El Ayuntamiento de Cuenca quiere poner fin a la imagen de fuentes secas y deterioradas en la capital. Tras un ruego presentado por el grupo municipal Cuenca en Marcha, el concejal de Aguas, Alberto Castellano, ha desvelado que el Consistorio ya cuenta con un proyecto técnico redactado específicamente para la reparación de las fuentes ornamentales, con una valoración económica de 220.000 euros.
Un proyecto de reparación integral
La noticia no es solo el mantenimiento diario, sino la puesta en marcha de una inversión de calado. Castellano ha explicado que este proyecto de 220.000 euros se encuentra en fase de preparación para su próxima licitación. El objetivo es intervenir en la estructura y maquinaria de los surtidores que, según ha reconocido el propio edil, «lo necesitan en su mayoría» al presentar deficiencias que impiden su funcionamiento normal.
Entre los puntos negros señalados por Cuenca en Marcha se encuentran fuentes tan emblemáticas como la de la Plaza de España o la de la rotonda de la Avenida Rey Juan Carlos con Hermanos Becerril, que afectan directamente a la imagen de la ciudad y al patrimonio cotidiano de los barrios.
Renovación del mantenimiento ordinario
De forma paralela a esta inversión extraordinaria, el concejal ha informado de que el contrato de mantenimiento ordinario, valorado en 60.000 euros, se renovará «en los próximos días». Este contrato es el que se encarga de la limpieza y el cuidado cotidiano, pero se había demostrado insuficiente para resolver las averías graves que mantienen inactivas a gran parte de las fuentes.
Con este doble movimiento —la renovación del servicio diario y la licitación del plan de reparación de 220.000 euros—, el equipo de Gobierno atiende el ruego de la oposición y se compromete a que las fuentes vuelvan a formar parte del paisaje urbano, garantizando su funcionamiento al menos en franjas horarias determinadas.
En una línea similar, los vecinos de Tiradores también obtuvieron respuesta a sus quejas por el caos de tráfico en las zonas deportivas. El Ayuntamiento confirmó que ya existe un plan de movilidad diseñado por la Policía Local que se aplicará «a la mayor velocidad posible», incluyendo un incremento del control sobre el estacionamiento indebido que colapsa el barrio durante las competiciones.
Retrasos en el bienestar animal y asuntos sociales
El debate también dejó espacio para la autocrítica y la explicación de retrasos administrativos. Sobre las colonias felinas, el Ayuntamiento anunció que la instalación de casetas de cobijo es «inminente», tras superar los trámites de contratación. Castellano defendió la gestión municipal asegurando que se están pagando todas las urgencias veterinarias, a pesar de no haber recibido subvenciones estatales para el método CER.
Finalmente, en el ámbito de los servicios sociales, la concejala Estela Soliva admitió que el Plan Municipal de Adicciones sufre un retraso debido a la falta de técnicos especializados. Soliva explicó que la complejidad de las nuevas adicciones «sin sustancia» ha obligado a reformular el plan inicial para que sea realmente útil, reconociendo que, por ahora, el personal está centrado en el proceso de regularización de personas migrantes, para el cual se ha habilitado una guía de ayuda en la web municipal.
Ruegos y preguntas de Vox
El equipo de Gobierno ha sorprendido al grupo municipal Vox anunciando que varias de sus demandas ya estaban siendo ejecutadas en el mismo momento de la sesión, en lo que los concejales socialistas han denominado como «ruegos exprés».
Accesibilidad y mantenimiento: soluciones sobre la marcha
La formación encabezada por Rafael Rodríguez puso el foco en las deficiencias de accesibilidad y mantenimiento urbano. En concreto, denunciaron que un paso de peatones en la calle Río Mira, junto a la iglesia de San Román Mártir, solo contaba con el rebaje del bordillo en uno de sus lados, obligando a las personas en silla de ruedas a depender de terceros. La respuesta de la portavoz, Saray Portillo, fue inmediata: «Si pasa por allí, verá que esta mañana han empezado».
