. «Me gustaría que la gente de Cuenca se animara y nos acompañara ese día, porque no es simplemente una gala, sino una forma de agradecer a la ciudad estos 25 años defendiendo nuestras tradiciones».

El homenaje a San José Obrero y Tomás Bux
Entre los momentos más emotivos que vive el grupo cada año destaca el homenaje a la Hermandad de San José Obrero junto al cerámico de Tomás Bux, convertido ya en una tradición muy querida por numerosos vecinos. «Es un acto muy entrañable. Lo que quiso el grupo fue darle una sorpresa aquel año y desde entonces se ha ido creando una tradición en la que colaboramos con la Hermandad de San José Obrero». Un acto sencillo, pero cargado de simbolismo, que refleja el espíritu con el que nació el grupo hace ya 25 años: mantener viva la memoria popular de Cuenca a través de sus canciones.

Y mientras las guitarras sigan sonando cada primavera por las calles de la ciudad, Los Rondadores seguirán demostrando que las tradiciones solo sobreviven cuando alguien decide continuar cantándolas.
