Cuenca volvió a enmudecer en la noche del Miércoles Santo. La procesión del Silencio atravesó no solo sus calles, sino también el alma de la ciudad, en nueve horas de emoción contenida, banceros y música que dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva.
Te dejamos un vídeo especial de cómo se vivió.
/Vídeo de Néstor Robayna/
