La Rondalla de la Cuesta ha protagonizado este jueves, 7 de mayo, una nueva cita con la tradición popular en Tarancón al cantar los Mayos a la Cruz de Mayo que la Hermandad de Jesús Nazareno ha instalado en la parroquia de la Asunción. El acto ha contado con presencia institucional, representación de la hermandad y vecinos que han compartido posteriormente una degustación de dulces.
La tradición de los Mayos ha vuelto a escucharse en la parroquia de la Asunción de Tarancón en una noche marcada por la música popular y el ambiente de convivencia. La Rondalla de la Cuesta ha interpretado los tradicionales cantos ante la Cruz de Mayo colocada por la Hermandad de Jesús Nazareno en la cancela de la Puerta del Sol del templo. El acto ha reunido a una veintena de personas y ha servido para mantener viva una costumbre profundamente arraigada en la localidad y vinculada a las celebraciones religiosas y populares del mes de mayo.
Presencia de la Hermandad y representantes municipales
Por parte de la Hermandad de Jesús Nazareno han asistido su presidente, Rafael Luján, así como los directivos Julián Muñoz y Vicente Olivas, que han acompañado a la rondalla y a los asistentes durante toda la velada.

También han estado presentes representantes del Ayuntamiento de Tarancón, entre ellos la teniente de alcalde, Riánsares López; el concejal de Festejos, Juan Castejón; y el edil David del Burgo. Junto a ellos ha participado igualmente el párroco de la Asunción, Miguel Alberto López, que ha respaldado esta cita tradicional dentro de las actividades vinculadas al Mayo en las parroquias de la localidad.
Dulces y convivencia tras el canto
Tras la interpretación de los Mayos, los asistentes han podido disfrutar de un pequeño encuentro de convivencia en el que se han degustado dulces preparados para la ocasión. La iniciativa ha vuelto a poner en valor el papel de las rondallas y de las hermandades en la conservación de las tradiciones populares taranconeras, especialmente en unas fechas en las que el canto del Mayo continúa formando parte de la identidad cultural de la ciudad.
Tarancón ha vuelto así a reencontrarse con una de sus costumbres más representativas, combinando patrimonio musical, tradición religiosa y convivencia vecinal en torno a la Cruz de Mayo de la parroquia de la Asunción.
