Campillo de Altobuey vivió este domingo 22 de marzo un momento histórico con la celebración de su primer pregón de Semana Santa. Un acto en el que la emoción, la tradición y la música se unieron de la mano de un discurso profundamente ligado a la esencia cofrade conquense.
Un estreno que marca un antes y un después
La Iglesia Parroquial de San Andrés acogió un acto que nace con vocación de continuidad. La Unión Musical «Campillo de Altobuey» impulsó esta primera edición, logrando reunir a numerosos asistentes en una cita cargada de simbolismo. Rodrigo Merchante Yébenes, capataz del Santísimo Cristo de la Luz, fue el encargado de inaugurar esta tradición con un pregón que no dejó indiferente.
La música como alma de la Semana Santa
El pregonero abrió su intervención estableciendo una conexión directa entre la música y la tradición bíblica, defendiendo su papel como vehículo de emoción y recogimiento.

En este contexto, destacó especialmente la labor de la banda local, subrayando su importancia para mantener viva la identidad de la Semana Santa.
Identidad nazarena y raíces en Cuenca
Uno de los ejes del discurso fue su vivencia personal como nazareno de Cuenca. Merchante repasó su trayectoria vinculada al Cristo de los Espejos, como capataz, y al Medinaceli, hermandad en la que continúa implicado. Además, dedicó un emotivo reconocimiento a la mujer nazarena, poniendo en valor su papel imprescindible dentro de las cofradías actuales.
Un viaje completo por la Semana Santa
El pregón alcanzó uno de sus momentos más intensos con el recorrido detallado por la Semana Santa de Cuenca. Día a día, imagen a imagen, el pregonero fue dibujando un relato que trasladó al público toda la riqueza y profundidad de esta celebración. Su descripción permitió a los asistentes conectar con cada jornada y comprender el significado que encierra cada procesión.
La música acompaña la emoción
El acto estuvo arropado por un programa musical cuidadosamente seleccionado, con marchas como Corona de espinas, Mater Mea o Siempre la esperanza, que contribuyeron a reforzar la atmósfera solemne del evento.

El nacimiento de este pregón supone un paso firme en la consolidación de la Semana Santa local. Una iniciativa que, con Cuenca como referente y la emoción como hilo conductor, aspira a crecer y convertirse en una cita imprescindible en el calendario.