El tiempo corre en contra de un retablo histórico que ha sido testigo de generaciones y ceremonias, y que ahora amenaza con desmoronarse. La madera, debilitada por insectos y el paso de los siglos, cede poco a poco, mientras los detalles dorados pierden su brillo y algunas piezas ya han caído. La comunidad se moviliza para evitar que se pierda una parte esencial de su patrimonio y su memoria colectiva.
El municipio de Villar de Cañas ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para restaurar el retablo mayor de la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, una de las piezas patrimoniales más importantes de la localidad y que actualmente presenta un grave deterioro.
Según ha explicado el alcalde, Alejandro Pernías, el retablo sufre importantes daños provocados por insectos xilófagos, principalmente termitas y carcoma, que han debilitado la estructura de madera. Aunque hace tiempo se consiguió frenar la propagación de estos insectos, el estado del conjunto sigue siendo delicado.
“El retablo está muy deteriorado. A simple vista puede parecer que está bien, pero por dentro la madera está prácticamente hueca”, ha señalado el alcalde. De hecho, algunas piezas ornamentales ya se han desprendido y la estructura podría llegar a colapsar si no se actúa.
El deterioro afecta a prácticamente todo el conjunto, aunque la parte inferior es donde más se aprecia el daño.
Un retablo del siglo XVIII
El retablo mayor de la ermita data aproximadamente del siglo XVIII, aunque contiene elementos añadidos posteriormente, especialmente tras la Guerra Civil, cuando el edificio sufrió daños y fue utilizado como granero.
La ermita de la Virgen de la Cabeza, por su parte, es aún más antigua. Según la información histórica conservada, ya existía en torno a 1630, por lo que su origen podría remontarse al siglo XVI, coincidiendo con los primeros años de la fundación del municipio.
Aunque el retablo no cuenta con protección como monumento histórico ni se conoce su autoría, su valor para los vecinos es incuestionable.

“Es el retablo de nuestra patrona y tiene un valor sentimental muy profundo para todos los hijos de Villar de Cañas”, explica Pernías.
La ermita, situada junto al cementerio, es además un lugar muy significativo para el municipio, ya que existe la tradición de pasar por ella antes de cada entierro.
Una restauración completa
El proyecto de restauración contempla desmontar completamente el retablo para analizar el estado real de todas sus piezas. Aquellas que puedan conservarse serán consolidada, mientras que las más dañadas deberán ser sustituidas.
Posteriormente se realizará una limpieza general y se restaurará el dorado del conjunto, respetando las partes originales de pan de oro que aún se conservan.

Los trabajos se realizarán en la propia ermita, que permanecerá cerrada durante el proceso.
Si todo avanza según lo previsto y no aparecen nuevos problemas estructurales, la restauración podría estar finalizada antes de diciembre de este mismo año.
Una inversión de 65.000 euros
El coste total estimado de la restauración asciende a unos 65.000 euros. La Diputación Provincial de Cuenca ha comprometido una ayuda de 30.000 euros dentro de los presupuestos de 2026, lo que ha permitido poner en marcha el proyecto.
El alcalde ha querido agradecer públicamente esta aportación al presidente de la institución provincial, Álvaro Martínez Chana.
“Supone el punto de partida para poder comenzar. Llevaba solicitando esta ayuda desde 2023 y se ha cumplido el compromiso”, ha señalado.
Sin embargo, todavía queda por financiar más de la mitad del proyecto, por lo que la parroquia ha iniciado una campaña de donaciones para completar la cantidad necesaria.
Una campaña abierta a vecinos y colaboradores
La recaudación comenzó hace aproximadamente un mes y permanecerá abierta durante todo el año.
Las personas que deseen colaborar pueden realizar donaciones a través de una cuenta habilitada por la parroquia o directamente en la iglesia. la cuenta creada para los donativos es la siguiente: ES17 2103 7517 9400 3000 4200. Las donaciones pueden realizarse mediante transferencia o directamente en la iglesia. La Parroquia expedirá certificado para la correspondiente deducción fiscal a quien lo solicite.
Si la recaudación no alcanzara la cantidad necesaria, tanto el Ayuntamiento como la Hermandad de la Virgen de la Cabeza se han comprometido a aportar la diferencia.
Recuperar el esplendor de la ermita
Para el alcalde, la restauración del retablo supondrá recuperar una parte fundamental del patrimonio local.
“Los que vivimos hoy en el pueblo somos solo un eslabón más de la cadena. Nuestra responsabilidad es cuidar el patrimonio que nos dejaron nuestros antepasados”, afirma.

En su opinión, la recuperación del retablo será un momento muy especial para el municipio, comparable a la restauración del histórico órgano de la iglesia parroquial, que volvió a sonar hace unos quince años tras décadas de silencio.
“Volveremos a ver a nuestra Virgen en su sitio como se merece y con un patrimonio que pueda durar otros 500 años”, concluye.