Finalizada la reparación de la N-330 a su paso por este pueblo de Cuenca tras los daños de la DANA

Los trabajos en la Serranía Baja han incluido la construcción de un nuevo puente en la Cañada de la Rinconada y mejoras en Talayuelas, con una inversión total de 6,1 millones de euros

La normalidad regresa por fin a las carreteras de la Serranía Baja. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha confirmado este 14 de abril la finalización de las obras de emergencia en la N-330, una vía que quedó seriamente comprometida tras el paso de la DANA a finales de 2024. Según ha informado el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de una nota de prensa, la inversión total, que ha ascendido a 6,1 millones de euros, ha permitido reconstruir infraestructuras críticas en Landete y Talayuelas, además de varios puntos en la vecina provincia de Valencia.

El nuevo puente de Landete: Una obra de ingeniería para resistir crecidas

El punto más crítico para la provincia se encontraba en el kilómetro 235,8 de la N-330, en el término municipal de Landete. Allí, la fuerza del agua en la Cañada de la Rinconada (o del Asno) destrozó el sistema de drenaje existente.

Para solucionar el problema de forma definitiva y prevenir futuros desastres, el Ministerio ha levantado un puente de vigas completamente nuevo. Esta estructura cuenta con un vano único de 27,30 metros de longitud, lo que permite un paso de agua mucho mayor que el anterior.

Intervención en Talayuelas

Pocos kilómetros antes, en el punto kilométrico 230,5 a su paso por Talayuelas, también se ha intervenido de urgencia. En este caso, se ha repuesto la plataforma de la carretera mediante la instalación de un marco bicelular de 21,60 metros, reforzando la estabilidad de la vía que une Cuenca con la Comunidad Valenciana.

Un eje de comunicación vital restablecido

El grueso de la inversión estatal también ha traspasado los límites provinciales para asegurar la continuidad del eje con la Comunidad Valenciana, incluyendo la reconstrucción de los terraplenes de acceso al puente sobre el río Magro en la N-322, en el término de Requena. 

Asimismo, en la N-330 a su paso por Utiel, se ha procedido a la reparación del pontón sobre la Rambla del Colmenar y a la construcción de un nuevo puente de vigas sobre un afluente de la Rambla de la Torre.

En todos estos puntos, no solo se ha arreglado lo que se rompió, sino que se ha extendido una nueva capa de rodadura y se han mejorado los sistemas de contención y seguridad.

Con esta actuación, se da por cerrada la herida que la DANA dejó en las comunicaciones por carretera de Landete, garantizando una infraestructura más moderna, segura y, sobre todo, preparada para soportar futuros episodios de lluvias torrenciales.

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