Construir una casa en semanas: así es el método que quiere revolucionar el sector desde Cuenca

Juan Marco Segura lidera junto a su hija Marcos Treehouses, un proyecto premiado por su sistema de 'cajones' de madera y lana de oveja que permite fabricar hogares en taller y ensamblarlos en parcela en tiempo récord

Con una vida dedicada a la madera, Juan Marcos Segura, gerente y cofundador de Marcos Treehouse, ha transformado su pasión en una solución habitacional de vanguardia. 

Segura comenzó en la carpintería a los 17 años en Zaragoza, con experiencia en montajes de alto nivel (tiendas de firmas de Inditex) y trabajos fuera de España. Tras una década en Estepona, reside desde hace 11–12 años en Cuenca, donde evolucionó de cabañas en árboles a viviendas completas.

Su interés viró hacia las cabañas en árboles, inspirado por el programa televisivo “Mi casa en un árbol” y el intercambio de planos con profesionales estadounidenses del formato. Segura entabló contacto con uno de sus protagonistas en EE. UU. para intercambiar planos y técnicas. Aquella experiencia derivó en un sistema propio de entramado optimizado y producción en taller.

«Lo vi que ellos lo hacían y dije: ‘Venga, esto también lo hago yo'», recuerda Segura. Este fue el germen de un proyecto que, tras establecerse en Cuenca hace unos doce años, ha evolucionado desde la construcción de casas en árboles hasta un sistema integral para viviendas completas.

Lo que inicialmente se concibió como un kit «hágalo usted mismo» para pequeñas cabañas, se ha perfeccionado hasta convertirse en un sofisticado método para crear hogares de alta eficiencia. «Todo ha ido evolucionando. Queríamos algo más sencillo y barato, pero ahora el enfoque está en la eficiencia», explica Segura.

Un Puzle Prefabricado de Alta Eficiencia y Sostenibilidad

La clave de Marcos Treehouse reside en su sistema constructivo modular basado en un «entramado pesado» de madera. A diferencia de la construcción tradicional, la mayor parte del trabajo se realiza en su taller de Cuenca capital. Allí se fabrican grandes paneles estructurales que conforman los muros de la vivienda, utilizando vigas de madera laminada de gran dimensión y tableros resistentes a la humedad.

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

«Voy haciéndola por tabiques. Y los termino totalmente, […] con fachada, aislamientos, todo ya puesto hasta la ventana con el cristal», detalla Segura. Estos módulos terminados se transportan a la parcela, donde una grúa los ensambla en cuestión de días. «En el momento que empiecen con la excavación y pongan el hormigón, yo ya voy allí y en un mes está terminada, allí en obra», asegura. Un detalle clave es un hueco interior de cuatro centímetros que facilita enormemente el trabajo posterior de electricistas y fontaneros.

El núcleo del sistema son tabiques estructurales tipo “cajón” de unos 24 cm de fondo, cerrados por seis caras, que se fabrican a medida (por ejemplo, 5 x 2,24 m). Utilizan vigas laminadas dimensionadas a luces y cargas, y tableros con colas fenólicas encapsulados dentro del cerramiento para resistir humedad

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

Uno de los pilares del proyecto es la sostenibilidad. Como aislante, la empresa ofrece lana de oveja merina, un recurso local de la Serranía de Cuenca con excelentes propiedades térmicas y una huella ecológica mínima. «Empecé a investigar un poquito y la lana es una pasada para todo», comenta Segura. Esta elección, junto al uso de morteros de cal en los acabados, refuerza el compromiso de la empresa con la economía local y el medio ambiente.

La idea surgió de la necesidad de dar una salida a este recurso natural en la Serranía de Cuenca. «Un amigo me dice, ‘pues yo tengo 28 toneladas'», explica. Al incorporarla en sus viviendas, no solo ofrece un aislante natural, sino que también apoya a los ganaderos locales que enfrentan dificultades para gestionar la lana esquilada.

Segura enfatiza que no vende modelos cerrados de “casa prefabricada”, sino casas industrializadas. Un sistema constructivo que se adapta a proyectos de arquitectos, con ajustes estructurales propios del método. La empresa ejecuta viviendas a medida fabricando tabiques y módulos en taller, evitando encasillarse en catálogos rígidos y defendiendo la calidad de taller con montaje rápido in situ.

Sinergia con Petralite: El blindaje térmico de Montalbo

Uno de los puntos donde la construcción de Marcos Treehouses se diferencia visualmente de una «cabaña» es en su acabado exterior. Aquí entra en juego la colaboración con otra empresa con proyección de la provincia: Petralite Europa, liderada por Santiago del Pozo, impulsor de este proyecto junto con su socio, Sergio Miranda y ganadora de la edición del concurso Integra 4.0 impulsado por la Diputación de Cuenca. Asimismo, su proyecto ha recibido el respaldo de la iniciativa ‘Invierte en Cuenca’ de la CEOE-CEPYME.

