El sorprendente dato de casas vacías en Cuenca: El ‘lujo’ de tener miles de viviendas cerradas mientras su acceso es un reto

Más de 40.000 viviendas permanecen vacías en la provincia, según el Informe de Vivienda y Bienestar 2025 de CCOO, mientras los precios de alquiler y compra se disparan

El acceso a la vivienda se ha consolidado en los últimos años como una de las principales preocupaciones sociales y económicas, tanto a nivel estatal como en Castilla-La Mancha. El encarecimiento sostenido de los precios, la precariedad del mercado del alquiler y la creciente dificultad para acceder a una vivienda en propiedad han convertido esta cuestión en una de las principales reivindicaciones sociales.

Sin embargo, este problema no puede explicarse únicamente desde la escasez de vivienda. Lejos de ello, el análisis del parque residencial muestra una realidad más compleja, en la que conviven dificultades de acceso con un importante volumen de viviendas sin uso efectivo. Esta contradicción pone de manifiesto que el problema de la vivienda responde, en gran medida, a dinámicas estructurales vinculadas al uso del parque y a su creciente consideración como activo económico.

Castilla-La Mancha: un problema de uso más que de cantidad

En Castilla-La Mancha, los datos reflejan con claridad esta paradoja. Según los datos que se desprenden del Informe de Vivienda y Bienestar 2025 de CCOO, la región presenta un 23% de viviendas vacías, muy por encima del 14% de la media nacional, a lo que se suma un 10% de viviendas de uso esporádico.

Estos valores evidencian que existe un volumen significativo de vivienda que no cumple una función residencial permanente. En este sentido, el mercado no está orientado exclusivamente a satisfacer necesidades habitacionales, sino que se encuentra atravesado por lógicas de inversión, acumulación y uso no principal.

Desigualdad territorial: dos modelos de vivienda

El comportamiento del parque de vivienda dentro de la región no es homogéneo, sino que responde a dinámicas territoriales diferenciadas.

Por un lado, provincias como Toledo y Guadalajara han experimentado un crecimiento del parque de vivienda principal, impulsado por su proximidad a Madrid y por el desplazamiento de población desde áreas con mayor presión de precios. En estos territorios, la vivienda está más vinculada a su función residencial, aunque en un contexto de creciente tensión.

Por otro lado, existen provincias con una dinámica opuesta, donde el problema no es la presión de la demanda, sino la falta de uso efectivo del parque disponible.

Cuenca, exceso de vivienda y déficit de uso

La provincia de Cuenca representa de forma clara este segundo modelo. Con cerca de un 25% de viviendas vacías y alrededor de un 14% de uso esporádico, se sitúa entre los territorios con mayor nivel de infrautilización del parque residencial en Castilla-La Mancha con 41.008 viviendas.

Edificio de viviendas

A diferencia de otras provincias, Cuenca no presenta un problema de escasez de vivienda, sino un desajuste entre la oferta existente y la demanda real. Esta situación está estrechamente vinculada a su evolución demográfica, marcada por la pérdida de población y la reducción de la vivienda principal, que incluso desciende en los últimos años.

Un patrón rural: dispersión y segunda residencia

El análisis municipal permite aterrizar esta realidad y comprobar cómo se distribuye la vivienda infrautilizada dentro de la provincia de Cuenca. La capital concentra el mayor volumen absoluto, con 3.420 viviendas vacías —el 8,34% del total provincial— y 3.842 de uso esporádico, que suponen el 16,5%, lo que la sitúa como principal foco de acumulación. 

Sin embargo, fuera de la ciudad el fenómeno no desaparece, sino que se fragmenta y se extiende por el territorio. En municipios como Tarancón, con 844 viviendas vacías y 1.029 de uso esporádico, o San Clemente, que suma 510 vacías y 483 de uso temporal, se aprecia cómo el peso de estas viviendas sigue siendo relevante pese al menor tamaño. Lo mismo ocurre en Mota del Cuervo (561 vacías y 407 esporádicas), Motilla del Palancar (414 y 369) o Las Pedroñeras (441 y 379), donde las cifras se mantienen en una horquilla similar. 

