No todos los días dos alumnos de 1º de Bachillerato hacen las maletas para representar a toda una provincia en una competición nacional. Aquel 6 de febrero acudieron a la Olimpiada de Geología sin grandes expectativas. “Fuimos a probar suerte”, reconocen. Pero el salón de actos terminó convertido en un pequeño estallido de aplausos, gritos y abrazos. Cuando dejaron de escuchar sus nombres comprendieron que estaban entre los mejores. Cuando finalmente los pronunciaron para anunciar el primer y segundo puesto, la sorpresa se transformó en orgullo.
Los protagonistas de esa escena son Jorge Álvaro Gil y Pablo Martínez, alumnos del IES Lorenzo Hervás y Panduro, que representarán a la provincia en la fase nacional que se celebrará en Vigo. Un logro que demuestra que la curiosidad, el trabajo constante y la confianza —a veces prestada por quien cree en ti— pueden abrir camino incluso cuando uno mismo duda de sus posibilidades.

Cuenca no solo ha liderado la participación regional en la XVII Olimpiada de Geología con 126 estudiantes inscritos; también ha demostrado que en sus aulas hay talento. Cuatro de los diez primeros clasificados han salido del IES Lorenzo Hervás y Panduro y, además, los tres primeros puestos han sido para alumnos del mismo centro. Dos de ellos, Jorge Álvaro Gil y Pablo Martínez León, representarán ahora a la provincia en la fase nacional que se celebrará en Vigo.
La fase provincial tuvo lugar en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, escenario que acogió una prueba tipo test de 50 preguntas centradas no solo en conocimientos teóricos, sino también en aplicaciones prácticas y cuestiones de actualidad relacionadas con riesgos geológicos o medio ambiente.
“Muchas veces saben más de lo que creen”
Detrás del éxito está también el impulso de su profesora, Leticia Bustamante. “Para mí es un orgullo y una satisfacción enorme”, asegura en una entrevista con El Digital de Cuenca. Fue ella quien les animó a participar cuando dudaban de su capacidad. “Estaban un poco indecisos, no sabían si hacerlo, y yo les decía que muchas veces saben más de lo que creen. Y así ha sido”.

Ni los propios alumnos esperaban el resultado. “Fuimos a probar suerte”, reconoce Pablo quien reconoce sentirse emocionado por este logro. “No nos lo esperábamos demasiado, pero salió bien”. Jorge coincide: “Muy orgullosos. No llevábamos muchas expectativas, pero al final fue increíble”.
El momento de la entrega de premios quedó grabado en la memoria del grupo. “Iban nombrando a la gente y cuando veías que no decían tu nombre era que estabas entre los diez mejores”, recuerdan. “Cuando nos dijeron que habíamos ganado… gritos, aplausos, abrazos. Fue lo mejor”.
Una alegría colectiva
La sorpresa fue compartida. No solo por los dos ganadores, sino por toda la clase. “Ha sido una alegría grupal muy grande”, explica Leticia. De hecho, la tercera posición también fue para un compañero de su misma aula.

“Normalmente los primeros puestos se reparten entre distintos centros, pero este año cuatro de los diez primeros han sido nuestros y los tres primeros, del instituto”, destaca la profesora en una situación inédita para el centro educativo ya que no se había producido nunca que dos alumnos del mismo instituto hayan ganado.
Más que memorizar: entender lo que nos rodea
La prueba consistió en 50 preguntas tipo test, con penalización por errores, que obligaban a razonar y aplicar conocimientos. “era una prueba no memorística para responder un tipo test, sino como también aplicada”, explica Bustamante. Incluso aparecieron cuestiones que no habían visto todavía en clase, como el cálculo del caudal de un río. “Tuvimos que tirar de intuición y de lo que habíamos aprendido”, señala Pablo.

Lo llamativo es que no hubo una preparación específica. “No lo hemos preparado como una prueba aparte”, aclara Leticia. “Ha sido el trabajo diario con el temario”. Aunque reconoce que incluso quedó un tema sin ver, les dio algunas pinceladas y confió en su capacidad.
Los propios alumnos lo tienen claro: “El 90% del mérito es de Leticia”, afirma Pablo. “Antes de este curso apenas sabíamos geología en profundidad y ella ha estado ahí todos los días, enseñándonos a mirar las cosas de otra manera”, reconoce.
Descubrir la geología de casa
Ese “mirar de otra manera” es precisamente lo que más valoran. “Lo mejor es conocer tu ciudad y lo que tienes al lado”, señala Jorge. “Yo vivo en un pueblo y he aprendido cosas de mi propio pueblo que no sabía”.

Para Leticia, geóloga de formación, esa conexión con el entorno es clave. “Conocer el patrimonio geológico es fundamental”.

Resalta que en Cuenca contamos con yacimientos de importancia internacional como el yacimiento de Las Hoyas se sitúa en la Serranía de Cuenca, en el término municipal de La Cierva o lo Hueco es un yacimiento paleontológico situado en el término municipal de Fuentes. En clase trabajan ejemplos cercanos, relacionando los contenidos con la geología regional y el territorio que pisan cada día.

Porque, como defiende la docente, la geología tiene una importancia social evidente: riesgos naturales, ordenación del territorio o geotecnia forman parte de la vida cotidiana, aunque a menudo no se perciba. “Falta darle el auge que merece”, lamenta.

La mirada puesta en Vigo
La próxima parada será la fase nacional en Vigo el próximo 21 de marzo. Allí se enfrentarán a estudiantes de cursos superiores y a los mejores clasificados de otras provincias. “Es un reto”, reconocen. “Van más preparados y será más difícil, pero vamos a vivir la experiencia”.
Además de la prueba tipo test, participarán en actividades complementarias como una gincana geológica por equipos. “Nos han mandado material para ir preparando preguntas de otras ediciones, algo tendremos que mirar”, dicen con buen ánimo.
Aunque no descartan dedicarse en el futuro a algo relacionado con la disciplina —“ha despertado más interés del que teníamos antes”, admiten—, lo que sí tienen claro es el orgullo de representar a Cuenca. “Bastante orgullo, la verdad”, resume Pablo.
Un mensaje para otros estudiantes
Si algo han aprendido de esta experiencia es que merece la pena intentarlo. “Que no tengan miedo”, aconsejan a otros alumnos. “No pierdes nada, es una mañana con tus amigos, aprendes cosas nuevas y, si no sale, al menos has vivido la experiencia”.
Jorge lo resume con las mismas palabras que les dijo su profesora antes de presentarse: “Muchas veces sabes más de lo que piensas”. Y en esta ocasión, Cuenca lo ha comprobado.
/Foto: Representantes fase nacional olimpiadas geología noticia cuenca, Néstor Robayna/















