Tarancón ha vuelto a demostrar su arraigada tradición cofrade con la celebración del besamanos a Nuestra Señora del Dulce Nombre. Durante varios días de abril, cientos de fieles han pasado por la parroquia para rendir homenaje a una de las advocaciones marianas más queridas de la localidad.
Un besamanos marcado por la participación
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción ha acogido durante los días 18 y 19 de abril el devoto besamanos a la Virgen del Dulce Nombre, en un ambiente de recogimiento y fervor. El templo ha abierto en horario especial tanto el sábado como el domingo, facilitando la asistencia de cofrades y vecinos. Durante la jornada del sábado, además, se ha celebrado la misa en honor a la Santísima Virgen, que ha tenido lugar a las 20 horas, congregando a un buen número de asistentes.
Doble convocatoria para los fieles
Este acto de veneración no se ha limitado a un único fin de semana. Previamente, los días 13 y 14 de abril, coincidiendo con el tercer domingo de Pascua, la imagen también había estado expuesta en besamanos. Esta doble convocatoria ha permitido que un mayor número de fieles haya podido acercarse a mostrar su devoción, consolidando una cita que cada año gana más relevancia dentro del calendario religioso local.
Una imagen de gran valor devocional y artístico
La talla de la Virgen del Dulce Nombre, realizada en el año 2000 por el escultor gaditano Alfonso Berraquero, ha sido presentada para la ocasión vestida para el tiempo litúrgico de Pascua. Ha estado situada en la Capilla de la Exaltación, dentro del propio templo parroquial, aunque en esta ocasión se ha dispuesto ante el altar del Santísimo y Milagroso Cristo de Burgos, ofreciendo una estampa de gran fuerza simbólica.

Celebraciones litúrgicas y ambiente de recogimiento
El besamanos se ha desarrollado en horario de culto, manteniendo en todo momento un ambiente de respeto y solemnidad. La jornada del domingo ha culminado con la celebración de la eucaristía, que ha estado dedicada a la Virgen del Dulce Nombre. Los asistentes han podido participar tanto en la veneración directa de la imagen como en los actos litúrgicos programados, reforzando el carácter espiritual del evento.
Con este besamanos, la hermandad ha reafirmado la profunda devoción que la Virgen del Dulce Nombre despierta en Tarancón. La notable afluencia de fieles ha evidenciado, una vez más, el papel central que esta imagen ocupa en la vida religiosa y cultural de la localidad.
