La preocupación vecinal por la seguridad ciudadana ha saltado al Pleno municipal. El grupo municipal Cuenca en Marcha ha trasladado el malestar de los residentes del barrio de Casablanca, quienes denuncian un repunte de la criminalidad en las últimas semanas que está alterando los hábitos de vida de los vecinos. Ante este escenario, el equipo de Gobierno se ha comprometido a intensificar la presencia policial, aunque con matices sobre la gravedad de los hechos.
Robos, vandalismo y «temor» en las calles
Según el ruego presentado por el edil Pablo García, la Asociación de Vecinos de Casablanca ha dado la voz de alarma por una serie de robos e intentos de robo que afectan a viviendas, comercios, vehículos y jardines.

A esta situación se suman actos vandálicos contra el mobiliario urbano y la presencia de personas ajenas al barrio que acceden a portales y zonas comunes, permaneciendo en ellos durante largos periodos.

«Esta situación está provocando un cambio en los hábitos cotidianos de muchos residentes, que manifiestan temor a salir en determinados horarios«, ha advertido García. Desde la formación lamentan que la presencia de la Policía Local y la Policía Nacional es «escasa e insuficiente», lo que ha incrementado la sensación de vulnerabilidad entre los vecinos.
La respuesta del Ayuntamiento: vigilancia frente a «sensaciones»
El concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Manuel Martínez Melero, ha sido el encargado de recoger el guante, aunque ha querido poner perspectiva sobre la denuncia. Si bien ha aceptado el ruego «como no puede ser de otra forma», el concejal ha apuntado que, en ocasiones, existen «sensaciones que pueden distorsionar lo que es la realidad palpable».

A pesar de ese matiz, el cuarto teniente de alcalde ha asegurado que el Consistorio no hará oídos sordos a la petición: «Trabajaremos con la jefatura de Policía Local para que, en coordinación con el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, refuercen e intensifiquen la vigilancia y los controles que sean precisos en el barrio».
Coordinación policial urgente
El compromiso municipal pasa ahora por establecer patrullas más regulares y visibles en los puntos calientes detectados por los vecinos.

El objetivo, según ha detallado Martínez Melero, es garantizar «la correcta convivencia ciudadana y la seguridad y tranquilidad de sus vecinos y vecinas», tratando de revertir la percepción de inseguridad que, por ahora, mantiene en vilo al barrio de Casablanca.