Le llaman «la pequeña Cuenca», pero está en Aragón: un pueblo de 60 vecinos con casas colgadas

Casas sobre un valle, calles estrechas y empinadas, historia y naturaleza a cada paso

Muchos pueblos de Aragón esconden rincones que parecen salidos de un relato de fantasía. Algunos atraen por su historia, otros por su arquitectura y otros por la belleza natural que los rodea. Sin embargo, existen lugares que captan la atención al instante, especialmente por su emplazamiento único y su reducido tamaño. Ese es el caso de Nigüella, un diminuto municipio de apenas 62 habitantes en la Comarca de Calatayud, Zaragoza, conocido entre algunos como «la pequeña Cuenca».

La comparación no es casual. Al igual que los pueblos conquenses que se asoman a barrancos profundos, Nigüella se ubica sobre una loma entre los ríos Aranda e Isuela. Según el ángulo desde el que se contemple, las viviendas parecen suspendidas sobre el valle o recogidas en un pequeño hondo, generando un efecto visual que convierte al pueblo en un destino pintoresco y sorprendente, ideal para quienes buscan paisajes singulares sin salir de España.

El caserío se organiza en calles estrechas y empinadas que se enroscan en forma de espiral. Entre las construcciones destacan varias casonas renacentistas y la Iglesia Parroquial de la Visitación, de estilo mudéjar, con su elegante torre campanario. Desde la Ermita de San Vicente Ferrer, patrón de Nigüella, se obtienen panorámicas que recuerdan a los miradores conquenses sobre la Hoz del Huécar.

Casas colgadas y cascada

El entorno natural completa el atractivo del lugar. Desde el merendero junto al río Isuela se aprecia la singular perspectiva de las casas colgadas, y recorrer el cauce sereno hasta el Salto de la Mina, una pequeña cascada, permite desconectar y disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza.

Además, la cercanía de Mesones de Isuela brinda la oportunidad de visitar su castillo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un impresionante ejemplo de arquitectura defensiva que también seduce a quienes exploran los castillos conquenses.

Aunque se encuentra en Aragón, Nigüella ofrece a los visitantes una experiencia muy similar a la de los pueblos de Cuenca, con casas sobre un valle, calles estrechas y empinadas, historia y naturaleza a cada paso. Un destino pequeño pero encantador, perfecto para una escapada de fin de semana.

María López

Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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