Cuenca ha examinado este miércoles su capacidad de reacción ante una posible gran inundación mediante un simulacro de emergencias desarrollado durante más de cuatro horas en cinco puntos distintos de la ciudad.
La actuación, integrada en el PRICAM, ha reproducido diversas situaciones de riesgo relacionadas tanto con el desbordamiento de los ríos como con una elevada concentración de personas en un supuesto contexto de Semana Santa.
El ejercicio ha comenzado en la Plaza del Salvador, donde se ha planteado el colapso de un edificio mientras numerosos ciudadanos aguardaban el paso de una procesión. La escena ha incluido personas heridas, otras atrapadas bajo los escombros y momentos de pánico por la acumulación de asistentes.
A continuación, el operativo se ha trasladado a otros enclaves de la ciudad. Entre las intervenciones simuladas han figurado la evacuación de la residencia de mayores Cristo del Amparo a causa de una inundación, el rescate de cinco personas atrapadas entre el agua y la muralla en el parque del Huécar, la actuación sobre un quiosco y un aparcamiento subterráneo anegado en esa misma zona —con maniobras aéreas y trabajos de achique— y, finalmente, la búsqueda de dos motoristas caídos al cauce del Júcar desde el Puente de San Antón.
En conjunto, el simulacro ha reunido a más de 200 personas, entre figurantes y efectivos de intervención. En el dispositivo han participado Bomberos, Policía Nacional, Policía Local, Sescam, Cruz Roja, Protección Civil, Infocam, además de técnicos, arquitectos y trabajadores sociales.
A lo largo de toda la mañana, la ciudad se ha convertido así en un amplio escenario de ensayo para comprobar la coordinación y la capacidad de respuesta de los distintos servicios implicados ante una situación de emergencia real.
