El Obispo Laplana sigue inacabado tras dos temporadas: abandono y promesas incumplidas en Cuenca

El San José Obrero denuncia falta de vestuarios, gradas incompletas y obras sin fecha de finalización

El estadio municipal Obispo Laplana, en Cuenca, continúa sin estar operativo en condiciones normales más de un año después del inicio de unas obras que debían haberse ejecutado en tres meses. El retraso prolongado ha dejado al C.D. San José Obrero en una situación de precariedad estructural que afecta al desarrollo deportivo, económico y social del club.

Contexto de las quejas

Han sido la directiva, socios y simpatizantes del C.D. San José Obrero quienes, en la mañana de este domingo, se han puesto en contacto con El Digital de Cuenca,  para trasladar y hacer visible su malestar por el estado actual del estadio municipal Obispo Laplana. Una situación que, además del propio club obrerista, afecta también a otros clubes deportivos de la ciudad de Cuenca que utilizan la instalación.

Obras iniciadas en 2024 y sin cierre previsto

Los trabajos comenzaron en diciembre de 2024 con un plazo inicial de tres meses. Sin embargo, superado ampliamente ese periodo, el recinto sigue sin estar finalizado y con importantes carencias.

Foto. Estado actual del campo de fúbol Obispo Laplana

El proyecto permanece abierto sin fecha oficial de conclusión, mientras el equipo continúa utilizando la instalación en condiciones limitadas.

Dos temporadas en condiciones muy limitadas

El San José Obrero ha disputado dos temporadas en el Obispo Laplana con graves deficiencias. El estadio carece todavía de gradas completas, almacén y bar, lo que ha reducido notablemente la experiencia de los aficionados y la capacidad de generar ingresos del club.

Desde la entidad explican que han dejado de ingresar cantidades importantes por la imposibilidad de realizar actividades habituales como venta de comida, bebida o merchandising. «Es un perjuicio económico y social muy grande. Hemos perdido parte de la esencia del club y la afición está literalmente a la intemperie», señalan desde el entorno obrerista.

Excusas, largas y ninguna solución

El malestar en la directiva es evidente tras más de un año sin avances significativos. «Desde entonces solo hemos recibido excusas y largas que nos da el Ayuntamiento y sus representantes. Ninguna solución. Promesas incumplidas.

Foto. Estado actual del campo de fúbol Obispo Laplana

Nadie se responsabiliza de lo que hay hoy en día», denuncia el presidente del club. La entidad asegura haber trasladado la situación a las administraciones competentes sin obtener respuesta efectiva. «Dos temporadas sin gradas, sin vestuarios, sin almacén, sin bar… y sin respuestas», resumen.

Proyecto sin cerrar y posibles recortes

En la actualidad, el estadio Obispo Laplana sigue pendiente del cierre técnico y administrativo de la obra ejecutada por la empresa adjudicataria. Desde el entorno del club se apunta además a posibles modificaciones del proyecto inicial, con reducción de algunas infraestructuras previstas, especialmente en la grada principal.

Problemas de seguridad y ausencia de vestuarios

La situación también genera preocupación en materia de seguridad durante los encuentros. La convivencia de zonas de obra con el uso deportivo del campo y los accesos limitados provocan situaciones de riesgo. A ello se suma un problema clave: no existen vestuarios en el estadio.

Foto. Estado actual del campo de fúbol Obispo Laplana

Por este motivo, jugadores y árbitros deben cambiarse en el pabellón Samuel Ferrer, situado a escasos metros del campo de fútbol en Cuenca, al no disponer la instalación de espacios habilitados en condiciones mínimas.

Afición a la intemperie en Cuenca

Los problemas también afectan directamente a los aficionados. Esta mañana, en el encuentro disputado entre el C.D. San José Obrero y el C.D. Bargas, la lluvia volvió a poner en evidencia la falta de infraestructuras del estadio, sin zonas cubiertas donde resguardarse.

Foto. Estado actual del campo de fúbol Obispo Laplana

Un socio del club lo resumía así: «No hay ni una tribuna cubierta para refugiarse y parte del campo está inutilizable para el público».

Foto. Estado actual del campo de fúbol Obispo Laplana

La situación refuerza la necesidad, según el entorno del club, de dotar al Obispo Laplana de una tribuna cubierta y gradas completas que permitan unas condiciones mínimas para el público.

Incertidumbre en Cuenca

El estadio Obispo Laplana continúa sin una fecha clara de finalización. En Cuenca, el San José Obrero sigue compitiendo en una instalación inacabada que acumula retrasos, carencias y críticas. Desde el club, la sensación es de desgaste y falta de respuestas: un proyecto sin cerrar y dos temporadas marcadas por la precariedad.

Rafael Torres

Nacido en Cuenca. Estudiante del Grado de Periodismo en 4 ° curso en la Facultad de Comunicación de Cuenca
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