El FS VivoCuenca cerró este sábado su etapa en Segunda B con una derrota dolorosa frente al CD La Nucía FS por 1-2 en El Sargal, en un encuentro que volvió a dejar una sensación repetida durante toda la temporada: competitividad, ocasiones y castigo excesivo.
Los conquenses estuvieron muy cerca de despedirse de la categoría con un resultado positivo, pero un doble penalti transformado prácticamente sobre la bocina dejó sin premio a un equipo que volvió a pelear hasta el final ante uno de los conjuntos más peligrosos del grupo.
El Vivo Cuenca compite de tú a tú ante un rival de calidad
El conjunto dirigido por Manolo Moya comenzó el partido con cautela, tratando de contener el potencial ofensivo del cuadro alicantino.
Con el paso de los minutos, el VivoCuenca fue creciendo sobre la pista y empezó a generar ocasiones claras. Valen protagonizó una de las primeras con un potente disparo que obligó a intervenir al meta rival, mientras que Peñu rozó el gol con un remate al poste.
Sin embargo, en una de las pocas llegadas visitantes de la primera mitad, La Nucía aprovechó una transición rápida para adelantarse en el marcador con un disparo ajustado ante el que nada pudo hacer Mario Gómez.
El gol no cambió el guion de un partido en el que los locales continuaron buscando la portería rival con insistencia. Raúl, Alvarito, José y Budia dispusieron de varias oportunidades, aunque la falta de acierto volvió a condenar a los conquenses antes del descanso.
Budia devolvió la esperanza en la segunda mitad
Tras el paso por vestuarios, el choque ganó todavía más ritmo. Alberto Latorre asumió el protagonismo bajo palos con varias intervenciones de mérito para mantener con vida a su equipo, mientras el Vivo Cuenca seguía acumulando llegadas peligrosas.
Valen estuvo a punto de sorprender con un lanzamiento desde larga distancia que acabó golpeando el travesaño cuando el portero visitante estaba adelantado. Poco después, Budia rozó el empate en una acción embarullada que la defensa sacó prácticamente sobre la línea.
El premio acabaría llegando gracias a la presión alta de los locales. Una recuperación provocó un penalti favorable al Vivo Cuenca y Budia no falló desde los seis metros para establecer el 1-1, desatando la alegría en El Sargal.
Un doble penalti condena a los conquenses en el último instante
Con el empate, el encuentro entró en una fase frenética, con ambos equipos buscando la victoria. Matheus estuvo cerca del segundo para La Nucía con un potente disparo a la escuadra que obligó a una gran parada de Alberto.
Cuando todo apuntaba al reparto de puntos, llegó la acción que decidió el partido. A falta de apenas unas décimas para el final, los árbitros señalaron la sexta falta del Vivo Cuenca, concediendo un doble penalti a los visitantes.
Matheus asumió la responsabilidad y no perdonó, firmando el 1-2 definitivo prácticamente con el tiempo cumplido y dejando sin margen de reacción al conjunto conquense.
El FS VivoCuenca pone así punto final a su etapa en Segunda B tras una temporada complicada, marcada por la falta de fortuna y eficacia en momentos decisivos, aunque dejando también muestras de carácter y competitividad hasta el último segundo del campeonato.
