Cuenca vuelve estos días la mirada hacia una de sus tradiciones más arraigadas. La Venerable Hermandad de San Isidro Labrador «Vulgo de Abajo», con sede en la Ermita de San Antonio El Largo, celebra un amplio programa de actos religiosos, culturales y festivos en honor a su patrón, manteniendo viva una herencia popular que mezcla devoción, convivencia y memoria colectiva.
Las celebraciones comenzaron ayer, lunes 11 de mayo, con el inicio del solemne Triduo dedicado a San Isidro Labrador, uno de los actos más representativos para los hermanos y devotos de esta histórica cofradía hortelana.
Reconocimiento a los hermanos de mayor edad
La jornada de hoy, 12 de mayo, está dedicada a los Hermanos Mayores de la hermandad. Tras la celebración del Triduo, tendrá lugar uno de los momentos más emotivos de las fiestas: la imposición de medallas honoríficas a los hermanos de mayor edad como reconocimiento a toda una vida de compromiso con la hermandad y sus tradiciones.

En esta edición, las distinciones serán entregadas a Alejandro Palomo Soriano, entre los hermanos, y a las hermanas Carmen Murcia Valdeolivas y María Victoria Murcia Valdeolivas. Un gesto sencillo, pero cargado de simbolismo, que representa el agradecimiento colectivo hacia quienes han mantenido viva la identidad de la hermandad a lo largo de los años.
Juegos populares y actividades para los más jóvenes
El día 13 estará dedicado a niños y jóvenes de la hermandad. A partir de las siete de la tarde se celebrarán concursos de pintura, cuentos, poesías y juegos para niños de entre 4 y 8 años, además del XIV Torneo «San Isidro» de juegos populares para jóvenes de 9 a 18 años en categorías masculina y femenina. La programación continuará a las ocho de la tarde con el Triduo en la Ermita de San Antonio El Largo, fortaleciendo el carácter religioso de unas fiestas que también buscan transmitir las tradiciones a las nuevas generaciones.
Romería y procesión en honor al patrón
El día 14 tendrá lugar la tradicional romería al merendero de Jábaga, donde los asistentes compartirán comida de hermandad, recogerán hierbas y organizarán las carrozas antes del regreso a Cuenca previsto para la tarde.
La jornada principal llegará el día 15. A las doce de la mañana partirá la procesión de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza desde la ermita, recorriendo las inmediaciones para realizar la tradicional bendición de los campos antes de regresar al punto de partida y celebrar la Santa Misa. La imagen del santo recorriendo los caminos mientras el campo recibe la bendición simboliza la unión entre fe, tierra y tradición que da sentido a esta celebración centenaria.

Junta General y homenaje a Pilar Huerta Descalzo
Ese mismo día, a las siete de la tarde, la hermandad celebrará su Junta General Ordinaria en la Sala de Juntas de la Ermita. Durante el encuentro se abordarán asuntos como la lectura del acta anterior, el informe económico, la renovación de cargos, la elección de Hermanos Mayores y la subasta de banzos y hierbas. Además, la Hermandad rendirá un homenaje especial a Pilar Huerta Descalzo, camarera de la hermandad, en reconocimiento a su dedicación y entrega.
La memoria de Cuenca que sigue viva
Entre el sonido de las campanas, el olor a campo recién bendecido y las conversaciones compartidas junto a la ermita, San Isidro vuelve a reunir a varias generaciones alrededor de una misma tradición. Porque hay fiestas que no solo se celebran: también se heredan. Y mientras mayo avanza sobre los caminos de Cuenca, la Hermandad de San Isidro Labrador «Vulgo de Abajo» continúa recordando que las raíces más profundas son las que mejor resisten el paso del tiempo.
