La Semana de Música Religiosa de Cuenca 2026 ha cerrado con una valoración global muy positiva una edición que nos ha brindado la oportunidad de disfrutar de una programación repleta de propuestas musicales de altísimo nivel, ordenadas con gran coherencia programática y presentadas en una amplia variedad de repertorios y formatos.
La 63ª SMR de Cuenca ha destacado también por la originalidad del repertorio propuesto, por el compromiso social, por su apuesta por la nueva creación y por las actividades extramusicales complementarias.
La programación, articulada en torno a “Pax” como eje temático, ha proyectado una amplia y transversal lectura del concepto de paz, que va de lo individual a lo universal, “transitando por diversos espacios de religiosidad, espiritualidad, ética y estética y configurando un discurso que refuerza la imagen del festival como espacio de reflexión y escucha más allá del mero proyecto musical”, señala el director artístico de la Semana de Música Religiosa de Cuenca, Andoni Sierra.
La edición ha presentado además un cuidado equilibrio entre la presencia de formaciones internacionales de altísimo prestigio y formaciones nacionales extraordinarias lo que refuerza la apuesta por la dimensión internacional del festival y su decidida apuesta por el talento nacional y conquense.
El compromiso con la nueva creación y con la recuperación del patrimonio musical se ha concretado en tres estrenos de obras contemporáneas y en dos recuperaciones, una de ellas de dimensión internacional en colaboración con la Sociedad de Amigos de la Música de Viena, que han colocado a Cuenca en el centro de la atención musicológica internacional.
En definitiva, Sierra concluye que ha sido una edición “variada, coherente, madura, con un marcado perfil femenino y culturalmente relevante, que ha sabido combinar la excelencia musical con un mensaje contemporáneo absolutamente necesario y que hace que el festival no solo mantenga su prestigio, sino que refuerce su papel como referente europeo de la música sacra, consolidándose como un espacio donde convergen arte, espiritualidad y belleza musical”.