Un bloque de pisos en Cuenca.

En conjunto, estos municipios suman 6.689 viviendas vacías, el 16,31% del total provincial, frente a 6.891 de uso esporádico, que alcanzan el 29,6%, lo que confirma que, más allá de la vivienda cerrada, existe una amplia red de inmuebles utilizados solo de forma puntual. Así, mientras la vivienda vacía tiende a concentrarse en la capital, el uso esporádico aparece mucho más repartido, reflejando un modelo territorial en el que el parque residencial está profundamente ligado a segundas residencias, herencias familiares y usos no permanentes propios de una provincia marcada por la dispersión y el peso del medio rural.

Todo ello con datos del censo de Poblacion y Viviendas, actualizado a 22/11/2024

Baja concentración de grandes tenedores y presencia localizada

El análisis de la propiedad del informe elaborado por Comisiones Obreras introduce un matiz relevante en el caso de la provincia de Cuenca: la baja presencia de grandes tenedores en comparación con otros territorios. En el conjunto de los principales municipios analizados, que suman 57.950 viviendas, se contabilizan 1.532 en manos de propietarios con más de diez inmuebles, lo que representa en torno al 2,6% del parque. Sin embargo, al ampliar la mirada al conjunto provincial, este peso desciende hasta el 0,93%, evidenciando una escasa concentración de la propiedad.

Foto: Pisos/ Néstor Robayna

Aun así, la distribución no es homogénea. La capital destaca con 861 viviendas (2,72%), Tarancón destaca claramente con 492 viviendas en manos de grandes tenedores —un 5,64% de su parque. Le siguen, a distancia, municipios como Las Pedroñeras (2,23%) o San Clemente (2,64%), mientras que en localidades como Mota del Cuervo o Motilla del Palancar su presencia es prácticamente residual, apenas por encima o por debajo del 1%. Todo ello con datos del Censo de Población y Viviendas y datos de diario.es.

Este patrón sugiere que, a diferencia de otras provincias más tensionadas, en Cuenca el peso del gran propietario no es estructural ni dominante, sino puntual y localizado, lo que refuerza la idea de que la problemática de la vivienda en el territorio no responde tanto a una alta concentración de la propiedad como a factores ligados a la despoblación, el uso esporádico y la infrautilización del parque residencial.

Una contradicción estructural

El caso de Cuenca evidencia una de las principales contradicciones del sistema de vivienda actual, la coexistencia de un elevado número de viviendas vacías con dificultades reales de acceso para determinados sectores de la población.

Foto: Pisos/ Néstor Robayna

Esta situación no puede entenderse sin tener en cuenta el papel de la vivienda como activo económico. La retención de viviendas vacías, su uso esporádico o su orientación hacia lógicas no residenciales responden, en muchos casos, a estrategias de inversión o a la falta de incentivos para su movilización.

Retos para la política pública

En este contexto, las políticas de vivienda deben adaptarse a las realidades territoriales. En provincias como Cuenca, el problema no pasa tanto por aumentar la construcción de nuevas viviendas, sino por reactivar el parque existente.

La movilización de vivienda vacía, la adecuación del parque a las necesidades actuales y la intervención sobre los usos no residenciales se presentan como elementos clave para abordar una problemática que es, ante todo, estructural.

El análisis comparado dentro de Castilla-La Mancha muestra que el problema de la vivienda no es uniforme, sino profundamente desigual según el territorio. Mientras algunas provincias enfrentan tensiones derivadas de la demanda, otras, como Cuenca, ponen de manifiesto los efectos de la despoblación y la infrautilización del parque.

Comprender esta dualidad resulta fundamental para diseñar políticas eficaces que garanticen el acceso a la vivienda y limiten su creciente uso como activo especulativo, situando nuevamente su función social en el centro del debate.

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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