Una situación idéntica se vivió con el ruego sobre un socavón en las inmediaciones de la misma iglesia. El concejal de Mantenimiento Urbano, Alberto Castellano, confirmó que las labores de reparación ya estaban en marcha. Sin embargo, no hubo tanta claridad respecto al merendero cercano al río Júcar, frente a la casa del doctor Cerrada. Vox denunció el estado «peligroso y deplorable» de las mesas y la caída de árboles, ante lo cual el Ayuntamiento ha admitido dudas sobre la titularidad del terreno, prometiendo actuar solo si se confirma que el suelo es municipal.
La mirada al Casco Antiguo también incluyó el estado de los futuros remontes mecánicos. Vox recordó la promesa del presidente regional, Emiliano García-Page, de subir al barrio alto en escaleras mecánicas esta Semana Santa. Saray Portillo evitó dar plazos de inauguración, desmarcando al Ayuntamiento de la ejecución: «La obra es de la Junta de Comunidades; es a ellos a quienes deben dirigirse».
Controversia en la Vega de Tordera
Finalmente, el debate se trasladó a los barrios. Vox solicitó agilizar los plazos para el acondicionamiento de los caminos en la Vega de Tordera, pero se encontró con una respuesta inesperada. Alberto Castellano reveló que la propia Asociación de Vecinos del barrio había pedido por escrito que no se presentara ese ruego en su nombre, alegando que están puntualmente informados por el Consistorio.
El concejal explicó que el retraso en estas obras se debe a una alegación presentada por un vecino particular y a la espera de un informe de impacto ambiental de la Delegación de Desarrollo Sostenible. Una vez se reciba este último permiso, el Ayuntamiento procederá a la contratación inminente de los trabajos de mejora de los caminos.
Ruegos y preguntas del Partido Popular
El Grupo Municipal Popular ha protagonizado un intenso debate en el Pleno centrado en el deterioro del mantenimiento urbano y la falta de planificación en infraestructuras clave. La sesión ha dejado patente la distancia entre la «realidad de parches» que denuncia el PP y la política de «intervenciones estructurales» que defiende el equipo de Gobierno.
Choque por la accesibilidad en Casablanca
El grupo municipal ‘popular’ trasladó la situación del barrio de Casablanca. El PP reclamó rampas de accesibilidad en las escaleras de la Plaza Inocencio Rodríguez, recordando que ya se programaron actuaciones en la época del exalcalde, Ángel Mariscal. Portillo replicó con dureza, acusando al PP de «hacerse fotitos» y desveló que el Ayuntamiento ya tiene un proyecto de rampas redactado y consensuado con la asociación de vecinos, pendiente de presupuesto y licitación.
El urbanismo en el «limbo» y el deterioro de Fermín Caballero
Uno de los reproches más duros del PP se centró en la parálisis del Consejo Rector de Urbanismo. Los populares recordaron que no se rinden cuentas sobre el nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM) desde junio del año pasado, incumpliendo el compromiso de informar trimestralmente. La concejala de Urbanismo, Charo Rodríguez, justificó la demora por la falta de coordinación con el equipo redactor, aunque prometió dar cuenta del «nuevo horizonte temporal» en cuanto se cuadre el calendario de actuaciones.
Asimismo, el PP calificó de «lamentable» el estado de los viales públicos, poniendo como ejemplo la calle Fermín Caballero. Portillo contestó que el deterioro es una herencia recibida y que el equipo de Gobierno ya va por su tercer contrato de mantenimiento. Respecto a la incidencia concreta de Fermín Caballero, la edil apuntó a una acometida antigua de una empresa privada y aseguró que el servicio de mantenimiento tiene instrucciones de actuar «a la mayor celeridad posible».
El parking de Astrana Marín y el «hachazo» a los usuarios
Otro de los puntos calientes fue la denuncia del incremento «desmesurado» en las cuotas de mantenimiento del parking de Astrana Marín, que según el PP han pasado de 15 a casi 40 euros mensuales. El concejal de Movilidad, Héctor Serrano, se limitó a confirmar que el Ayuntamiento ya ha solicitado explicaciones formales a la empresa gestora.
Finalmente, en el bloque de preguntas, el PP también cuestionó la falta de transparencia sobre el proyecto de Carretería y el retraso en las reuniones con la oposición. Saray Portillo zanjó la polémica con un escueto «los convocaremos pronto», apelando a una «norma básica de cortesía: no ir donde no te invitan», tras un incidente en una reunión con asociaciones de vecinos.