La Unión Balompédica Conquense sumó un empate de mucho valor en su visita a Matapiñonera, donde igualó ante el San Sebastián de los Reyes en un partido de altura entre segundo y tercer clasificados. El choque medía, además, a los dos mejores equipos del Grupo V en esta segunda vuelta, y dejó una conclusión evidente: el conjunto blanquinegro está preparado para competir en cualquier escenario.
El 1-1 supo a poco por momentos para un Conquense que acarició una victoria con la que habría reducido la distancia con el Sanse a cuatro puntos. Finalmente, la diferencia seguirá siendo de siete cuando restan seis jornadas para el final del campeonato. Aun así, la lectura es claramente positiva para los de Rober Gutiérrez, que prolongan su excelente racha y encadenan ya siete victorias y dos empates en sus últimos nueve compromisos.
Más de 500 aficionados de la Balompédica
La Balompédica, además, no estuvo sola. Más de 500 aficionados conquenses acompañaron al equipo en Matapiñonera, hasta el punto de que en muchos tramos del encuentro se escuchó más a la grada blanquinegra que a la local. Ese respaldo acompañó a un equipo que volvió a mostrar personalidad, oficio y ambición.
Con un planteamiento similar al de jornadas anteriores, aunque con una presión alta desde el inicio, el Conquense salió decidido a discutirle el mando al Sanse. Sin embargo, el plan se vio condicionado muy pronto por la rigurosa amarilla que vio Vique Gomes, una acción que le dejó señalado durante toda la primera mitad y obligó a su técnico a manejar con cautela esa zona del campo.
Aun así, la Balompédica no perdió la compostura y fue creciendo con el paso de los minutos. En el 32, el Sanse volvió a comprometerse con un error en la salida de Isuskiza, Pablo Olivares robó el balón y habilitó a Lucas, cuyo disparo obligó a Adri López a firmar una gran intervención para evitar el 1-0.
El aviso precedió al premio. En el minuto 35, tras una jugada embarullada en el área, David López peinó el balón, el guardameta local falló en su salida e Isuskiza, de espaldas y con una media chilena tan inesperada como brillante, firmó el 0-1 elevando el balón por encima del portero. Un gol de oportunismo y calidad para adelantar a un Conquense que estaba compitiendo de tú a tú ante uno de los grandes del grupo.
Antes del descanso, el Sanse volvió a apretar. En el 45, Pablo Olivares conectó con Fer Ruiz y Adri López respondió de nuevo con una parada salvadora. El córner posterior terminó con un disparo de Llopis fuera, después de un despiste defensivo de los visitantes.
Segunda mitad
Tras el paso por vestuarios, Rober Gutiérrez repitió el movimiento de la semana anterior y sustituyó a Vique Gomes, condicionado por la amarilla, para dar entrada a Camará. El Conquense mantuvo el orden y volvió a generar peligro a balón parado. En el 52, Quique González ejecutó una falta directa que obligó al meta local a enviar el balón a córner.
Pero cuando mejor parecía asentado el cuadro conquense llegó el empate. En el minuto 59, Mario González sorprendió en una falta lateral que nadie de la Balompédica acertó a defender ni a despejar. El balón se coló sin reacción visitante en una acción que recordó al error reciente en otra jugada a balón parado ante el Rayo Vallecano B.
Lejos de venirse abajo, el Conquense reaccionó con orgullo y volvió a acercarse al triunfo. Álvaro respondió en la acción inmediatamente posterior, y ya en el tramo final el partido se rompió. En el 84, una mala salida de Adri López pudo costar cara, pero Luis Martínez apareció providencial bajo palos para salvar a los suyos. Tres minutos después, el propio Luis Martínez estuvo cerca de convertirse en héroe en el área contraria, pero su remate de cabeza tras un saque de esquina botado por Mario Rodríguez se marchó fuera por muy poco.
El empate dejó al Conquense sin ese triunfo que le habría permitido apretar aún más la pelea por la segunda plaza, pero reforzó su prestigio competitivo. La Balompédica volvió a ofrecer una imagen sólida, seria y convincente ante un rival directo y en un escenario exigente. A seis jornadas del final, el conjunto blanquinegro mantiene intacta su inercia positiva y, sobre todo, confirma que llega en un gran momento al tramo decisivo del curso.