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

Tras impermeabilizar los muros, Juan Marco utiliza los revestimientos decorativos de la empresa de Montalbo, que combinan lana de roca con mortero de cal. «Lo de Santiago le viene perfecto a mi casa. Me da un extra de aislamiento, elimina cualquier puente térmico alrededor de toda la estructura y me permite cumplir con los requisitos estéticos urbanos», señala. Gracias a este sistema, la vivienda puede tener el aspecto de una casa de piedra tradicional o de ladrillo visto, pero manteniendo el alma y la eficiencia de la madera. «Al final, el cliente puede elegir: o acabado de obra tradicional para integrarse en el pueblo, o madera si quiere que parezca una cabaña. Es el sistema lo que es novedoso por la facilidad que nos da a todos».

Eficiencia Energética, Durabilidad y Coste

El sistema está diseñado para maximizar la eficiencia energética. Gracias al alto nivel de aislamiento y hermeticidad, combinado con tecnologías como la aerotermia, el suelo radiante y recuperadores de calor, las viviendas tienen un gasto energético anual mínimo. «Son casas que no te van a gastar casi nada al cabo del año y con aire limpio dentro», afirma el promotor. El coste de construcción se estima entre 1.200 y 1.400 euros por metro cuadrado, lo que situaría una vivienda de 100 metros cuadrados en torno a los 140.000 euros.

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

Frente a las dudas sobre la durabilidad, Segura es contundente. «Yo ves las casas americanas que tienes casas de 100 años y es entramado ligero. Esto es un entramado pesado», argumenta. La estructura está diseñada para durar «como una casa normal o más», ya que la madera, protegida en el interior de los muros, no está expuesta a los elementos.

«Nosotros ponemos el medio, el Gobierno debe poner el resto»

A pesar del potencial de su sistema, Juan Marco huye de la figura del «salvador» empresarial. Es consciente de que la crisis de la vivienda es un monstruo demasiado grande para combatirlo en solitario desde un taller en Cuenca. «¿Solución real? Hombre, desde nuestra posibilidad somos una simple empresa, no creo que podamos cambiar mucho», admite con humildad.

Para él, la industrialización es el vehículo, pero hace falta que alguien pavimente la carretera. El carpintero señala directamente a la responsabilidad pública para que su sistema —u otros similares— tengan un impacto real en la sociedad:

«Solucionar el problema de la vivienda no lo damos nosotros; lo da el Gobierno si ayuda a construir. Nosotros intentamos poner los medios y voy a abaratar todo lo que pueda para que sea asequible, pero el Estado tiene que facilitar terrenos y ayudar en los papeles».

Asimismo defiende la proyección de su idea. «Yo a 1.200 euros te doy una eficiencia altísima. Para que el ladrillo llegue a mi nivel de aislamiento, no lo haces por 1.200, te cuesta muchísimo más». Es ahí donde la construcción industrializada gana la partida: el ahorro no viene solo del material, sino de la velocidad. «La madera es más cara que el ladrillo como materia prima, pero los montajes son tan rápidos que al final el proceso se abarata».

El factor humano: Un tándem familiar y 70.000 euros para crecer

La innovación de este sistema no ha pasado desapercibida. El proyecto ha sido galardonado con el primer puesto en los premios Integra 4.0 y el segundo en la quinta promoción de UFIL (Urban Forest Innovation Lab), reconocimientos que han supuesto un «empujón» fundamental para invertir en maquinaria.

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

Al preguntarle por los premios y el reconocimiento, Juan Marco se rompe. Reconoce que alzarse con estos premios es “un orgullo porque son cosas propias. No es una idea que has tenido utilizando lo de otros. Es una cosa que es tuya propia, que la he ido creando”.

«Soy muy llorón, perdón», dice mientras se le quiebra la voz. El éxito de Marcos Treehouses es también una victoria personal contra sus propias limitaciones. «Tengo mis cosillas, tengo TDAH… antes era un poco alocado y no sabía preparar bien las cosas».

La pieza que le faltaba llegó hace poco: su hija de 21 años. Ella se trasladó desde Estepona para encargarse de la oficina, los presupuestos y el orden que a Juan se le escapaba entre virutas de madera. «Ella me complementa. Yo diseño, pienso y hago, y ella lleva la empresa”, reconoce con el impulso de realizar este proyecto junto a su hija.

Foto: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna

Los 70.000 euros del premio Integra 4.0 tienen ya nombre y apellidos: una máquina CNC de control numérico. Este «robot» permitirá cortar las piezas con precisión milimétrica, acelerando un proceso que ya de por sí es rápido. «Es el empujón que nos permite tener hoy la máquina que íbamos a necesitar dentro de tres años».

Reconocimiento y Visión de Futuro

Aunque cauto sobre el impacto a gran escala de su empresa, Marcos cree firmemente que la industrialización es el camino. Su objetivo final va más allá de construir casas; aspira a comercializar su sistema. «Lo que yo quiero es vender mi sistema. Que me llamen de Madrid, de Guadalajara, de La Coruña, me manden unos planos y yo les saque ese kit y monten ellos», proyecta.

Con la primera vivienda de dos plantas ya en construcción en Arcas (Cuenca) y varios proyectos firmados, la visión de Segura trasciende la construcción individual. Su objetivo final es comercializar el sistema. «Mi idea es vender mi sistema constructivo. Que me llamen de Madrid, de Guadalajara, de La Coruña, me manden unos planos y yo le saque ese kit y monten ellos», declara.

/Fotos: Marcos y Noelia casas/ Néstor Robayna/

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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