Entre olivos que parecen cobrar vida y marchas que marcan el pulso de la noche, cada tramo deja imágenes de gran plasticidad: maniobras milimétricas, contrastes de luz y sombra y una sobriedad que define el carácter propio de este desfile procesional de Miércoles Santo en Cuenca.
Una selección de instantes que resumen la esencia de un Miércoles Santo conquense donde tradición, emoción y estética se funden en cada paso.
/Fotos de Néstor Robayna/






























































































































































































































































































































































































































































































































































































