Este próximo viernes 15 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Isidro Labrador, el barrio conquense de Tiradores Bajos dará inicio a sus tradicionales fiestas en honor al Santísimo Cristo del Amparo con el acto inaugural del pregón. En esta ocasión, el encargado de abrir las celebraciones será el músico, compositor y vecino del barrio Juan Carlos Aguilar Arias, quien ha conversado con El Digital de Cuenca en una entrevista para compartir sus impresiones tras su designación como pregonero.
«Un orgullo y una responsabilidad»
Aguilar Arias afronta este nombramiento con una mezcla de emoción contenida, orgullo profundo y un evidente sentido de responsabilidad hacia el barrio que lo acoge desde hace más de dos décadas. Aunque no nació en Tiradores Bajos, su vínculo con este enclave de Cuenca comenzó en 2003, cuando junto a su esposa, Rosana, adquirió una vivienda y fijó allí su residencia. «Fue entonces cuando comenzamos nuestra vida en el barrio», recuerda.
En 2010, la familia cambió de vivienda, pero sin abandonar el barrio, reafirmando un arraigo que con el tiempo se ha hecho más sólido y significativo. Sus hijos, Juan y Pepe, nacidos en Tiradores Bajos, representan para él la expresión más clara de pertenencia: «ellos sí pueden decir con orgullo que son del barrio».
Un barrio tallado en la historia de Cuenca
Tiradores Bajos es uno de los barrios con mayor personalidad de la ciudad. Su origen se remonta a los siglos XV y XVI, cuando comenzó a crecer extramuros de la ciudad, abrazando la ladera del cerro del Socorro. Su fisonomía, marcada por la propia orografía, ha dado lugar a un entramado de calles estrechas, cuestas pronunciadas y una disposición irregular que habla de un crecimiento orgánico, casi espontáneo. Aun así, o quizá precisamente por ello, conserva una identidad muy definida.
Aguilar Arias lo describe como un barrio de gente trabajadora y humilde, donde la tranquilidad y la convivencia siguen siendo señas de identidad. «La gente que vivimos allí somos muy felices», afirma.
Inversiones y mejora del entorno
En los últimos años, el barrio ha sido objeto de diversas actuaciones por parte del Ayuntamiento de Cuenca. Obras que, según destacan los propios vecinos, han supuesto mejoras necesarias en un entorno condicionado por su compleja orografía. El pregonero valora positivamente estas intervenciones y la inversión prevista, subrayando que «los vecinos estamos muy contentos de que se invierta en el barrio y se puedan arreglar cosas necesarias».

Un vínculo artístico y devocional
Más allá de su condición de vecino, Juan Carlos Aguilar Arias mantiene una estrecha relación con la Hermandad del Santísimo Cristo del Amparo, para la que compuso la marcha procesional que lleva el mismo nombre. Una creación que, según explica, nació del orgullo y la devoción hacia la imagen del Cristo, a la que atribuye un profundo valor simbólico y protector para todos los vecinos de Tiradores Bajos.
Un pregón que marca el inicio de las fiestas
Con este bagaje de arraigo, memoria y compromiso, el pregón de Aguilar Arias se convierte en algo más que un acto inaugural: es una declaración de pertenencia. Las fiestas del Santísimo Cristo del Amparo vuelven así a encender la vida del barrio, transformando sus calles en punto de encuentro, celebración y recuerdo compartido.
Tiradores Bajos inicia sus días grandes con la voz de uno de los suyos —por elección, por vida y por sentimiento— abriendo unas fiestas que siguen siendo reflejo fiel de su historia viva.
