El pleno del Ayuntamiento de Cuenca del mes de febrero ha aprobado inicialmente la modificación de la Ordenanza Fiscal número 4, reguladora del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), en una sesión marcada por el choque entre el equipo de Gobierno y el Grupo Popular sobre si la reforma supone o no una subida encubierta de impuestos.
La propuesta, defendida por el concejal de Hacienda, Juan Manuel Martínez Melero (PSOE), salió adelante con 13 votos a favor, 9 en contra y 2 abstenciones.
Martínez Melero: “No hay subida de impuestos”
Martínez Melero justificó la reforma recordando que han pasado “casi seis años” desde la última modificación de la ordenanza y que en ese tiempo se ha producido “un incremento progresivo y constante de la actividad urbanística”, lo que ha repercutido directamente en la gestión del impuesto.
Según los datos aportados, en 2020 se emitieron 804 liquidaciones por el ICIO, con una recaudación cercana a 989.000 euros, mientras que en 2025 la cifra asciende a 1.098 liquidaciones y más de 2,2 millones de euros en derechos reconocidos netos.

El edil subrayó que la modificación busca “eficacia, eficiencia, simplicidad y seguridad jurídica”, además de actualizar un anexo de costes mínimos que calificó de “muy desactualizado y obsoleto”. También destacó que el trabajo técnico ha durado más de un año y cuenta con informes favorables de Secretaría, Intervención, Tesorería y del Tribunal Económico-Administrativo Municipal.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue negar que se trate de una subida fiscal. “No hay subida de impuestos con esta modificación. No se toca el tipo impositivo”, insistió. Según explicó, el Ayuntamiento no puede reducir tipos al estar sometido a un plan de ajuste y porque los informes advierten de que no puede producirse una merma estructural de ingresos.
Además, defendió que la actualización del cuadro de precios mínimos se aplicará de forma residual, ya que “con carácter general se empleará la estimación directa” basada en el presupuesto de ejecución material minorado.
Bonificaciones reforzadas y nueva ayuda energética
Melero puso el acento en la mejora y ampliación de las bonificaciones. La principal novedad es la introducción de una bonificación por actuaciones de eficiencia energética en edificios de uso predominantemente residencial, que podrá alcanzar entre el 70% y el 95% de la cuota, dependiendo de la mejora conseguida.
También se clarifican las bonificaciones por obras en el casco antiguo (40%), por fomento del empleo y por accesibilidad universal, manteniéndose en este último caso el 95% y ampliando el concepto de persona beneficiaria a mayores de 70 años. Asimismo, se eliminan requisitos burocráticos en la bonificación por energía solar para agilizar los expedientes.
El PP denuncia “más presión fiscal”
El portavoz del Grupo Popular, Álvaro Barambio, anunció que su grupo cambiaría el sentido del voto respecto a la comisión informativa y votaría en contra.
A su juicio, aunque el tipo impositivo no se incrementa —porque ya está en el máximo legal—, la actualización de los módulos de construcción provocará un aumento de la base imponible y, por tanto, de la recaudación.

“Si suben las bases y el tipo está en el máximo, la recaudación va a subir. Es una regla matemática”, afirmó, acusando al equipo de Gobierno de “meter la mano en el bolsillo” a quienes reformen su vivienda, cambien ventanas o construyan una nave.
El PP defendió que, si realmente no se pretendiera recaudar más, se podría haber bajado el tipo para compensar la actualización de módulos y mantener una neutralidad fiscal.
Vox y Cuenca en Marcha apoyan (con matices)
Vox optó por la abstención, valorando positivamente la actualización y la nueva bonificación energética, pero apelando a la “responsabilidad” en materia de suficiencia financiera, recordando que el Consistorio sigue intervenido por el Ministerio de Hacienda.
Cuenca en Marcha votó a favor y recordó que la revisión del ICIO partía de una moción de su grupo para orientar el impuesto hacia fines sociales. Su portavoz, María Ángeles García, destacó la bonificación energética y la reducción de trabas burocráticas, aunque planteó la necesidad de vigilar que las ayudas en el casco antiguo no terminen beneficiando indirectamente a viviendas de uso turístico.
Aprobación inicial y periodo de alegaciones
Con 13 votos a favor, 9 en contra y 2 abstenciones, la modificación queda aprobada inicialmente y se abrirá ahora el periodo de exposición pública y presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva.
El debate evidenció dos lecturas opuestas: para el Gobierno municipal, se trata de una actualización técnica con mejoras sociales y sin subida fiscal; para el PP, una reforma que, en la práctica, incrementará la presión tributaria sobre quienes realicen obras en la ciudad.