El Lunes Santo en Cuenca se vivió en silencio, en recogimiento y bajo la tenue luz que envuelve su casco antiguo. La ciudad, declarada escenario de una de las Semanas Santas más bellas de España, se transformó en un espacio de profunda espiritualidad donde tradición y emoción caminan juntas.
/Vídeo de Néstor Robayna/
