Cuenca se rinde al sabor de sus tradiciones: Villar del Humo convierte unas simples gachas en toda una fiesta popular

El XVIII aniversario de la Asociación Cultural Gastronómica El Ardacho reúne a cientos de personas en una jornada marcada por la convivencia, la música y la cocina más auténtica

Hay pueblos que conservan sus tradiciones y otros que las viven con intensidad. Villar del Humo volvió a demostrar este fin de semana que la gastronomía popular puede convertirse en el mejor punto de encuentro entre generaciones. Ni la lluvia ni el cielo cambiante lograron empañar una celebración que, dieciocho años después, sigue creciendo en participación, emoción y sentimiento de pertenencia.

Un aniversario pasado por agua… pero lleno de calor humano

Villar del Humo celebró este sábado el XVIII aniversario de la Asociación Cultural Gastronómica El Ardacho junto a la XI edición de su tradicional Concurso de Gachas, una cita ya plenamente consolidada dentro del calendario festivo del municipio. Aunque las previsiones meteorológicas obligaron a trasladar la jornada al interior del Pabellón César Ruiz Navarro, el cambio de ubicación no restó ambiente ni participación a un evento que volvió a reunir a vecinos, familias y visitantes llegados desde distintos puntos de la provincia e incluso de fuera de ella.

Desde primera hora de la mañana el pabellón comenzó a llenarse de vida, humo, aromas y conversaciones compartidas alrededor de los fogones. La jornada arrancó con un desayuno popular de chocolate y magdalenas elaborado por Mari ángeles y Nacho, en un ambiente cercano que ya anticipaba el espíritu festivo del día.

El morteruelo, alma gastronómica de la jornada

Uno de los momentos más especiales volvió a girar en torno a la elaboración del tradicional morteruelo, auténtico símbolo culinario de la comarca. Ovidia, Agripina y Josefina fueron las encargadas de coordinar, un año más, todo el proceso de preparación: desde la organización de ingredientes y especias hasta el desmigado del pan y la cocción final. Junto a ellas colaboraron también Isaías, Ana, Luis Núñez y Juan Andrés, participando activamente en el manejo del fuego y en la elaboración del plato. La cocina tradicional volvió así a convertirse en un espacio de encuentro donde la experiencia de los mayores y la implicación de las nuevas generaciones caminaron de la mano.

Veinte concursantes y un pabellón lleno de tradición

El Concurso de Gachas reunió a un total de veinte participantes que prepararon sus recetas en un ambiente de absoluta convivencia. Durante toda la mañana, los distintos grupos fueron elaborando sus platos mientras el pabellón se transformaba en una auténtica celebración colectiva. El jurado valoró aspectos como la textura, el sabor y la presentación de las gachas antes de emitir su fallo final. Los premiados fueron: Primer premio: Juan Ignacio Saiz Malavia.  Segundo premio: Mari Carmen Navarro. Tercer premio: Marfil Saiz.

Todos los concursantes recibieron un diploma conmemorativo por su participación, mientras que los ganadores fueron reconocidos con piezas de cerámica artesanal elaboradas por Cerámica Montalvo, además de distintos obsequios conmemorativos. La exposición de platos volvió a convertirse en uno de los rincones más fotografiados de la jornada gracias a la decoración tradicional y al valor artístico de las piezas entregadas.

Música, baile y un pueblo unido alrededor de sus costumbres

La celebración continuó durante toda la tarde con la actuación musical de El Mañanero, organizada gracias a la colaboración del programa Talía de la Diputación de Cuenca. Pasodobles, bailes populares y música en directo terminaron por convertir la tarde en una auténtica verbena improvisada donde vecinos y visitantes llenaron la pista hasta prácticamente el final de la jornada.

La Asociación Cultural Gastronómica El Ardacho quiso agradecer especialmente la colaboración de Jorge Montalvo y Cerámica Montalvo por su aportación desinteresada al evento, así como el trabajo de todas las personas, asociaciones y voluntarios que hicieron posible el desarrollo de la jornada junto al apoyo logístico del Ayuntamiento de Villar del Humo. También hubo palabras de reconocimiento para Adrián Eslava, encargado del reportaje audiovisual y de las imágenes aéreas que permitirán conservar el recuerdo de esta edición tan especial.

Dieciocho años defendiendo la identidad de un pueblo

En tiempos donde muchas tradiciones luchan por sobrevivir, Villar del Humo continúa encontrando en la gastronomía popular una forma de mantener viva su identidad colectiva. La Asociación Cultural Gastronómica El Ardacho ha conseguido, después de dieciocho años, algo mucho más importante que organizar un concurso: ha tejido un espacio de convivencia donde cada receta cuenta una historia y donde cada edición sirve para recordar que los pueblos siguen latiendo alrededor de una mesa compartida.

Porque al final, entre cucharas de gachas, olor a leña y música de pasodoble, lo que realmente se celebró en Villar del Humo fue algo mucho más profundo: el orgullo de seguir siendo pueblo.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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