El Plan x Cuenca sigue siendo objeto de un intenso debate que ahora se centra en el futuro de los terrenos ferroviarios de la capital. La portavoz del equipo de Gobierno, Saray Portillo, ha evitado este miércoles confirmar si los plazos administrativos permitirán debatir en el próximo pleno del mes de marzo la urbanización de los terrenos ferroviarios. Portillo ha supeditado cualquier avance a la resolución de las 52 alegaciones, un proceso del que ha reconocido no tener todavía detalles concretos.
«Pues lo desconozco, quiero decir, no conozco las alegaciones y no conozco tampoco en qué sentido son las alegaciones y evidentemente las conoceremos todas», ha admitido Portillo. La concejala ha insistido en que hasta que no finalice el periodo de exposición pública, el ejecutivo local no podrá mover ficha: «No sé cuáles se van a estimar o cuáles admitirán a trámite… Esto tiene que ocurrir para que se puedan llevar a Pleno, es que es condición ‘sine qua non'».
Prudencia ante el factor VOX
La urgencia del Gobierno local —que suma 12 concejales entre PSOE (10) y Cuenca Nos Une (2)— choca con la realidad aritmética del Pleno, donde necesitan al menos 13 votos para alcanzar la mayoría absoluta. Con el PP (9) en el «no» y Cuenca en Marcha (2) en una postura crítica, la llave del proyecto la tiene VOX.

La cautela administrativa coincide con la incertidumbre política, ya que la aprobación depende de la postura final de VOX, cuyos dos concejales han solicitado informes jurídicos externos para posicionarse sobre el convenio.
El choque con el Partido Popular
La portavoz ha aprovechado para lanzar una dura crítica a la «irresponsabilidad» que, a su juicio, está demostrando el Partido Popular. Portillo ha denunciado la contradicción de los populares por exigir la ejecución de las obras del Plan x Cuenca mientras anuncian que votarán en contra del convenio necesario para urbanizar los terrenos.
«Soplar y sorber al mismo tiempo es absolutamente imposible», ha sentenciado de forma literal.
Para el equipo de Gobierno, resulta incoherente que la oposición solicite proyectos que consideran buenos para la ciudad pero rechacen el soporte legal para financiarlos. «No me puede solicitar que se ejecute algo y a la vez decirme que no vas a apoyar el convenio», ha recriminado Portillo, insistiendo en que sin este paso administrativo la transformación de la zona ferroviaria seguirá paralizada.
