La procesión infantil se ha convertido en uno de los actos más esperados de la Cuaresma en Cuenca. Antonio Abarca, vicesecretario de la Junta de Cofradías y coordinador de esta iniciativa, para El Digital de Cuenca, explica las novedades de la edición de 2026, que contará con nuevas hermandades, una banda infantil del conservatorio y la previsión de una participación récord.

«Podemos batir el récord de participación»
Una nueva edición de la procesión infantil se prepara en Cuenca y todo apunta a que podría convertirse en una de las más multitudinarias desde su creación. «En principio los preparativos apuntan a que puede ser una procesión en la que batamos el récord de asistencia de niños», señala Antonio Abarca. Este año participarán 29 hermandades y saldrán a la calle 30 pasos o ‘pasetes’, como se conocen popularmente en este desfile. La cifra se debe a que la hermandad del Resucitado participará con dos de estos pasos.
Nuevas hermandades y tres pasos más
La edición de 2026 contará además con novedades en cuanto a las hermandades participantes. Dos de ellas se incorporan directamente con paso propio: la hermandad de San Pedro y de la Cruz Desnuda y la hermandad de la Caña. Esta última ya llevaba algunos años participando en la procesión infantil, aunque lo hacía integrada en las filas de la hermandad del Ecce Homo de San Miguel. «Este año ya va a tener su propio paso», explica Abarca. En total, serán tres los pasos nuevos que se incorporen al desfile de este año.
La música también tendrá protagonismo
Otra de las novedades destacadas estará en el apartado musical. La procesión contará por primera vez con la participación de la banda infantil del Conservatorio Profesional de Música «Pedro Aranaz» de Cuenca. Según explica Abarca, tras varias conversaciones con el director del conservatorio, el propio centro se ofreció a participar en el desfile. «Siendo una banda infantil, tiene perfectamente cabida dentro de lo que es la procesión nuestra», afirma. La banda del conservatorio será la encargada de cerrar el cortejo procesional, mientras que la banda de la Junta de Cofradías abrirá el desfile.
Recorrido por el casco antiguo
La procesión infantil comenzará a las 11:00 horas desde la iglesia de San Andrés, punto en el que también finalizará el desfile. El recorrido seguirá el itinerario habitual de los últimos años por el casco antiguo de la ciudad: calle del Peso, Solera, Plaza del Salvador, San Vicente, Alonso de Ojeda, Plaza del Cardenal Payá, Pósito, González Francés, Melchor Cano, Solera y Peso, para regresar finalmente al templo de San Andrés. Como explica Antonio Abarca, este itinerario se ha consolidado en los últimos años dentro del casco antiguo de la ciudad.

El origen de la procesión infantil
El origen de esta iniciativa está ligado a la Escuela Nazarena, una actividad impulsada por la Junta de Cofradías y orientada por la asociación de Mujeres Cofrades. A partir de diferentes talleres y actividades comenzó a gestarse la idea de que los niños protagonizaran su propia procesión.
Uno de los momentos clave fue un taller con el artesano Tomás Bux, en el que se elaboraron las figuras de la Santa Cena. Aquellas piezas terminaron convirtiéndose en un paso y fueron el germen de la idea de organizar una procesión infantil. La iniciativa también coincidió con la desaparición progresiva de los desfiles procesionales que se organizaban en algunos centros educativos de la ciudad, como los colegios Federico Muelas o Astrana Marín. Con el paso del tiempo, aquellas pequeñas actividades fueron creciendo hasta consolidarse como una procesión. Según recuerda Abarca, la primera edición más estructurada se celebró aproximadamente entre 2010 y 2011.
Transmitir la tradición a los más pequeños
Actualmente, la procesión infantil se ha convertido en uno de los actos más esperados de la Cuaresma en Cuenca. El objetivo principal, explica Abarca, es que el desfile sea un reflejo de las procesiones de la Semana Santa conquense. Por ello, desde la organización se insiste en la importancia de cuidar la indumentaria, animando a los participantes a vestir correctamente la túnica y el calzado.
Al mismo tiempo, se fomenta la convivencia entre hermandades y la participación abierta. Aunque cada paso suele ir acompañado por nazarenos de su propia hermandad, también se permite que participen niños con otras túnicas o incluso quienes no pertenecen a ninguna hermandad. «Para ellos supone una ilusión enorme verse protagonistas en los papeles que normalmente desempeñan los mayores», destaca.

Entre 500 y 600 niños si el tiempo acompaña
La participación final dependerá, como cada año, de la climatología. La lluvia es el principal factor que podría afectar al desarrollo del desfile. Si el tiempo acompaña, la organización estima que podrían participar entre 500 y 600 niños, una cifra que confirmaría el crecimiento de esta tradición.
Pasos realistas y también interpretaciones artísticas
Los pasos que participan en la procesión infantil presentan una gran variedad. Algunos son réplicas casi exactas de los pasos titulares de las hermandades, mientras que otros son interpretaciones más artísticas o simbólicas. En algunos casos se utilizan técnicas modernas como el escaneado para reproducir imágenes con gran fidelidad. En otros se opta por propuestas más creativas, como el paso de la Exaltación, representado con figuras similares a muñecos tipo «fofucha». También hay ejemplos como el paso de la Oración en el Huerto de San Antón, realizado por el artesano Tomás Bux, que refleja la escena evangélica con su estilo característico.

Una cita ya imprescindible en la Cuaresma de Cuenca
La procesión infantil se ha convertido en apenas unos años en uno de los actos más entrañables de la Cuaresma conquense. Más allá de las cifras de participación, su verdadero valor reside en la ilusión de los niños y en la transmisión de la tradición cofrade a las nuevas generaciones. Si la meteorología acompaña, las calles de Cuenca volverán a llenarse de túnicas, pequeños pasos y música procesional en una jornada que demuestra que el futuro de la Semana Santa ya camina por la ciudad.