De un garaje en casa al podio nacional: el joven de Cuenca que deslumbra en la mecánica de automoción española

Joaquín López, de 20 años y natural de Minglanilla, logra la medalla de bronce en reparación de carrocería en SpainSkills 2026

Con precisión, paciencia y muchas horas de trabajo entre chapas, herramientas y vehículos, un joven estudiante de automoción ha logrado hacerse un hueco entre los mejores talentos de la Formación Profesional del país. Su brillante actuación en las pruebas de reparación de carrocería le valió la medalla de bronce en SpainSkills 2026, el campeonato nacional que reúne a los estudiantes más destacados de toda España y que este año se celebró en IFEMA Madrid.

El protagonista es Joaquín Sáez, alumno del grado superior de Automoción del IES Jorge Manrique de Motilla del Palancar. Con solo 20 años, este joven de Minglanilla ha logrado destacar a nivel nacional en la especialidad de reparación de carrocería, un reconocimiento que premia su destreza técnica, su constancia y su pasión por el mundo del motor.

Pero detrás de ese podio nacional hay una historia que empezó mucho antes, casi por casualidad, en un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca y con una moto que empezó a dar problemas.

La curiosidad que lo empezó todo

Sáez recuerda bien cómo comenzó su interés por la mecánica. Cuando obtuvo el carnet de moto empezó a trastear con ella cada vez que surgía alguna avería.

“Si se rompía algo, primero intentaba arreglarlo yo. Miraba cómo hacerlo y probaba. Si veía que no podía, entonces ya la llevaba al mecánico”, explica en una entrevista con El Digital de Cuenca.

Uno de los primeros arreglos importantes que se atrevió a hacer fue cambiar el pistón de su moto. Reconoce que al principio los nervios estaban presentes. “Siempre piensas que puedes estropear algo, porque no has tocado nunca nada. Pero al final, si vas con cuidado, suele salir”.

Aquellas primeras reparaciones despertaron una afición que con el tiempo acabaría convirtiéndose en su camino profesional.

Apostar por la Formación Profesional

Cuando llegó el momento de decidir qué estudiar, Joaquín lo tuvo bastante claro. Eligió el grado superior de automoción en el IES Jorge Manrique de Motilla del Palancar, una decisión donde la cercanía con su casa pesó.

“Me di cuenta de que me apasionaba y que además tenía salida laboral”, explica.

Actualmente cursa el primer año del ciclo, donde los alumnos aprenden diferentes aspectos del mundo del motor: desde mecánica de motores y sistemas eléctricos hasta carrocería y pintura. Entre todas las áreas, reconoce que lo que más le gusta es trabajar con carrocería y sistemas eléctricos.

El salto a la competición

Su participación en SpainSkills 2026 no fue algo que tuviera planeado desde el principio. Todo empezó cuando comenzó a interesarse por este tipo de campeonatos y preguntó a sus profesores cómo funcionaban.

Ese interés llamó la atención del profesorado, que más adelante le propuso participar.

“Al principio te entran los nervios y piensas en el lío en el que te vas a meter”, recuerda entre risas. “Pero al final todo ha ido bien”, recuerda.

Siete pruebas para demostrar su habilidad

La competición en la que participó reunió a 17 estudiantes de toda España que tuvieron que enfrentarse a siete pruebas técnicas relacionadas con la reparación de carrocería.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

Entre los retos se encontraban la sustitución parcial de una aleta trasera, el desabollado de piezas con y sin acceso, la medición estructural de un vehículo, el ajuste de puertas y capó o la reparación de plásticos dañados.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

Cada ejercicio tenía un tiempo limitado y debía realizarse con precisión.

“La más complicada fue la sustitución parcial de la aleta, porque es la que más tiempo te llevaba”, explica.

Durante la prueba, los participantes no sabían en qué posición se encontraban, por lo que la incertidumbre se mantuvo hasta el final.

El momento del podio

Cuando terminó la competición, Sáez tenía la sensación de que podía estar entre los mejores, aunque no sabía exactamente en qué posición.

“Cuando acabas te das una vuelta y ves el trabajo de los demás, y más o menos te haces una idea”, comenta.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

La confirmación llegó en la entrega de premios, cuando escuchó su nombre y supo que había conseguido la medalla de bronce.

“Todo el tiempo que te has preparado y el esfuerzo que has dedicado merece la pena”, asegura.

Un alumno “ejemplar”

Para su tutor, Emilio Cuartero, el resultado es también el reflejo de la actitud del estudiante en el aula.

“Joaquín es un alumno ejemplar. Asiste a clase, participa, pregunta y es muy minucioso trabajando”, señala.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

El profesor destaca especialmente su forma de trabajar en el taller, cuidando la limpieza, la seguridad y cada paso del proceso.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

Durante la competición, asegura que lo vio muy tranquilo y concentrado. “Disfrutó la experiencia. La valoración para mí es de 10, lo vi trabajar de una manera muy limpia”, donde destaca su gran aptitud en la prueba de desabollado sin acceso: “dejó un acabado impresionante”. Además resalta la rapidez con la que realizó alguna de las pruebas donde las pudo resolver por debajo del tiempo establecido y, en alguna, incluso le sobró hasta una hora. Asimismo resaltó la presencia de autoridades regionales en la competición.

Un futuro con muchas posibilidades

El sector de la automoción atraviesa actualmente una fuerte demanda de profesionales cualificados, algo que abre numerosas oportunidades laborales para quienes se forman en esta área.

El propio Sáez tiene claro cuál es su siguiente paso: seguir formándose y ganar experiencia en un taller.

“Primero quiero aprender todo lo posible trabajando y luego ya se verá si algún día monto mi propio taller”, explica.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

Su tutor no duda de que el futuro puede ser prometedor. “Con la demanda que hay de profesionales y con la actitud que tiene, creo que puede trabajar donde quiera”, afirma ya que el mercado lo va a demandar en los próximos años.

Foto: Joaquín Sáez/ Cedida

Además, Cuartero destacó que la competición SpainSkills cuenta con una pequeña dotación económica destinada a sustituir o adquirir herramientas necesarias para las pruebas. Este año, la ayuda rondaba los 2.000 euros, destinados, por ejemplo, a maquinaria específica para reparar lunas o útiles necesarios para las distintas pruebas de carrocería, equipos que resultan bastante caros.

Para el docente, más allá del concurso, la Formación Profesional ofrece muchísimas oportunidades profesionales. Él mismo se formó en FP, pasando de lo que antes era una FP básica a un grado medio de carrocería, y posteriormente trabajó durante más de una década en talleres antes de completar un grado superior y un máster en Educación.

“La FP no es únicamente el taller, tiene muchísimas salidas. Siempre digo que, al menos, un grado medio puede ser un trampolín para continuar con un grado superior”, asegura. Según el maestro, el IES Jorge Manrique, en Motilla del Palancar, es uno de los pocos centros de la zona de Cuenca que ofrece la especialidad de carrocería, consolidándose como un referente para captar y formar a futuros profesionales del sector.

De momento, el joven de Minglanilla  sigue centrado en terminar sus estudios, aunque con la satisfacción de haber demostrado ya, a nivel nacional, que su pasión por la mecánica va mucho más allá de una simple afición.

/Foto: Joaquín Sáez/ Cedida/

Ricardo Vega

Conquense de adopción. Graduado en periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha y con experiencia en medios como CMM, Agencia EFE y Las Noticias de Cuenca.
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