La Unión Balompédica Conquense ya conoce el escenario que le espera en la final del play-off de ascenso a Primera RFEF tras eliminar este domingo al Xerez Deportivo en una agónica eliminatoria resuelta después de la prórroga gracias al valor doble de la clasificación liguera. El conjunto blanquinegro, tercero en el Grupo V de Segunda RFEF, estará este lunes pendiente del sorteo que se celebrará a las 13.00 horas en Madrid y que decidirá el último obstáculo hacia el ascenso.
El cuadro de equipos clasificados para la ronda definitiva deja un abanico de posibles rivales de enorme nivel y procedentes de distintos perfiles competitivos. Entre los diez supervivientes del play-off figuran tres segundos clasificados: el Real Oviedo Vetusta, el Atlético Baleares y la UD San Sebastián de los Reyes; además de dos quintos, el Real Jaén CF y el CD Coria; y los cinco terceros clasificados, entre ellos la propia UB Conquense, junto a la UD Ourense, la UD Logroñés, la UD Poblense y el Águilas FC.
El sistema de emparejamientos condiciona notablemente las opciones del Conquense. Los dos quintos clasificados deberán enfrentarse obligatoriamente a dos de los equipos que acabaron segundos, por lo que el conjunto blanquinegro tiene muchas posibilidades de medirse a otro tercero clasificado.
Además, existe una restricción importante: el Conquense no podrá cruzarse con la UD San Sebastián de los Reyes al haber coincidido ambos en el mismo grupo durante la fase regular. Esto reduce las opciones de enfrentarse a un segundo clasificado únicamente al Oviedo Vetusta o al Atlético Baleares, aunque las probabilidades apuntan claramente hacia un duelo entre terceros.
Ese posible enfrentamiento entre equipos de idéntica clasificación también tendría otra consecuencia importante: el orden de la eliminatoria se decidiría mediante sorteo puro. Esto abre la puerta a que la Balompédica pueda volver a disputar el partido decisivo del ascenso en La Fuensanta, algo que la afición conquense ya sueña con repetir después del espectacular ambiente vivido este domingo ante el Xerez.
Mientras tanto, en Cuenca ya se respira ilusión por una final que puede devolver al club blanquinegro a Primera RFEF. La temporada histórica firmada por el equipo de Rober Gutiérrez ha disparado el entusiasmo de una ciudad que volverá a paralizarse este lunes a la espera de conocer el nombre del último rival en el camino hacia el ascenso.
