Lo que debía ser un trayecto ordinario de primera hora para cientos de conquenses se ha convertido este miércoles en una auténtica ratonera ferroviaria. Una incidencia técnica en los sistemas de señalización del Centro de Control de Tráfico de Puerta de Atocha, en Madrid, ha paralizado el corredor de Alta Velocidad, dejando la Estación Fernando Zóbel de Cuenca con retrasos desde primera hora de la mañana.
Los detalles del fallo
Según la información facilitada por Adif a El Digital de Cuenca, la incidencia se ha registrado exactamente a las 8:00 horas y afectó al «corazón» operativo de Puerta de Atocha. Este centro es el encargado de gestionar todos los corredores de alta velocidad que entran y salen de las dos grandes terminales madrileñas: Atocha Almudena Grandes y Chamartín Clara Campoamor.

Desde el gestor de infraestructuras explican que, ante el riesgo de un bloqueo total, a partir de las 8:10 horas se comenzó a gestionar el tráfico de forma «local» desde diferentes puestos de mando de la red. Esta medida de emergencia permitió que los trenes se movieran, aunque a costa de retrasos significativos que han afectado a todos los trenes con origen o destino Madrid.
Adif ha confirmado a El Digital de Cuenca que la incidencia ha quedado solventada a las 9:55 horas, momento desde el cual las circulaciones han comenzado a recuperar la normalidad de forma progresiva.

Radiografía de la incidencia en Cuenca
La incidencia no ha distinguido entre compañías. Al menos tres trenes de diferentes operadoras (Renfe, iryo y Ouigo) que tenían previsto su paso o salida desde la capital conquense en la franja crítica de 8:00 a 10:00 horas se han visto alcanzados por las demoras en momentos en los que la estación registra su mayor actividad de personas que se desplazan diariamente por trabajo.
Aunque no existe un balance oficial desglosado por estaciones, El Digital de Cuenca ha realizado una estimación basada en la oferta de plazas y la alta ocupación de la hora punta ya que por ahora no hay un dato oficial desglosado por estación que permita saber cuántos pasajeros concretos se vieron perjudicados en Cuenca. Por eso la cifra solo puede presentarse como una estimación razonable, no como un balance cerrado.
Para construirla, hay dos referencias útiles: por un lado, en el trayecto Cuenca-Madrid circulan en torno a 27 trenes al día; por otro, Renfe informó a finales de 2025 de que la línea Madrid-Cuenca-Valencia había superado los 36,4 millones de viajeros en 15 años, con una oferta diaria de 12.900 plazas en el corredor Madrid-Valencia.

Con esa base, y ciñéndose solo a tres trenes de primera hora con destino Madrid entre las 9 y las 10 de la mañana que podrían haber quedado afectados en Cuenca, una estimación prudente sitúa el impacto local en una horquilla de entre 300 y 500 viajeros, con un punto medio razonable en torno a 400 pasajeros.
Algunos viajeros han reportado retrasos de una hora o más en sus salidas o llegadas a Madrid en trenes de alta velocidad. Otros pasajeros han afirmado que su tren llevaba parado en la estación más de 50 minutos.
Una mañana perdida para el trabajador
La incidencia no ha nacido en Cuenca, pero ha condicionado la mañana de quienes dependen del tren con destino u origen en Madrid. Para los usuarios de la Estación Fernando Zóbel de Cuenca, el efecto se ha traducido retrasos de hasta una hora.
Aunque la recuperación técnica ha llegado antes de las diez, la normalización del servicio no ha sido inmediata, dejando una estela de retrasos que se ha dejado sentir durante buena parte de la jornada.
