La UB Conquense firmó una de sus actuaciones más discretas de la temporada al caer por 2-0 ante el CD Navalcarnero, un rival que llegaba en mala dinámica tras cuatro derrotas consecutivas pero que supo imponerse con claridad en intensidad, ideas y efectividad.
El conjunto blanquinegro, que venía de vencer al UD Socuéllamos, no logró dar continuidad a las buenas sensaciones y se mostró irreconocible, especialmente en una segunda mitad en la que prácticamente desapareció del encuentro.
Un inicio engañoso
El partido arrancó con una buena puesta en escena del Conquense, que en el primer minuto ya generó peligro con un disparo de Ale Sánchez. Poco después, en el minuto 8, Chus Villar tuvo un mano a mano que resolvió con acierto Adri López, que regresaba a la portería tras su ausencia.
Sin embargo, esa solidez inicial fue diluyéndose. En el minuto 20, un saque de banda mal defendido terminó con Miguel García empujando el balón al fondo de la red para adelantar al Navalcarnero. El gol hizo daño a los visitantes, que empezaron a perder el control del juego.
Sin reacción tras el descanso
Antes del intermedio, el Navalcarnero ya había avisado con un disparo de Ángel que obligó a una gran parada de Adri López, mientras que Álvaro Sánchez tuvo la opción de empatar, pero no logró concretar.
La segunda parte confirmó las peores sensaciones del Conquense. Sin ideas, sin ritmo y sin adaptación al césped artificial, el equipo fue incapaz de generar peligro. Los madrileños, por su parte, manejaron el partido con mayor criterio, frenando el ritmo cuando fue necesario y aprovechando las imprecisiones rivales.
Un final que complica el objetivo
El choque quedó sentenciado en el minuto 89, cuando un error en la salida de Adri López permitió a Chus Villar asistir a Jaime Pérez para el 2-0 definitivo.
Esta derrota deja a la UB Conquense sin cerrar su presencia en el play-off y complica su lucha por la tercera plaza, tras la victoria del Getafe B, que se coloca a tres puntos.
A falta de dos jornadas, el próximo partido ante el CD Tenerife B en La Fuensanta será clave. Un tropiezo podría poner en riesgo incluso la clasificación para la fase de ascenso, obligando al equipo a recuperar su mejor versión en el momento más decisivo del curso.